No automedicar jamás a los niños con antibióticos, jarabes o descongestivos

La bronquiolitis es una patología respiratoria de origen viral que afecta a menores de cinco años y especialmente a los lactantes.

14 Julio 2010
La bronquiolitis es una enfermedad respiratoria que ataca a niños de hasta cinco años, especialmente a los menores de dos años. Se trata de una afección viral que pone en serios riesgos a los lactantes prematuros -que nacieron con bajo peso: menos de 1.500 gramos- y a los bebés con patologías congénitas.

El ministro de Salud Pablo Yedlin, y el presidente ejecutivo del Siprosa, Fernando Avellaneda -ambos médicos pediatras- aconsejaron consultar de inmediato en el CAPS más cercano al domicilio cuando en los pequeños se observen estos síntomas: dificultades para respirar, tos, moco, agitación y fiebre.

"Los padres no tienen que automedicar jamás a sus hijos. No deben darles antibióticos, jarabes para la tos, descongestivos, ni siquiera aspirinetas para aliviar resfríos, catarros o bronquiolitis. Sólo el pediatra está facultado para indicar la terapia y los cuidados apropiados en cada caso", advirtió Yedlin.

La bronquiolitis consiste en una inflamación de los bronquiolos (las vías aéreas más pequeñas) y la causa principalmente el virus sincicial respiratorio (VSR), contra el cual no existe aún una vacuna. La infección se contagia de una persona a otra por el contacto con las secreciones nasales o a través de gotitas de tos transmitidas por el aire. Los más propensos a las bronquiolitis severas son los bebés prematuros, los que tienen displasia broncopulmonar y cardiopatías congénitas.

En la comunidad científica médica no hay aún un consenso absoluto sobre cómo el virus sincicial respiratorio causa la bronquiolitis en los menores. Se sostiene que el sistema inmune de los bebés es aún inmaduro o que los bronquios son pequeños, por lo cual la inflamación produce dificultad para respirar.

La consulta médica a tiempo evita las internaciones en los hospitales y las complicaciones (neumonía, por ejemplo). Generalmente, después de unas horas de observación en las guardias o en las salas de internación abreviada, el 98% de los niños vuelven a sus hogares con los aerosoles y las indicaciones precisas del pediatra a los padres.

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