Un muchacho fue asesinado a tiros y a palazos por sus vecinos

La Policía arrestó a un hombre y a su hijo, sindicados como autores del brutal ataque . Los padres de la víctima afirmaron que el joven no podía defenderse. "Esos asesinos querían matarlo como si fuera un perro".

CONMOVIDA. Graciela del Valle Pedro, madre del joven asesinado, pidió que los detenidos no vuelvan al barrio. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
CONMOVIDA. Graciela del Valle Pedro, madre del joven asesinado, pidió que los detenidos no vuelvan al barrio. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
02 Marzo 2010
Jesús Alberto Gómez sabía que debía correr para salvar su vida. Estaba a dos cuadras de su casa, pero apenas logró transitar unos metros. Cayó de boca sobre la calle de piedras y tierra, en medio de un charco de agua. Había recibido una paliza y un disparo en la cabeza. Sin embargo, el brutal ataque no había acabado aún. "Le dieron un palazo en la nuca. Esos asesinos querían matarlo como si fuera un perro; por eso le pegaron así, con esa saña", se descargó Graciela del Valle Pedro, madre de la víctima. El crimen fue perpetrado ayer a la madrugada, en el barrio 1 de Mayo de El Colmenar.

Cerca de la 1.30, Gómez, de 30 años, caminaba por calle Diego de Rojas al 200. "El había ido a un almacén. Ya estaba volviendo a la casa. Según me comentaron, pasó frente a donde vive esta gente, que es muy violenta y vive tomando en la calle. Lo insultaron, le tiraron piedras y él quiso defenderse", relató Pedro.

Según los vecinos, se escucharon gritos y varios disparos de "tumberas". Pocos se atrevieron a contar lo que vieron por temor a represalias. "Se hizo común que pasen estas cosas los fines de semana. Por eso una prefiere no salir de la casa cuando pasan estas cosas. Lamentablemente, tenemos que vivir así", relató Victoria, de 55 años.

La esquina de Diego de Rojas y Benjamín Villafañe fue escenario del ataque. "Al chico (por Gómez) lo habían insultado, y él reaccionó. Empezaron a pelear mano a mano. De repente, al muchacho le dieron dos tiros y, cuando cayó, uno de estos desgraciados le pegó con una pala en la cabeza", narró Mary, de 35 años, quien presenció los incidentes.

Tensión

En el barrio se vivieron momentos de extrema tensión. "Cuando se enteraron de que el muchacho había muerto, vinieron sus familiares a romper la casa de los asesinos, porque estaban muy nerviosos", comentó una vecina. Agentes de Infantería Norte fueron designados como custodios de la vivienda de los sospechosos para prevenir nuevos incidentes.

Ricardo Gómez, padre de la víctima, relató que no es la primera vez que tienen problemas con los presuntos homicidas. "Hace poco le pegaron a mi hija, que tiene 24 años y está embarazada. Hicimos la denuncia, pero nadie hizo nada", protestó.

El joven asesinado no tenía posibilidades de defenderse de la agresión, contaron sus parientes. "Sufría de un problema de discapacidad en los brazos. No los podía mover bien. Incluso, mañana (por hoy) tenía que cobrar su pensión", aseveró Pedro. Gómez era el tercero de 11 hermanos y vivía con sus padres.

Procedimiento

Los presuntos homicidas se escaparon rápidamente del barrio. Sin embargo, los investigadores lograron dar con ellos.

Policías de la comisaría de El Colmenar, bajo la supervisión de los comisarios Conrado Romero y Luis Ibáñez, y oficiales de la División Homicidios, a cargo del comisario Hugo Cabeza, arrestaron cerca de las 7 a dos sospechosos: un hombre de 41 años y su hijo, de 21. Ambos quedaron a disposición de la fiscala María de las Mercedes Carrizo.

"En cierta medida, creo que esto que pasó era inevitable, porque este tipo de gente no se puede controlar. Ellos siempre hicieron lo que quisieron", dijo Pedro. Su esposo, sin dudarlo, remarcó: "yo lo único que quiero es que no vuelvan al barrio".

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