24 Febrero 2010 Seguir en 
Los ladridos que provenían de la calle le llamaron la atención. Silvia Isabel Juárez asegura que, entonces, escuchó que un hombre decía: "dale, rápido, alcanzame la pistola". Al estruendo del disparo le siguió el breve aullido del animal. Fue el final de una pelea entre perros, pero el comienzo de un problema mucho más grave entre dos vecinos de barrio San Andrés.
"Nunca habíamos discutido. No sé qué le pasó, pero no tenía derecho a matar a 'Oso'. El hecho de que sea policía y tenga un arma no significa que puede hacer lo que quiera", afirmó Juárez, de 25 años, en diálogo con LA GACETA.
El imputado, que trabaja como tercer jefe en una seccional de la capital, se presentó ayer a la tarde en la sede penal de Tribunales. Luego de escuchar su versión, la fiscala de Instrucción, María de las Mercedes Carrizo, dispuso la detención del oficial. Según fuentes judiciales, la medida fue otorgada por el juez Francisco Pisa, y se concretó anoche. Fue trasladado a la sede de Seguridad Personal.
El incidente se produjo a las 17 del lunes, en pasaje Julio Roca al 100. "Yo estaba limpiando mi casa cuando escuché que los perros ladraban. Unos vecinos me contaron que el dogo del policía estaba peleando con un perro de la calle. Y mi rottweiler, que tenía ocho meses, les ladraba. Lo tenía encadenado, pero se soltó. Igual, 'Oso' no estaba haciendo nada malo", aseveró Juárez. Según la mujer, el oficial (que no estaba prestando servicios ese día, afirma el parte policial) le pidió a su esposa que le alcanzara su arma reglamentaria. "Escuché el tiro y después mi perro dio un solo aullido. No quise ni verlo, pero los vecinos me dijeron que tenía un agujero enorme en el cuerpo", agregó.
Tras el incidente, ambos vecinos discutieron; luego, cada cual por su parte acudió a la comisaría local. La primera en hacer la denuncia fue Juárez. Cinco minutos después llegó el policía, que dio otra versión. "Un perro negro y grande que pertenece a mi vecina entró a mi casa y trató de morder a mi hija de seis años. Yo lo espanté a golpes con un hierro, pero mi chiquita y mi esposa, que está embarazada, quedaron muy afectadas", declaró el hombre, según el parte.
Ante esto, investigadores al mando del oficial Carlos Suárez les consultaron a vecinos de los protagonistas cuál versión era la certera. Todos coincidieron en que Juárez tenía razón, según el parte policial. Incluso, añade el informe, el policía cargó al perro de la mujer en un auto y se lo llevó. "Ayer a la noche (por el lunes) me decía que no sabía nada de ningún rottweiler. Yo lo que quiero es que esto no vuelva a suceder. No me voy a conformar con la denuncia en Tribunales; también lo voy a demandar en la sociedad protectora de animales, para que este hombre entienda que no puede hacer lo que se le antoje", dijo la dueña del rottweiler.
"Ese perro le mordió el dedo a mi cliente; el animal estaba furioso y no es la primera vez que entra a la casa de mi defendido. Ya le había matado un cóquer y un cachorro de ovejero alemán. ¿Había que esperar a que asesine a su hija? Está claro que se trata de una falsa denuncia", aseveró Julieta Jorrat, defensora del policía. Agregó que no fue notificada de la detención del oficial.
A tiros en Leales
El domingo a la mañana, un policía fue arrestado en la zona del ingenio de Leales, luego de un confuso episodio en el cual, según el informe oficial, acabó disparándole a dos muchachos. Uno de ellos resultó herido. Al parecer, el incidente se produjo durante un beberaje. El policía, según revelaron fuentes judiciales, increpó a un grupo de muchachos y luego sacó su arma reglamentaria, con la que hirió a una persona. El miembro de la fuerza quedó detenido.
"Nunca habíamos discutido. No sé qué le pasó, pero no tenía derecho a matar a 'Oso'. El hecho de que sea policía y tenga un arma no significa que puede hacer lo que quiera", afirmó Juárez, de 25 años, en diálogo con LA GACETA.
El imputado, que trabaja como tercer jefe en una seccional de la capital, se presentó ayer a la tarde en la sede penal de Tribunales. Luego de escuchar su versión, la fiscala de Instrucción, María de las Mercedes Carrizo, dispuso la detención del oficial. Según fuentes judiciales, la medida fue otorgada por el juez Francisco Pisa, y se concretó anoche. Fue trasladado a la sede de Seguridad Personal.
El incidente se produjo a las 17 del lunes, en pasaje Julio Roca al 100. "Yo estaba limpiando mi casa cuando escuché que los perros ladraban. Unos vecinos me contaron que el dogo del policía estaba peleando con un perro de la calle. Y mi rottweiler, que tenía ocho meses, les ladraba. Lo tenía encadenado, pero se soltó. Igual, 'Oso' no estaba haciendo nada malo", aseveró Juárez. Según la mujer, el oficial (que no estaba prestando servicios ese día, afirma el parte policial) le pidió a su esposa que le alcanzara su arma reglamentaria. "Escuché el tiro y después mi perro dio un solo aullido. No quise ni verlo, pero los vecinos me dijeron que tenía un agujero enorme en el cuerpo", agregó.
Tras el incidente, ambos vecinos discutieron; luego, cada cual por su parte acudió a la comisaría local. La primera en hacer la denuncia fue Juárez. Cinco minutos después llegó el policía, que dio otra versión. "Un perro negro y grande que pertenece a mi vecina entró a mi casa y trató de morder a mi hija de seis años. Yo lo espanté a golpes con un hierro, pero mi chiquita y mi esposa, que está embarazada, quedaron muy afectadas", declaró el hombre, según el parte.
Ante esto, investigadores al mando del oficial Carlos Suárez les consultaron a vecinos de los protagonistas cuál versión era la certera. Todos coincidieron en que Juárez tenía razón, según el parte policial. Incluso, añade el informe, el policía cargó al perro de la mujer en un auto y se lo llevó. "Ayer a la noche (por el lunes) me decía que no sabía nada de ningún rottweiler. Yo lo que quiero es que esto no vuelva a suceder. No me voy a conformar con la denuncia en Tribunales; también lo voy a demandar en la sociedad protectora de animales, para que este hombre entienda que no puede hacer lo que se le antoje", dijo la dueña del rottweiler.
"Ese perro le mordió el dedo a mi cliente; el animal estaba furioso y no es la primera vez que entra a la casa de mi defendido. Ya le había matado un cóquer y un cachorro de ovejero alemán. ¿Había que esperar a que asesine a su hija? Está claro que se trata de una falsa denuncia", aseveró Julieta Jorrat, defensora del policía. Agregó que no fue notificada de la detención del oficial.
A tiros en Leales
El domingo a la mañana, un policía fue arrestado en la zona del ingenio de Leales, luego de un confuso episodio en el cual, según el informe oficial, acabó disparándole a dos muchachos. Uno de ellos resultó herido. Al parecer, el incidente se produjo durante un beberaje. El policía, según revelaron fuentes judiciales, increpó a un grupo de muchachos y luego sacó su arma reglamentaria, con la que hirió a una persona. El miembro de la fuerza quedó detenido.







