08 Noviembre 2009 Seguir en 
Amado Boudou tiene la misión principal de lograr que la Argentina vuelva a tener financiamiento. En la práctica, la necesidad de retornar al mercado implica un cambio de roles para el ministro de Economía, según afirma a LA GACETA el director de Poliarquía, Sergio Berensztein.
El politólogo sostiene que, cuando había un holgado superávit fiscal, la gestión kirchnerista sobrevivía sin necesidad de apelar al mercado. Sin embargo, los tiempos han cambiado: el gasto público viene creciendo por encima de lo que lo hace el ingreso y, encima, el mundo cayó en una profunda crisis. "Así, el Gobierno no tiene más remedio que buscar financiamiento y por eso se observa a Boudou con un rol más activo", acota.
Berensztein afirma que el titular del Palacio de Hacienda "administra o gerencia este retorno relativo del país a los mercados internacionales de crédito".
En ese aspecto, agrega que tanto a Néstor Kirchner como a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner le convienen esa nueva dinámica que tiene el conductor de Economía, con elevada exposición mediática. "De lo contrario, deberían conformarse con aplicar un ajuste en el gasto, porque recaudar más de lo que se hace ahora, es casi imposible", considera.
Berensztein afirma que, más allá de esa alta exposición, Boudou es tan sólo un empleado del poder, porque el único que lo detenta es Kirchner. "Es, en definitiva, el que le marcará los límites", dice.
El politólogo sostiene que, cuando había un holgado superávit fiscal, la gestión kirchnerista sobrevivía sin necesidad de apelar al mercado. Sin embargo, los tiempos han cambiado: el gasto público viene creciendo por encima de lo que lo hace el ingreso y, encima, el mundo cayó en una profunda crisis. "Así, el Gobierno no tiene más remedio que buscar financiamiento y por eso se observa a Boudou con un rol más activo", acota.
Berensztein afirma que el titular del Palacio de Hacienda "administra o gerencia este retorno relativo del país a los mercados internacionales de crédito".
En ese aspecto, agrega que tanto a Néstor Kirchner como a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner le convienen esa nueva dinámica que tiene el conductor de Economía, con elevada exposición mediática. "De lo contrario, deberían conformarse con aplicar un ajuste en el gasto, porque recaudar más de lo que se hace ahora, es casi imposible", considera.
Berensztein afirma que, más allá de esa alta exposición, Boudou es tan sólo un empleado del poder, porque el único que lo detenta es Kirchner. "Es, en definitiva, el que le marcará los límites", dice.









