La lucha en la UNT, desembozada

Se van definiendo las candidaturas en la interna de la Universidad, y la confrontación se respira en los pasillos. Por Nora Lía Jabif - Editora de Cultura y Educación.

13 Noviembre 2009
La cercanía del fin del año lectivo en la Universidad Nacional de Tucumán agita las aguas en la institución, porque los tiempos electorales así lo imponen. Las elecciones para el recambio de autoridades para 2010-2014 se concretarán en el primer trimestre; se estima que las fórmulas para rector y vice deberán estar resueltas antes de las fiestas de fin de año. En los últimos días se ha definido que la vicerrectora, María Luisa Rossi de Hernández, buscará el rectorado acompañada por el decano de Arquitectura, Pablo Holgado. El rector, Juan Cerisola, todavía no ha revelado quién lo acompañará. El propio Holgado dijo a LA GACETA que había sido "tanteado" para acompañarlo a Cerisola en su movida reeleccionista, pero que finalmente decidió darle el "sí" a Rossi de Hernández.
En tren de especulaciones, las reiteradas salidas públicas del secretario general, Florencio Aceñolaza, confrontando con la dupla "Rossi-Holgado" hicieron pensar que el nombre del funcionario podría llegar a estar en el podio, como segundo de Cerisola. Sea así, o no, lo cierto es que la incorporación de Aceñolaza al ruedo de la conducción de la UNT ha hecho ruido. El motivo: Aceñolaza es un hombre del peronismo, pero su antialperovichismo es harto conocido. Al margen de su perfil académico, el geólogo ha acercado a su espacio en la UNT a figuras históricas del peronismo, como la del ex vicegobernador, Julio César Díaz Lozano, entre otras. A su vez, por los pasillos del rectorado circulan con una frecuencia inusual en otros tiempos algunos rostros de militantes de la JUP de la última década. Que la Universidad es una plataforma de construcción política partidaria, no cabe duda alguna: baste, sino, observar el derrotero inicial del actual senador electo José Cano. Hay quienes analizan que Cerisola lo nombró a Aceñolaza como "medianera" entre dos facciones radicales que se han trenzado en el espacio de la UNT, pero que finalmente terminaron acordando en la interna partidaria de la Unión Cívica Radical. De todos modos, el nombre de Aceñolaza le cae incómodo al alperovichismo, que ha aparecido vinculado con insistencia a la figura de Cerisola, en particular por la sociedad entre la Provincia y la UNT en Canal 10.
A propósito, la sesión del martes en la que se analizaron cuestiones relativas a Canal 10 tuvo ribetes curiosos. A los directores de la UNT en esa estación se les había pedido un informe luego de que los autoconvocados de la salud acusaron que no había una cobertura ecuánime del conflicto.
Lo más remarcable de esa sesión que en parte fue secreta fueron los dichos del director Oscar Fiorito de que son los periodistas del Canal los que definen a quién darle pantalla, y a quién no. Puede que ello resulte admisible cuando se trata de noticias que no tienen realce institucional, o que no son conflictivas; pero no es el caso del conflicto que mantienen los autoconvocados de la salud con la gestión que encabeza José Alperovich, y que ha puesto en jaque al gobierno provincial.
Según se dijo oficialmente, el informe de Fiorito y del otro director de la UNT en el Canal, Eduardo Torrego, en la sesión secreta fue "aprobado", aunque el cuerpo les recomendó poner "mayor celo en los criterios editoriales del canal a fin de garantizar una cobertura periodística que respete la pluralidad de opiniones". Por lo menos, en medio de la maraña electoralista que se empeña en opacar el debate sobre las cuestiones académicas de la UNT, encontró eco una propuesta de la decana de Filosofìa y Letras, Elena Rojas, para que se conforme -a la manera de la BBC de Londres, salvando distancias- un consejo interdisciplinario que tenga injerencia en la política comunicacional de la UNT, tanto en lo que se refiere a Canal 10 como en lo que respecta a radio Universidad. El debate sobre Canal 10 ha llegado a las aulas de las facultades más combativas, como Filosofìa y Letras, donde agrupaciones de izquierda han confeccionado un inmenso cartel, en el que el sarcasmo es rey. "Nos mean y Canal 10 dice que llueve", puede leerse en la bandera de aproximadamente 15 metros que esta semana estaba en confección en el "aula bar" de Filosofía.
Es como si los astros se hubieran confabulado para que la UNT se haya convertido en caja de resonancia directa de cuestiones institucionales no académicas, como la polémica por Canal 10 y los autoconovados y el "ruido" mediático  que se ha generado en todo el país alrededor de las protestas ambientalistas en contra de Minera Alumbrera, que conforma con YMAD una Unión Transitoria de Empresas (UTE) que le ha dado a la UNT en estos años importantes beneficios económicos. La gestión de Cerisola ha acusado impacto de estos "ruidos",  que, se sospecha, se proyectarán a la gestión por venir.
Otro "ruido" es la presencia de la política partidaria en las internas de la UNT. No es novedad, pero lo que la vuelve más evidente es que es la primera vez que hay dos contendientes con poder, aunque uno de ellos ahora haya perdido terreno en la conducción, que es el caso del grupo de la vicerrectora. La semana pasada, buscando recuoperar ese poder, el equipo que rodea a "Pini" Rossi se mostró con la candidata en un acto con el vicepresidente, Julio Cobos, en la facultad Tucumán de la Tecnológica. El domingo, en una entrevista con LA GACETA, la propia "Pini" dijo que no es la figura del radicalismo" en la UNT, intuyendo quizás que es tiempo de que la Universidad repase sus objetivos fundacionales, sin menoscabo de su responsabilidad social.

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