Limaron los barrotes y se escaparon del Roca
Tres menores que estaban alojados en el sector de máxima seguridad huyeron de instituto, situado en Francisco de Aguirre y Rivadavia. Dos jóvenes de 17 años y otro de 16 lograron burlar a cinco guardias. La Policía está tras los pasos de los prófugos. Reciben detenidos en el penal de Villa Urquiza.
24 Febrero 2010 Seguir en 
Nadie los escuchó cuando limaban los barrotes de la ventana del calabozo. Huyeron entre las sombras, caminando por los techos y saltando tapias. Así, los tres adolescentes llegaron a la calle.
La madrugada del lunes, los celadores Francisco Quiroga y Guillermo López estaban a cargo de la custodia del sector de máxima seguridad del Roca. Además, los policías Rubén Torres, Ricardo Avila y Pablo Urueña vigilaban los accesos, apostados en los perímetros de la institución, situada en avenida Francisco de Aguirre y calle Rivadavia.
Poco después de las 5, los celadores descubrieron que faltaban tres chicos: dos de 17 años (acusados de tentativa de homicidio y de robo, respectivamente) y otro de 16 (imputado de robo agravado).
Al parecer, los jóvenes utilizaron una sierra para cortar los barrotes de una ventana, que tiene unos 40 centímetros de alto. "Salieron hacia un patio externo y, trepando una ventana, ganaron los techos y se fugaron", reza el informe oficial.
De inmediato se puso en conocimiento de la situación a los jueces de Menores, Raúl Ruiz y Nora Wexler, así como a la fiscala de turno, María de las Mercedes Carrizo. La investigadora no dictó medidas privativas de libertad contra los celadores ni contra los policías, aunque los indagará en las próximas horas. Luego, determinará si les cabe alguna responsabilidad por la huida de los jóvenes.
En el lugar, los peritos no hallaron ninguna herramienta con la cual podrían haber cortado los barrotes los adolescentes, por lo que es un misterio cómo lo lograron.
Desde hace 10 días, los lugares para alojar detenidos en Tucumán volvieron a estar bajo la lupa. La madrugada del domingo 14, cuatro presos escaparon de la Brigada Norte, ubicada en Yerba Buena, luego de hacer un boquete en una pared que linda con la casa de un vecino. Tres de los evadidos fueron recapturados, y sólo uno de ellos permanece prófugo.
Un informe realizado por la Fiscalía VIII el año pasado reveló que las comisarías de la capital estaban desbordadas de presos. Además, los investigadores determinaron que la situación en la Brigada Norte era similar. Por ello, en los últimos días comenzaron a abrirse cupos para que detenidos que estaban alojados en distintas dependencias fueran trasladados a Villa Urquiza. La cifra de detenidos en comisarías ronda los 400, pero la intención de las autoridades es trasladarlos a sitios adecuados y bajar ese número a 300, aproximadamente. Se espera que a fin de mes se habilite una ampliación en la alcaldía de la Dirección de Investigaciones.
La madrugada del lunes, los celadores Francisco Quiroga y Guillermo López estaban a cargo de la custodia del sector de máxima seguridad del Roca. Además, los policías Rubén Torres, Ricardo Avila y Pablo Urueña vigilaban los accesos, apostados en los perímetros de la institución, situada en avenida Francisco de Aguirre y calle Rivadavia.
Poco después de las 5, los celadores descubrieron que faltaban tres chicos: dos de 17 años (acusados de tentativa de homicidio y de robo, respectivamente) y otro de 16 (imputado de robo agravado).
Al parecer, los jóvenes utilizaron una sierra para cortar los barrotes de una ventana, que tiene unos 40 centímetros de alto. "Salieron hacia un patio externo y, trepando una ventana, ganaron los techos y se fugaron", reza el informe oficial.
De inmediato se puso en conocimiento de la situación a los jueces de Menores, Raúl Ruiz y Nora Wexler, así como a la fiscala de turno, María de las Mercedes Carrizo. La investigadora no dictó medidas privativas de libertad contra los celadores ni contra los policías, aunque los indagará en las próximas horas. Luego, determinará si les cabe alguna responsabilidad por la huida de los jóvenes.
En el lugar, los peritos no hallaron ninguna herramienta con la cual podrían haber cortado los barrotes los adolescentes, por lo que es un misterio cómo lo lograron.
Desde hace 10 días, los lugares para alojar detenidos en Tucumán volvieron a estar bajo la lupa. La madrugada del domingo 14, cuatro presos escaparon de la Brigada Norte, ubicada en Yerba Buena, luego de hacer un boquete en una pared que linda con la casa de un vecino. Tres de los evadidos fueron recapturados, y sólo uno de ellos permanece prófugo.
Un informe realizado por la Fiscalía VIII el año pasado reveló que las comisarías de la capital estaban desbordadas de presos. Además, los investigadores determinaron que la situación en la Brigada Norte era similar. Por ello, en los últimos días comenzaron a abrirse cupos para que detenidos que estaban alojados en distintas dependencias fueran trasladados a Villa Urquiza. La cifra de detenidos en comisarías ronda los 400, pero la intención de las autoridades es trasladarlos a sitios adecuados y bajar ese número a 300, aproximadamente. Se espera que a fin de mes se habilite una ampliación en la alcaldía de la Dirección de Investigaciones.







