Cartas de lectores

16 Noviembre 2009
Marcha de antorchas
El viernes vi una multitud impresionante de ciudadanos de la salud,  reclamando por su dignidad. Cuadras y cuadras de gente exigiendo sus derechos.  Una clase media que hoy se planta con firmeza. Una clase media que no negocia su integridad y a la que no se compra con bolsones de campaña. Alguno que otro grupo político intentando mezclarse;  no obstante, la salud no le da espacio.  Porque no quiere hacerlo y porque no los necesita. Profesionales que entregaron años de preparación y de estudio a su profesión y que hoy, triste pero dignamente se encuentran en esta humillante situación. Un gobierno que no quiere ver lo que está a la vista pero que esa noche se expuso sin lugar a dudas en su máxima expresión. Me pareció recordar aquella reciente postura absurda del gobierno nacional contra el campo, que más que un dilema económico se asemeja a un enfrentamiento personal, y cuando las cuestiones personales se imponen por sobre los intereses de una nación, el futuro se pone en peligro. Parece ser que el pueblo los acompaña, como acompañó al campo cuando con la intención de subestimar nuestra lucidez nos quisieron hacer creer en la distribución de la riqueza. Un cuento que nos contaron pero que nunca creímos. Porque afortunadamente y aunque este país cada vez invierte menos en educación, no somos ignorantes. Nuestra salud y la de nuestros hijos hoy está en manos de unos cuantos que dicen que no hay presupuesto. Los que como yo vimos salvar la vida de tantos niños con obstinación y desesperación, estamos tristes, sumamente tristes. Si no hay presupuesto para ellos, entonces sin duda, no hay presupuesto para el futuro de esta nación. La soberbia nunca es buena compañía, porque no se parece a la dignidad; al contrario, nos aleja de ella, nos vuelve obtusos y engendra obsecuentes. No queremos un país sin educación y sin salud porque no queremos una nación sin porvenir. No es mucho pedir; al contrario, son cabalmente nuestros derechos.

Norma Nelegatti de Matías
ynelegatti@hotmail.com

Giro en las esquinas

Deseo expresarle mi plena identificación con la carta del lector Roberto A. Ahmad (13/11). Muchas veces, cuando conduciendo mi automóvil y voy a girar hacia una calle transversal, observo la sorpresa y el agradecimiento de peatones a quienes les respeto su prioridad. Me atrevo a proponer una encuesta entre conductores porque estoy convencido que nueve de cada 10 ignoran y/o transgreden negligentemente esta importante y elemental norma.

Mario B. Epstein
marbenep@yahoo.com.ar

Libertad de prensa

Apoyado en el derecho que, como ciudadano de una República, me garantiza la Constitución Nacional, el de la libertad de prensa, y gracias al avance tecnológico, cuyos logros nos permiten acceder a comunicaciones de Europa, los EEUU, etcétera, tales como la DW de Alemania, la BBC del Reino Unido, la RAI de Italia, la TVE de España e infinidad de estaciones de radio de todo el mundo, y aun muchas más por internet, uno se pregunta: ¿A qué se debe que, en poco tiempo, yo no podré escuchar la radio LV3, de Córdoba en su cadena Federal? Consecuencia al parecer, de la nueva ley de medios. ¿Dónde queda mi derecho a escuchar una emisora de mi elección, la que posibilita mi ejercicio de escuchar a un medio ejerciendo su libertad de prensa? Desde la primera enmienda de la primera Constitución, de la primera República, en los EEUU en 1789, esta prohíbe al Congreso el dictar ley alguna que vulnere, o limite la Libertad de Prensa, lo que luego nuestro J.B. Alberdi, reflejó en nuestra Constitución Nacional de 1853. Si miles de conciudadanos como yo no podremos escuchar la radio de nuestra elección, es evidente que se está violando lo que la Constitución nos garantiza, cualquiera sea la excusa para pretender justificarlo. Si con la ley de medios de la dictadura, según nos explican, puedo escuchar la emisora de mi elección, pero con la nueva ley de la democracia, ya no podré hacerlo, este resultado kafkiano nos lleva a pensar que la ley de la dictadura resultó ser más respetuosa de la Constitución Nacional que la nueva. "Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda". (Martin Luther King)

Roberto Walter Sehringer     
rws27c@gmail.com


Un piano para el Virla
Recientemente leí en LA GACETA una convocatoria que hacía el CentroCultural Virla para que los artistas interesados presenten suspropuestas para 2010. Los pianistas, profesionales y estudiantes,estamos excluídos de esa convocatoria. Hace largo tiempo que el salónauditorium del Centro Cultural carece de instrumento piano; elanterior, que era alquilado, fue devuelto hace un año y en las últimasépocas ya era imposible utilizarlo por el estado total de abandono yfalta de mantenimiento del instrumento; hacía ya mucho que habíallegado al término de su vida útil. Ese auditorio es en Tucumán elámbito más apropiado para hacer conciertos desde pequeños conjuntosmusicales hasta orquestas de cámara, por sus características acústicasy comodidades, incluyendo una capacidad muy adecuada, la ubicacióncéntrica y el aire acondicionado, absolutamente imprescindible en unaciudad como la nuestra. El arquitecto que lo diseñó estuvo muyinteresado en consultar diversas opiniones para construirlo con lamejor acústica posible. Una gran cantidad de profesionales yestudiantes de música (de todas las áreas) hemos elevado notas a lasautoridades universitarias manifestando nuestra preocupación por lafalta de ese instrumento; evidentemente no hemos sido escuchados ni lasautoridades han comprendido la importancia de nuestro pedido; hubierasido muy apropiado decidir la compra del piano para el aniversario. Elrector dijo en Purmamarca que con estas actividades la Universidadreverdecerá la orquesta. También se podría pensar en reverdecer elCentro Cultural. Muchas gracias.

Celina Lis
celis@arnet.com.ar

Jubilados

No hay dinero para que el Gobierno pague los aumentos exigidos por losautoconvocados de la salud, repite en cada aparición pública elgobernador, lo que fue desmentido por él mismo al señalar que se leshará una propuesta mejoradora de lo ofrecido hasta ahora. Entonces, haydinero; y estoy seguro de que aparecerá más a medida que el pueblo sumesu apoyo a dicha exigencia que respalda a los que cuidan la salud de lagente más necesitada. También este autodesmentido de Alperovich sirvepara apoyar los reclamos de los jubilados de la plaza (transferidos ala Nación) que desde hace cinco años vienen reuniéndose en la plazaIndependencia para pedirle que cumpla con la Constitución, leyes ysentencias que lo mandan, y pague una deuda legal.

Carlos Martínez                                       
Moreno 379                                         
S.M. de Tucumán

Discriminación

El 25/09/09 presenté en el Inadi una nota denunciando discriminaciónpor un mensaje de texto que recibí en mi celular. La señorita que meatendió, me recibió la nota, pero se negó a firmarme y sellarme lacopia. Tampoco me dio el número de expediente. Me dijo que iba ainiciar el trámite y que en el transcurso de la próxima semana me ibana informar por carta las novedades. Por la forma despectiva que laabogada me trató, me di cuenta de que eso no iba a pasar nunca. Y asífue. Me comuniqué en reiteradas oportunidades con el Inadi y todas laspersonas que me atendieron me pidieron el N° de expediente. También enel 0800 del Inadi Buenos Aires me dijeron que debían haber sellado lacopia y en la misma tendrían que haber puesto el número de expediente.Si me afectó enormemente el mensaje de texto, y el Inadi me pegó másfuerte. ¿Para qué están? Hace unos días recibieron gustosos unadenuncia contra una senadora. ¿Debo ser portadora de un apellidopolítico para que el Inadi me trate como persona?

Graciela Ronveaux                                 
Balcarce 64 1° C S/N                                 
Lastenia (Tucumán)

Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar,  consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.

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