Se rió, gesticuló y luego se enfureció

La madre del testigo Villafañe respaldó los dichos del miércoles de su hijo y atacó a la Justicia

11 Marzo 2011
- ¿Alguien le prometió dinero o le dijo cómo declarar?

- No. De ninguna manera.

Aquella fue la primera pregunta del abogado Gustavo Morales. Esta, la respuesta de la testigo que él había propuesto, María Laura Villafañe. Pese a la aclaración, el relato de la mujer fue tan controvertido como el de su hijo, Armando Matías Villafañe. "Si yo hubiese podido, habría ocultado todo lo que sabe mi hijo. ¿Quién es él en comparación con los empleados del Poder Judicial", expresó, en lo que fue una de las declaraciones más polémicas en el juicio por el crimen del juez Agustín Aráoz.

Casi con desdén y muchas veces tratándolos de "vos", la mujer confrontó a la fiscala de Cámara, Juana Prieto de Sólimo; a los abogados de la querella, Dante Ibáñez y Dolores Leone Cervera; y al defensor de Ema Gómez. "El 2 de febrero, (Andrés) Fabersani (acusado de encubrimiento) me pidió hablar con Matías. Decía que era muy importante y me pidió permiso para grabar la conversación", dijo María Laura. Y agregó que, de haber sabido todo lo que contó su hijo, no le hubiera permitido declarar. "Yo accedí a que él declare en la escribanía porque creí que eso iba a ser suficiente", señaló. En ese lugar, dijo, estaban Fabersani, Morales y Darío Pérez, acusado del homicidio del juez junto con Ema Gómez.

María Laura Villafañe se mostró preocupada porque, dijo, desde que su hijo tomó contacto con los acusados la sigue una camioneta negra y sufrió un asalto. "No hice las denuncias", aclaró.

Además, dijo estar molesta con la fiscala porque ella se refirió a él como "sordomudo" y reveló datos de una causa en la que él fue protagonista. Sin embargo, el único que mencionó el delito en cuestión en la jornada de ayer fue Morales. "¿Por qué no le dice nada a él?", le preguntó Ibáñez. Pero la mujer no contestó.

También intercambió duras palabras con Mirra. "Usted dijo que su hijo es muy mimoso. Ahora se está quedando en la casa de la madre Fabersani. ¿Cómo es la relación entre ellos?", le preguntó el abogado. "¿Qué quiere decir con eso?", respondió, furiosa, la mujer.

Antes, había ratificado las capacidades de su hijo. "El es sordo parlante, y pese a su problema es un chico muy inteligente. Puede ser muy inocente en varias cosas, pero no es un mentiroso", aclaró.

Por último, señaló: "acá deberían estar sentados todos los que estaban en la casa del juez. Los empleados de los Juzgados de Menores, sobre todo".