Los accidentes y el consumo de alcohol

28 Noviembre 2009
Comprobación, inspección, fiscalización, intervención. Dominio, mando, preponderancia. Oficina, despacho, dependencia, etc., donde se controla. Son tres de las acepciones que nos proporciona el Diccionario de la Real Academia Española sobre la palabra control. Y acerca de puesto de control, indica: Lugar donde una o varias personas, en misión de vigilancia, inspeccionan las gentes y vehículos que pasan. Una de las acciones básicas en cualquier sociedad constituye una de las grandes dificultades del Estado nacional y provincial. La efectividad de las leyes depende siempre de la aceptación del ciudadano que es quien deberá acatarlas y de la autoridad cuya misión es aplicarlas rigurosamente. A ello se suma un intensa campaña de concientización de la norma. Para que lo segundo pueda cumplirse es necesario el control permanente y constante hasta que el hábito quede incorporado.
Tucumán se caracteriza por ser una tierra de transgresiones. Leyes y ordenanzas municipales no faltan, las hay de más (muchas obsoletas, otras repetidas y aquellas que nunca entraron en vigencia). Ello se comprobó con la elaboración del digesto jurídico.
En un intento por reducir el levado índice de accidentes automovilísticos -muchos de ellos mortales-, el 11 de mayo de 2007, la Provincia lanzó controles sobre los niveles de alcoholemia en los conductores. Las sanciones pecuniarias oscilaban entre los $ 600 y los $ 1.200. En ese momento, las cifras indicaban que en Tucumán, el 70 % de los accidentes de tránsito que provocaron víctimas mortales fueron producidos por conductores alcoholizados. La acertada medida trajo pronto resultados positivos.
En junio pasado, la Dirección de Transporte de la provincia, en el primer semestre del año, habían descendido en un 30 % las infracciones: se secuestraron 669 vehículos de conductores que habían superado el límite de alcohol permitido que es de 0.5 gramos en los automovilistas y de 0.2 gr. en los motociclistas. Mientras el titular del organismo dijo en esa ocasión que la merma se debía a una mayor concientización de la población, se recordó que en marzo pasado los médicos y jóvenes le habían dicho a nuestro diario que ya no se veían tantos controles en las calles y en las rutas.
En la noche del domingo en la ruta 9, en el kilómetro 1.310, a la altura de Los Nogales, un automóvil Ford Falcon en el cual viajaban ocho personas fue chocado desde atrás por un VW Gol. El primer auto volcó y se incendió, mientras que el conductor del segundo se dio a la fuga, según la Policía. Hasta la fecha han fallecido tres personas. Un estudio médico indicó que el dosaje efectuado al joven de 23 años que guiaba el VW Gol y que luego fue detenido, arrojó como resultado que llevaba 2 gramos de alcohol en sangre al momento de la tragedia, cuando el máximo permitido por la ley para poder conducir un auto es de 0,5 gramos.
Según el director de Transporte de la provincia, el domingo se efectuaron controles en la ruta 9. "Los accidentes no van a desaparecer mientras la gente siga consumiendo tanto alcohol antes de conducir", dijo el funcionario, mientras un especialista en adicciones señaló que una persona que tiene 2,5 gramos de alcohol en sangre posiblemente deba ser asistido por coma alcohólico.
Se sabe que en los fines de semana, cuando hace calor los tucumanos se vuelcan masivamente al dique El Cadillal. Es cuando se supone que los controles hasta cerca de la medianoche deben intensificarse y que es necesario trabajar en la prevención vigilando la venta de bebidas alcohólicas a través del personal del Instituto Provincial de Lucha contra el Alcoholismo. De ese modo, sería muy improbable que alguien pudiese conducir libremente con 2 gr de alcohol en sangre.

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