15 Agosto 2010 Seguir en 

México sufrió con crudeza el impacto de la crisis internacional. En 2009, el PBI se retrajo en un 6,5%. La excesiva dependencia de la economía norteamericana le jugó en contra y además debió enfrentar el brote de gripe A, apunta el IAE. A pesar de esto, el shock ha sido superado. Para este año se prevé un crecimiento de la actividad del 4,5%. "Es cierto que no alcanzará para recuperar el terreno perdido el último año. Y esto aplica también en términos de empleo, desde que la desocupación se halla en niveles elevados para un mercado laboral acostumbrado al pleno empleo", agrega el informe. Pero, lejos de alarmar, esto es sólo una llamada de atención que invita a diversificar las exportaciones tanto en términos de productos (el petróleo mantiene un peso elevado) y de destinos, más Asia y menos Norteamérica. Esa es la premisa para la gestión de Felipe Calderón (foto). El potencial mexicano permanece intacto. Así lo demuestran los ingresos netos de Inversión Extranjera Directa por U$S 11.000 millones en el recesivo 2009.







