Paños calientes ayudan a reducir el dolor de oído

En las playas y piletas la otitis es la infección más frecuente, especialmente en los niños.

07 Enero 2011
El calor del verano trae consigo los juegos y los chapuzones en la pileta o bien en el mar, donde las olas vienen y van, batiendo agua y arena. En estas ocasiones es común que aparezcan afecciones en el oído como la otitis, inflamación común en grandes y niños. Como medida preventiva se pueden usar los tampones especiales que vienen para evitar el contacto con el agua.

Este problema puede deberse a que, en aguas contaminadas, los microorganismos pululan cuando hay calor y humedad. No hay que descartar que cuando los gérmenes están en la sangre pueden infectar a la mucosa que se encuentra en el oído, o sea que también es causa de la otitis, advirtió la Sociedad Argentina de Pediatra (SAP). En los niños, las alergias, las reiteradas infecciones de las vías aéreas como la nariz y la garganta, suelen originar otitis. Los niños y bebés que la padecen suelen llevarse las manos a los oídos como muestra del dolor intenso, no tienen apetito, no pueden conciliar el sueño, presentan agitación e irritabilidad, fluidos saliendo por los oídos, dificultad para la audición, náuseas y fiebre. Apenas surjan estos síntomas hay que consultar al médico. Mientras tanto, aconsejan colocar a los niños en posición "semisentado" porque ayuda a disminuir el dolor y las molestias hasta que llegue al médico.

Otro sencillo remedio es aplicar calor seco: una bolsa de agua caliente sobre el oído, paños calentados con la plancha o con un secador de pelo. Jamás se debe introducir algún elemento a través del conducto. En los casos de otitis externa -la más frecuente- sólo pueden usarse las gotas óticas recetadas por el médico.

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