Secreto, vergüenza y culpa

Punto de vista. Por Luis Seiffe - Licenciado en Psicología.

21 Febrero 2010
De todas las formas de maltrato, el abuso sexual es, quizás, la más difícil de aceptar y reconocer, como así también de investigar. En ella se violan tabúes sociales y roles familiares. El abuso sexual se mantiene oculto por vergüenza o por temor a las amenazas del abusador. Así, secreto, vergüenza y culpa son sus características esenciales.

Las consecuencias negativas para el niño o niña que ha padecido un abuso quedan al descubierto en la clínica. El abuso termina aniquilando la autoestima y la seguridad personal. La depresión, los sentimientos de culpa, el llanto fácil y sin ningún motivo aparente, los cambios bruscos en el comportamiento escolar, las conductas autodestructivas y agresivas, el retraimiento, la sumisión excesiva y el temor al contacto físico son algunos de los síntomas que pueden aparecer tras este tipo de maltrato. Las víctimas tienden a "erotizar" todas sus relaciones para obtener afecto, actitud que, en la adolescencia, puede conducir a un cuadro autodestructivo de promiscuidad y a sucesivas relaciones de maltrato. Es imprescindible que exista un espacio, que no deben ser consultorios improvisados, sin la formación específica que la problemática requiere. De lo contrario, estaremos haciendo las cosas mal.

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