29 Noviembre 2009 Seguir en 
Diciembre puede ser un mes de salvación para el sector comercial y para otras actividades. Sin embargo, enero y febrero podrían ser traumáticos si las empresas no toman las medidas para ajustar las tuercas del negocio. Los mayores costos y los gastos inquietan. Con una estrategia definida puede afianzarse la competitividad para 2010.
Expertos y empresarios consultados por LA GACETA coinciden en que la inversión estará supeditada a las señales de recuperación que pueda mostrar la economía argentina. El verano es un período de caída estacional de la actividad comercial. Frente a esa situación, los especialistas sugieren a los ejecutivos abrir sus mentes y rediseñar el negocio, en función de la información de mercado que logren captar en este último tramo del año. Controlar la caja, preservar el nivel de gastos y mantener un diálogo fluido con los empleados contribuirá a que los ejecutivos diseñen un plan estratégico para ganar nuevos mercados, incluso con alianzas con otras compañías. La crisis económica dejó sus huellas, pero también abrió nuevas oportunidades.
Expertos y empresarios consultados por LA GACETA coinciden en que la inversión estará supeditada a las señales de recuperación que pueda mostrar la economía argentina. El verano es un período de caída estacional de la actividad comercial. Frente a esa situación, los especialistas sugieren a los ejecutivos abrir sus mentes y rediseñar el negocio, en función de la información de mercado que logren captar en este último tramo del año. Controlar la caja, preservar el nivel de gastos y mantener un diálogo fluido con los empleados contribuirá a que los ejecutivos diseñen un plan estratégico para ganar nuevos mercados, incluso con alianzas con otras compañías. La crisis económica dejó sus huellas, pero también abrió nuevas oportunidades.








