"Una persona violenta, cuando está ebria, es como un caballo desbocado"

03 Marzo 2010
"La ingesta de alcohol tiene una íntima relación con los hechos de violencia, pero eso no significa que el alcohol ’fabrique’ personas violentas". La sentencia pertenece a Gustavo Marangoni, psiquiatra y docente universitario especializado en adicciones.

En una charla con LA GACETA, el profesional explicó los procesos fisiológicos y sociales que llevan a que una noche de copas termine en tragedia. "A nivel cerebral, el alcohol inhibe los procesos que se gestan en el lóbulo frontal; esta parte está ligada al control de los impulsos y al comportamiento social, entre otras funciones. Entonces, una persona que de por sí es violenta lo es mucho más cuando bebe porque no tiene freno, se le inhibió la función de controlarse y se convierte en un caballo desbocado", explicó Marangoni.

La violencia se aprende

El especialista sostiene que la violencia es un fenómeno psicológico cultural y que se ha extendido de manera desmesurada los últimos años. "Hay que dejar muy en claro que la violencia se aprende, no nace con la persona. Si alguien desde niño fue golpeado y maltratado, es lógico que en su vida adulta establezca este tipo de relaciones. Pero, por otro lado, aumentó enormemente la violencia social: en todas las esferas se la ve y se la vive, y terminamos por interiorizarla. Por este camino, corremos el riesgo de que la no violencia deje de ser una pauta social de convivencia", finalizó el médico.

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