Mudarán la estatua de Belgrano para jerarquizarla

Ante el abandono, el vandalismo y la suciedad, el municipio busca cambiarle la cara a la plaza que hace honor al creador de la Bandera. Las autoridades reconocen que es un espacio público poco atractivo. Planean hacer nueva caminería, reforestación e iluminación. Mástiles vacíos y falta de mantenimiento

TRISTE Y DAÑADA. Cuando describen la plaza Belgrano, los vecinos hablan de soledad y abandono. TRISTE Y DAÑADA. Cuando describen la plaza Belgrano, los vecinos hablan de soledad y abandono.
13 Junio 2010
Debería ponerse linda: junio es su mes. Hoy es su cumpleaños y dentro de una semana albergará a cientos de niños y adultos que rinden homenaje a la bandera argentina. Pero la Plaza Belgrano no tiene mucho para festejar. En el paseo ya no hay rastros de belleza. Está sucio y casi no quedan veredas sanas. No se ve ni una flor. No hay chicos ni cuidadores. Ni siquiera los vecinos quieren visitarla. Unos deambulan, otros viven allí, y sólo los valientes se animan a cruzarla de noche.

En estos días, a los agentes municipales no les alcanzan las manos para tratar de mejorar lo inmejorable, admiten. De todas formas para los vecinos el problema es de fondo: el paseo no tiene mucha utilidad y la cercanía con el hospital Padilla parece añadirle un toque de tristeza y desesperanza.

Ocupa una irregular manzana ubicada entre las calles Alberdi, Lavalle, Bernabé Aráoz y pasaje Dorrego. Su importancia está declarada inclusive por ordenanza. Nació el 13 de junio de 1858, día en el que fue creada por un decreto provincial. El terreno, que forma parte de lo que se llamaba Campo de las Carreras, fue el escenario en el que se libró la Batalla de Tucumán. En él, el general Manuel Belgrano había erigido, en 1818, una pirámide que todavía hoy se puede apreciar.

"A mí me da vergüenza", apunta, sin vueltas, Liliana Moreno, que vive a pocos metros de la plaza. Ella no pasea por allí; sólo la atraviesa para llegar hasta la plaza San Martín, ubicada a tres cuadras. Casi todos los vecinos hacen lo mismo: pese a tener un espacio de recreación frente a sus casas prefieren buscar otras áreas de descanso.

Según Yaya, otra vecina, el espacio público nunca tuvo el mantenimiento adecuado. "Hicimos muchos reclamos a la Municipalidad y no nos escuchan. No se puede ni caminar por el mal estado de las veredas y la mugre que tienen", describió. Hay otro aspecto que despierta el enojo de los habituales paseadores: jamás flamea una bandera en ninguno de los cinco mástiles que tiene la plaza, ni siquiera cuando se celebra el día de este símbolo nacional.

Las autoridades municipales reconocen que el paseo es seguramente el menos atractivo de la ciudad. Y por ello han preparado un plan de recuperación para recrear sus espacios y presentarlo casi como nuevo en el bicentenario de la Batalla de Tucumán, en 2012.

La primera medida que prevé llevar a cabo la Municipalidad es el traslado de la estatua de Belgrano, que actualmente se encuentra en un lateral de la plaza y que, según consideran, pasa inadvertida para quienes la visitan por primera vez. La idea es trasladarla al centro del paseo, a muy pocos metros de la pirámide de mármol. El subsecretario de Planificación Urbana, Luis Lobo Chaklián, dijo que el monumento se enmarcará con fuentes.

El objetivo central es cambiarle la cara a la plaza para que reciba más visitas. Y en ese sentido jerarquizar el monumento a Belgrano es fundamental, dijo el funcionario. "En primer lugar, creo que la estatua se encuentra en un lugar que no es accesible, es como si estuviera negado. Si un turista llega a la plaza es probable que no la encuentre. La estatua debe ser más impactante. La idea es construirle una nueva base que la revalorice", explicó. Asimismo, precisó que se incorporarán nuevos equipamientos de plantas y flores y que se reemplazará la iluminación. Finalmente, el municipio anunció que proyectará mejoras en el boulevard Lavalle para unir las plazas Belgrano y San Martín. Las obras se licitarán en poco tiempo y se calcula que se invertirán más de $ 6 millones.

De todas las plazas ubicadas en el centro de la ciudad, la Belgrano tiene algo que la hace diferente: no se siente ahogada por la construcción de edificios a su alrededor. Todavía se considera un paseo barrial. Los vecinos quieren rescatarla. En palabras de Clara Sosa, les gustaría dejar de percibir a través de la ventana una plaza que huele a soledad, a algo triste, apagado.

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