UN ENCUENTRO FELIZ. Como no podía ser de otra manera, Diego Jr. (foto chica) juega en el Napoli, club en el que brilló su padre.
21 Mayo 2003 Seguir en 

BUENOS AIRES.- Las heridas de una dolorosa historia de desencuentros comenzaron a cicatrizar ayer. Diego Maradona se encontró con su hijo de 16 años y, al parecer, entre ambos está naciendo una relación sana y madura. Todo se desarrolló en un campo de golf de Fiuggi, a 60 kilómetros de Roma. Padre e hijo hablaron por unos cuarenta minutos, y al final de la charla Diego lo abrazó y lo palmeó en la espalda.
El encuentro fue presenciado por el periodista Francisco Marolda, del diario "Il Mattino" de Nápoles. Diego Jr. ingresó al campo de golf donde estaba practicando su padre, y allí se vieron por primera vez a los ojos.
"Cuando el joven se acercó, Maradona creyó que se trataba de un cazador de autógrafos -explicó Marolda-. Luego de que el chico se dio conocer, tras una situación un poco embarazosa, él se distendió y habló por casi cuarenta minutos con el muchacho, a la vista de todos".
Según el periodista de "Il Mattino", la situación provocó en todos una profunda emoción. "Pocos segundos bastaron para que el astro dijera a quienes lo acompañaban que dejaran pasar al chico porque quería hablarle -detalló el testigo-. Solos en el búnker, padre e hijo comenzaron a hablar. Todo lo que se dijeron pertenece sólo a ellos".
La historia del hijo del crack dio la vuelta al mundo. "Es una historia hecha de tribunales y de jueces, de sentencias y recursos, de un nombre y un apellido reconocidos por las leyes", recordó "Il Mattino". El diario se refirió así a la negativa por años de Maradona de reconocer a su hijo y de someterse al análisis de ADN. "Un hijo se hace de a dos y yo las únicas hijas que tengo son Dalma y Gianninna", había declarado el astro en numerosas ocasiones.
Según la Justicia italiana, Diego Armando Maradona Jr. nació el 19 de setiembre de 1986, de una unión de Diego Maradona con Cristiana Sinagra. "Il Mattino" conjeturó que el muchacho, cansado de tantas historias, habrá pensado: "no puedo continuar leyendo y escuchar de mi padre cuando estoy a apenas unas horas de automóvil de donde él se encuentra. Debo ir a Fiuggi y encontrarlo".
Maradona llegó la semana pasada a Roma para jugar un torneo de golf a beneficio de una fundación para chicos discapacitados. Esa fundación fue creada por su ex compañero en Napoli Giovanni Galli, y lleva el nombre de su hijo Nicolo, trágicamente fallecido en 2001.El ex crack se alojó en Fiuggi, famosa por sus aguas termales, situada en medio de un espectacular bosque de castaños, a unos 70 kilómetros de Roma, camino de Subiaco, la localidad donde están el monasterio y la tumba de San Benito.
Maradona estuvo permanentemente acompañado por su amigo y manager Guillermo Cóppola y por su ex compañero de equipo en Napoli Giuseppe Incocciati. A él le confió su opinión de que Milan es favorito a ganar la final de la Liga de Campeones ante Juventus, el 28 de mayo en Manchester.
El ex capitán del seleccionado argentino se despertó tarde ayer y se dirigió al campo de golf de Fiuggi, que consta de 18 hoyos, donde, además de encontrarse con su hijo, jugó durante varias horas al deporte que es su nueva pasión. (DPA-Especial)
Notas relacionadas Diego nunca quiso conocer a su hijo
El encuentro fue presenciado por el periodista Francisco Marolda, del diario "Il Mattino" de Nápoles. Diego Jr. ingresó al campo de golf donde estaba practicando su padre, y allí se vieron por primera vez a los ojos.
"Cuando el joven se acercó, Maradona creyó que se trataba de un cazador de autógrafos -explicó Marolda-. Luego de que el chico se dio conocer, tras una situación un poco embarazosa, él se distendió y habló por casi cuarenta minutos con el muchacho, a la vista de todos".
Según el periodista de "Il Mattino", la situación provocó en todos una profunda emoción. "Pocos segundos bastaron para que el astro dijera a quienes lo acompañaban que dejaran pasar al chico porque quería hablarle -detalló el testigo-. Solos en el búnker, padre e hijo comenzaron a hablar. Todo lo que se dijeron pertenece sólo a ellos".
La historia del hijo del crack dio la vuelta al mundo. "Es una historia hecha de tribunales y de jueces, de sentencias y recursos, de un nombre y un apellido reconocidos por las leyes", recordó "Il Mattino". El diario se refirió así a la negativa por años de Maradona de reconocer a su hijo y de someterse al análisis de ADN. "Un hijo se hace de a dos y yo las únicas hijas que tengo son Dalma y Gianninna", había declarado el astro en numerosas ocasiones.
Según la Justicia italiana, Diego Armando Maradona Jr. nació el 19 de setiembre de 1986, de una unión de Diego Maradona con Cristiana Sinagra. "Il Mattino" conjeturó que el muchacho, cansado de tantas historias, habrá pensado: "no puedo continuar leyendo y escuchar de mi padre cuando estoy a apenas unas horas de automóvil de donde él se encuentra. Debo ir a Fiuggi y encontrarlo".
Maradona llegó la semana pasada a Roma para jugar un torneo de golf a beneficio de una fundación para chicos discapacitados. Esa fundación fue creada por su ex compañero en Napoli Giovanni Galli, y lleva el nombre de su hijo Nicolo, trágicamente fallecido en 2001.El ex crack se alojó en Fiuggi, famosa por sus aguas termales, situada en medio de un espectacular bosque de castaños, a unos 70 kilómetros de Roma, camino de Subiaco, la localidad donde están el monasterio y la tumba de San Benito.
Maradona estuvo permanentemente acompañado por su amigo y manager Guillermo Cóppola y por su ex compañero de equipo en Napoli Giuseppe Incocciati. A él le confió su opinión de que Milan es favorito a ganar la final de la Liga de Campeones ante Juventus, el 28 de mayo en Manchester.
El ex capitán del seleccionado argentino se despertó tarde ayer y se dirigió al campo de golf de Fiuggi, que consta de 18 hoyos, donde, además de encontrarse con su hijo, jugó durante varias horas al deporte que es su nueva pasión. (DPA-Especial)






