04 Marzo 2010 Seguir en 
Robos. Peleas. Homicidios. Las calles tucumanas son escenario cada día de violentos episodios y, según lo revelan estadísticas oficiales, la ingesta de alcohol y otras sustancias está muy ligada con estos hechos.
En este contexto, los adolescentes no son la excepción. "El consumo de sustancias tóxicas va directamente de la mano con la comisión de delitos. En el 99,9% de las causas que trabajamos se trata de chicos que son adictos o hacen uso abusivo de drogas, tanto legales como ilegales", aseveró Raúl Ruiz, juez de Menores.
En ese sentido, el magistrado aclaró que no se trata de un sólo problema a resolver. "Es una conjunción de elementos: el hacinamiento que se vive en los distintos barrios periféricos; los problemas sociales y económicos; la falta de control por parte de los padres. Son constantes que se mantienen, pero ahora se agravaron. Los chicos están actuando muy agresivamente, incluso dentro del juzgado. Los arrebatos son más violentos. Muchas veces no se conforman con robar el maletín", añadió.
El magistrado, titular del juzgado de Menores N° 1, detalló que esta situación se vive en varios barrios de la provincia. "Sin embargo, en estos momentos estamos trabajando con muchos chicos que residen en Villa 9 de Julio, en ’El Sifón’ y en ’La Bombilla’. Eso se debe básicamente al factor social: el hacinamiento, la pobreza y otras circunstancias. Se está dando mucho el tema del vecino contra el propio vecino. Algo está fallando, evidentemente", relató Ruiz.
El magistrado contó que, en muchas ocasiones, cuando entrevista a un adolescente en conflicto con la ley, este admite que actuó bajo el efecto de alguna sustancia ilegal. "También mucho que ver la violencia que los rodea y que influye en su personalidad", remarcó. En el caso de los menores que sufren de adicciones a sustancias ilegales, Ruiz intenta que sean asistidos. "Hay casos de chicos internados en el Obarrio y con tratamiento en el Hospital Avellaneda. Buscamos darle una solución al problema. Por ejemplo, muchos chicos que delinquen no concurren a la escuela. Por eso, una de nuestras primeras metas es lograr que el menor vuelva a asistir a clases, que se inscriba y apruebe las materias", dijo.
En este contexto, los adolescentes no son la excepción. "El consumo de sustancias tóxicas va directamente de la mano con la comisión de delitos. En el 99,9% de las causas que trabajamos se trata de chicos que son adictos o hacen uso abusivo de drogas, tanto legales como ilegales", aseveró Raúl Ruiz, juez de Menores.
En ese sentido, el magistrado aclaró que no se trata de un sólo problema a resolver. "Es una conjunción de elementos: el hacinamiento que se vive en los distintos barrios periféricos; los problemas sociales y económicos; la falta de control por parte de los padres. Son constantes que se mantienen, pero ahora se agravaron. Los chicos están actuando muy agresivamente, incluso dentro del juzgado. Los arrebatos son más violentos. Muchas veces no se conforman con robar el maletín", añadió.
El magistrado, titular del juzgado de Menores N° 1, detalló que esta situación se vive en varios barrios de la provincia. "Sin embargo, en estos momentos estamos trabajando con muchos chicos que residen en Villa 9 de Julio, en ’El Sifón’ y en ’La Bombilla’. Eso se debe básicamente al factor social: el hacinamiento, la pobreza y otras circunstancias. Se está dando mucho el tema del vecino contra el propio vecino. Algo está fallando, evidentemente", relató Ruiz.
El magistrado contó que, en muchas ocasiones, cuando entrevista a un adolescente en conflicto con la ley, este admite que actuó bajo el efecto de alguna sustancia ilegal. "También mucho que ver la violencia que los rodea y que influye en su personalidad", remarcó. En el caso de los menores que sufren de adicciones a sustancias ilegales, Ruiz intenta que sean asistidos. "Hay casos de chicos internados en el Obarrio y con tratamiento en el Hospital Avellaneda. Buscamos darle una solución al problema. Por ejemplo, muchos chicos que delinquen no concurren a la escuela. Por eso, una de nuestras primeras metas es lograr que el menor vuelva a asistir a clases, que se inscriba y apruebe las materias", dijo.







