A la búsqueda del tiempo pasado

Primer tomo (ágil y profundo) de una colección cuya tesis busca demostrar que el país retorna a una situación similar a la de hace 200 años

EL HOMBRE DETRAS DEL LIBRO. Jorge Gelman es doctor en Historia por la EHESS de París, investigador principal del CONICET en el Instituto Ravignani y profesor titular de la Universidad de Buenos Aires. Fue presidente de la Asociación Argentina de Historia Económica. EL HOMBRE DETRAS DEL LIBRO. Jorge Gelman es doctor en Historia por la EHESS de París, investigador principal del CONICET en el Instituto Ravignani y profesor titular de la Universidad de Buenos Aires. Fue presidente de la Asociación Argentina de Historia Económica.
03 Octubre 2010
HISTORIA
ARGENTINA. CRISIS IMPERIAL E INDEPENDENCIA
JORGE GELMAN (compilador)
(Taurus - Madrid)

El libro histórico que por lo general sufría de aneurismas que lentificaban de bostezos hasta al más concentrado de los lectores, durante esta última década se popularizó convirtiéndose en una herramienta de divulgación masiva. Las características fueron la agilidad, lo ameno y sobre todo lo superficial del análisis histórico. No es el caso de Argentina. Crisis imperial e independencia, dirigido y coordinado por Jorge Gelman, puesto que este libro se distingue por ser profundo, sin dejar de ser ágil y atractivo.
El Tomo 1 que acaba de visitar las librerías abarca desde 1808 hasta 1830 y fue publicado por Ediciones Santillana. Una tesis luminosa dentro de un relato apasionante e imperdible, una prueba para el lector común de lo entretenida y  reveladora que puede ser la historia cuando está contada por plumas como las de  Roberto Di Stefano, Raúl O. Fradkin, Klaus Gallo, Jorge Gelman, la tucumana Noemí Goldman y Marcela Ternavasio.
El libro cuenta, además, con una muy buena impresión y excelentes fotografías.

Hitos y destino

La colección se propone, a lo largo de cinco tomos, considerar la situación política y económica desde nuestro pasado colonial hasta el siglo XXI, no como un relato encadenado de acontecimientos, sino como una forma de buscar explicaciones de nuestros recorridos y derroteros. Resulta una herramienta para aprender a pensar el presente y establecer  coordenadas para el futuro, y también para entender que a lo largo de la historia las distintas generaciones tuvieron, para bien o para mal, la posibilidad de optar en cada momento.
Entre los distintos hitos que marcaron el destino de la Argentina figuran: las campañas militares que derrotaron la resistencia de los distintos grupos indígenas; el modelo agro-exportador; una forma de organización política que colocaba a Buenos Aires en un lugar de supremacía política; la crisis del 30 y las vicisitudes sufridas del derrocamiento de Irigoyen; la crisis agraria y el desarrollo industrial con el peronismo; la conflictividad social y política en los años 70 que daría pie a una figura tan nueva como perversa: el desaparecido. No está vivo ni muerto, decía el General Videla: "está desaparecido".

Al punto de partida

La tesis de los cinco libros se propone demostrar cómo 200 años después retornamos a una situación bastante similar. Durante la colonia éramos 300.000 habitantes, absolutamente nada en comparación con el millón cien mil de Perú o los 5,4 millones habitantes de México. En el plano económico tampoco éramos considerados dentro del contexto internacional, pese a que los habitantes gozaban de una relativa bonanza en las condiciones de vida. Un siglo después estas condiciones se modificaron absolutamente de la siguiente manera, según desarrollan los autores: una población escasa se transformó en una de las mayores de Latinoamérica; en los comienzos del siglo XX, el Producto Interior Bruto en términos per capita se encontraba entre los mayores del planeta; hacia 1930 Argentina producía cerca de un 30 por ciento del PBI de América Latina; a pesar de la riqueza como país productor agrícola ganadero, los bolsones de pobreza continuaban existiendo, y más aún en el interior del país; durante el gobierno de Perón se promovieron políticas de tipo proteccionista orientadas al fomento de las industrias, esta etapa favoreció la conflictividad social y culminó con la dictadura.
La tesis es como si nos dijera "200 años no son nada". En muchos sentidos Argentina parece regresar, en los umbrales del siglo XXI, al lugar marginal del inicio de este ciclo de 200 años: una población menor que se alejó de las más pobladas de Iberoamérica, un peso económico minúsculo, fragilidad política y un destino que se complica y no parece avizorar la luz.
Argentina. Crisis imperial e independencia se concibió para fundamentar que este país nacido como un punto marginal del mundo, pasó a ser un país destacado en el concierto internacional en los inicios del siglo XX, para finalmente volver a los márgenes. La propuesta es controvertida, polémica y quedará, sin duda, expuesta a distintas confrontaciones ideológicas, tan necesarias en nuestro tiempo.
© LA GACETA

Marcos Rosenzvaig



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