16 Marzo 2010 Seguir en 
Para las empresas, tener motivado al personal puede redundarle en un mayor nivel de productividad. Para los empleados, en tanto, significa una transmutación del empleo, considerado como carga, a un vehículo para alcanzar el desarrollo profesional. El valor de la motivación, en muchos casos, no es medido por las organizaciones. Se trata de afianzar el clima en la oficina, mediante la aplicación de políticas o planes que tiendan a generar una sensación de bienestar entre los distintos actores de la empresa, apunta el experto en Recursos Humanos, José Blunda.










