23 Marzo 2010 Seguir en 
La creatividad construye ventajas competitivas muy difíciles de imitar y energiza a toda la compañía, generando nuevos escenarios futuros basados en la vitalidad. Claro que entre los empresarios surge una incógnita: ¿hay forma de aumentar la creatividad de nuestra gente? Lo primero que hay que definir es si ser creativo e innovador es algo innato o se puede adquirir. La respuesta, según las tendencias en management, es que la creatividad es una habilidad que se entrena y se va desarrollando, como si fuera un músculo, con el ejercitar diario. Algo que se puede ir logrando de a poco, indica Sergio Ventura, director general de Kaizén Eventos Corporativo (www.kaizeneventos.com.ar).
Para generar un entorno creativo, el experto sugiere que se desarrolle la escucha sobre lo que podrían opinar aquellos que van a valorar el acto creativo. Es decir, "ponerse en los zapatos del otro" e imaginar que nos dirá desde su cultura organizacional acerca de lo que estamos creando.
De la misma forma en que vamos al gimnasio y utilizamos diversos elementos para desarrollar músculos, para crear también sirve generar un contexto apto, acota Ventura. Algunas claves para desarrollar la creatividad pueden ser:
• Trate de salir cada tanto del espacio de trabajo habitual. Hay lugares más inspirativos que otros.
• Arme pequeños grupos de trabajo (no más de cinco personas).
• Disponga un tiempo de trabajo diario, semanal o mensual, destinado a la innovación.
• Comunique los resultados logrados por la innovación dentro de esos grupos (trabajo en equipo).
• Acepte que está dentro de un proceso y que es probable que no surjan novedades en las primeras reuniones.
• Reciclar no es copiar: una idea, reciclada para un contexto que la desconocía, también significa innovación. Lo creativo es adaptar y vender una propuesta a quien desconoce que fue creada anteriormente.
• La mirada del otro enriquece. De una idea surgen muchas otras, y esa es la magia del trabajo en equipo y la retroalimentación.
• Incorpore energía para los músculos creativos: aliméntelos con lecturas, observación en conjunto de videos, inmersiones en internet de otras industrias, lectura de encuestas de mercado, etc. para generar esa fuerza creativa que disparará nuevas ideas.
• Sume al equipo a clientes internos o externos. Es muy valioso preguntarles qué necesitan.
• No emita opiniones cuando alguien esboza una idea. Una idea no mata a otra, en realidad ganamos dos ideas.
• No reprima lo que piensa, aunque le parezca que no va a ser útil.
• Anote y registre todo. Lo que no nos sirve hoy, nos puede servir mañana.
• No de nada por sentado. Grandes ideas surgieron de poner en primer plano algo muy obvio, que para muchos era invisible.
"Nadie cambia algo que no está dispuesto a cambiar. Por eso hay que enrolar a todo el personal en la necesidad de estar creando e innovando, como una manera de construir esa ventaja competitivas que va a distinguir y beneficiar a toda la compañía", finaliza Ventura.
Para generar un entorno creativo, el experto sugiere que se desarrolle la escucha sobre lo que podrían opinar aquellos que van a valorar el acto creativo. Es decir, "ponerse en los zapatos del otro" e imaginar que nos dirá desde su cultura organizacional acerca de lo que estamos creando.
De la misma forma en que vamos al gimnasio y utilizamos diversos elementos para desarrollar músculos, para crear también sirve generar un contexto apto, acota Ventura. Algunas claves para desarrollar la creatividad pueden ser:
• Trate de salir cada tanto del espacio de trabajo habitual. Hay lugares más inspirativos que otros.
• Arme pequeños grupos de trabajo (no más de cinco personas).
• Disponga un tiempo de trabajo diario, semanal o mensual, destinado a la innovación.
• Comunique los resultados logrados por la innovación dentro de esos grupos (trabajo en equipo).
• Acepte que está dentro de un proceso y que es probable que no surjan novedades en las primeras reuniones.
• Reciclar no es copiar: una idea, reciclada para un contexto que la desconocía, también significa innovación. Lo creativo es adaptar y vender una propuesta a quien desconoce que fue creada anteriormente.
• La mirada del otro enriquece. De una idea surgen muchas otras, y esa es la magia del trabajo en equipo y la retroalimentación.
• Incorpore energía para los músculos creativos: aliméntelos con lecturas, observación en conjunto de videos, inmersiones en internet de otras industrias, lectura de encuestas de mercado, etc. para generar esa fuerza creativa que disparará nuevas ideas.
• Sume al equipo a clientes internos o externos. Es muy valioso preguntarles qué necesitan.
• No emita opiniones cuando alguien esboza una idea. Una idea no mata a otra, en realidad ganamos dos ideas.
• No reprima lo que piensa, aunque le parezca que no va a ser útil.
• Anote y registre todo. Lo que no nos sirve hoy, nos puede servir mañana.
• No de nada por sentado. Grandes ideas surgieron de poner en primer plano algo muy obvio, que para muchos era invisible.
"Nadie cambia algo que no está dispuesto a cambiar. Por eso hay que enrolar a todo el personal en la necesidad de estar creando e innovando, como una manera de construir esa ventaja competitivas que va a distinguir y beneficiar a toda la compañía", finaliza Ventura.










