Un choque múltiple generó un caos en el centro

Una conductora fue sorprendida por el silbato de un varita, no supo si debía continuar o frenar, y chocó un auto que embistió a otro. La colisión se produjo en la esquina de Catamarca y 24 de Septiembre. Vecinos y automovilistas piden orden en el tránsito. Video

El director de Tránsito  de la Municipalidad aconsejó que se circule a baja velocidad en los días de lluvia. LA GACETA / JOSE INESTA
El director de Tránsito de la Municipalidad aconsejó que se circule a baja velocidad en los días de lluvia. LA GACETA / JOSE INESTA
25 Febrero 2010

Todo ocurrió en pocos segundos. Cuando escuchó el silbato de un agente de Tránsito, Gabriela Apud, de 20 años, no supo cómo reaccionar. "El semáforo me había dado el verde", relató. Trató de frenar su VW Gol gris. Pese a su esfuerzo, provocó un choque en cadena en una esquina del microcentro que incluyó a otros tres autos. Aunque nadie sufrió heridas graves, el siniestro causó un embotellamiento que duró más de una hora. "Esta zona es caótica, porque hay muchas calles en reparación y se cortó el paso por el juicio contra (Antonio Domingo) Bussi. Hay bocinazos todo el tiempo y la gente se pone muy nerviosa", contó Nicolás Alderete Núñez, quien trabaja a pocos metros de donde se produjo el accidente.

A las 12.30, Lionel Abud, de 35 años, detuvo la marcha de su VW Gol gris en calle Catamarca primera cuadra, pocos metros después de haber cruzado 24 de Septiembre. Delante suyo había una larga fila de vehículos. "El tránsito a esa hora es un caos, una locura", dijo el hombre. Detrás suyo frenaron un Renault Clio y un taxi Fiat Uno. Todos aguardaban para continuar cuando, de pronto, recibieron el impacto. "Sentí el golpe de atrás. Parece que la chica que iba en el Gol sintió el silbato y se abatató; quizás perdió la concentración. Cuando me chocó, yo embestí al auto que estaba adelante, y así sucesivamente", dijo Martín Alejandro Andrés, de 29 años, chofer del taxi. Su Fiat dio contra el Clio, que, a su vez, atropelló al VW de Abud.

Andrés fue el único que sufrió lesiones. "Me golpeé la pierna con el pedal y el pecho con el volante. El golpe fue bastante fuerte, al punto que mi asiento quedó reclinado hacia atrás. Ahora no me duele tanto, pero voy a tener que ir al médico; espero que no sea nada", dijo el chofer.

Tras la colisión, el tránsito quedó congestionado. Muchos conductores tocaban bocina y se mostraban presurosos por seguir su camino. "Esto es una locura, porque los varitas, en vez de reorganizar el tránsito, se quedaron debajo del techo de la librería a tocar el silbato. Uno no sabe si debe pasar o no. No entiendo por qué no están en la esquina de 24 de Septiembre y José Colombres (a una cuadra de allí) para evitar que se forme este cuello de botella", opinó Abud. "Yo tuve la responsabilidad; sé que el cuidado pasa por cada persona, pero también el Estado debe protegernos de situaciones como esta", añadió Apud, mientras dialogaba sobre la situación con el resto de los damnificados.

"Yo no vi nada; estaba a la vuelta", dijo uno de los varitas que hacía controles en esa esquina. Luego, agregó: "nosotros estamos trabajando para que no se congestione tanto el tránsito".

El director de esa cartera, Carlos Castillo, aconsejó circular a baja velocidad en casos de embotellamiento. "Y mucho más en días de lluvia", dijo.

Los vecinos aseguran que la gran cantidad de vehículos que recorren la zona y la mala organización causan muchos accidentes en esa esquina. "Ayer (martes) chocaron un taxi y otro auto, y hace unos días un motociclista también se golpeó", relató Sebastián Moyano, empleado de un bar situado en la zona. "Los varitas dan una mano, pero no dan abasto", opinó Alderete Núñez.

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