La venta de televisores es el boom cantado de 2010
Faltan siete meses para que en la Argentina los televisores se conviertan en artículos de primera necesidad. La proximidad del Mundial de Sudáfrica mantiene en alerta a los comercios de electrodomésticos, que ya comenzaron a diseñar estrategias de ventas para captar la mayor cantidad de clientes. La crisis, el freno a las importaciones y el impuestazo tecnológico.
01 Noviembre 2009 Seguir en 
Cada cuatro años el televisor se vuelve un artículo de primera necesidad en la Argentina. Y 2010 no será la excepción: los negocios de electrodomésticos ya están diseñando estrategias comerciales para el Mundial de fútbol de Sudáfrica, que comenzará el 11 de junio próximo. Pero el camino no les será sencillo, ya que a la ultracompetencia que caracteriza estas épocas de elevadas ventas se le suma una serie de obstáculos y posibilidades que pueden complicar sus objetivos:
La crisis económica, que aunque está menguando, puede incidir en forma negativa en la financiación. Es decir, es probable que no se implementen, como en los meses previos al Mundial de Alemania, de 2006, planes de pago de hasta 24 cuotas sin intereses. Operadores del rubro rememoraron que aquel año se produjo una alta renovación de televisores en los hogares, y que muchos consumidores llegaron a abonar el 50% de un equipo de pantalla de cristal líquido (LCD) con ahorros en efectivo y el otro 50% con tarjeta de crédito en dos años y a 0% de tasa. "Era increíble. Estos aparatos costaban entre $ 13.000 y $ 15.000 en esa época, y la gente lo mismo se daba maña para comprarlos. Casos como estos pasaron inclusive hasta ya comenzado el Mundial", comentó el ejecutivo de una cadena del sector de artículos para el hogar. Para este año, en cambio, anticipan que ni la financiación con tarjetas ni con planes de pago propios de cada comercio serán tan generosos, ni tampoco será tan extraordinaria la intención de consumo como en 2006, el año central del crecimiento económico del país.
Algunas medidas del Gobierno nacional tendientes a frenar las importaciones para proteger la industria nacional, debido a la crisis económica internacional.
La posible sanción y puesta en vigencia de la ley que modifica impuestos internos para gravar más una serie de artículos tecnológicos importados y atenuar la carga tributaria a los que se fabriquen en el complejo industrial de Tierra del Fuego. La propuesta del Gobierno nacional prevé la aplicación de tributos internos y duplicar el IVA que pagan productos electrónicos como celulares, televisores de pantalla LCD, equipos de aire acondicionado y GPS. La iniciativa elimina la exención de impuestos internos del 26% y eleva el IVA del 10,5% -que pagaban hasta ahora- al 21% para los productos electrónicos que se fabriquen fuera de Tierra del Fuego. Los empresarios del sector advirtieron que esos bienes podrían sufrir aumentos de precios de hasta un 34%.
Sin especulaciones
Los representantes de los negocios del rubro consultados por LA GACETA prefirieron no elaborar conjeturas sobre las futuras ventas de televisores, si el año próximo llagara a estar en vigencia esta nueva norma. "A grandes rasgos creo que causará buenas y malas. Si impulsamos la industria, está bien; pero trabamos la importación y no la impulsamos, no pasa nada. Vamos atener un incremento en los precios internos y nada más. Le falta maduración a este proyecto y este es un gobierno que quiere hacer caja. De todas formas, creo que a la gente no le va a terminar afectando muy mucho. Y menos en el caso de los televisores, porque los precios bajarán cuando se aproxime el Mundial, ya que todos vamos a querer vender más, y tenés que ofrecer precios competitivos", reflexionó el gerente de otra cadena nacional de artículos para el hogar.
Preparados, listos, ya
"La estrategia es la misma de siempre: tratar de vender la mayor cantidad, y para ello debemos buscar la forma de ser más competitivos. En esto ganará el que tenga la mayor financiación y el mejor precio", comentó Marcelo Amiel, gerente de Red Megatone. El ejecutivo reseñó que los precios de los televisores de pantalla LCD bajaron notablemente durante los últimos tres años.
En efecto, según una recorrida que realizó LA GACETA, un LCD de 32 pulgadas -el más vendido entre los televisores de alta gama- ronda los $ 5.000; y uno de 26 pulgadas, $ 4.200. Los valores de los LCD, todavía prohibitivos para una familia tipo, hacen que los televisores convencionales, los de tubo, sigan siendo los más vendidos. Un convencional de 21 pulgadas, en pantalla plana, cuesta $ 900, aunque hay marcas con precios más bajos, de $ 700 en adelante. Un 29 pulgadas puede valer $ 1.700. "En realidad, hay una tendencia creciente al LCD, pero los precios son condicionantes", reflexionó Sergio Finzi, vocero de Grupo Casino Libertad.
El ejecutivo aseveró que pronto aparecerán ofertas y descartó que, de implementarse, el impuestazo tecnológico vaya a provocar subas extraordinarias de precios. "Todo lo que tenga que ver con el desarrollo de la industria nacional y local va a ser muy bueno para el país. Si ese IVA va encarecer lo importado y va a beneficiar lo nacional, y estos productos tienen calidad global, bienvenida sea esta ley. Pero es un tema lejano aún", comentó Finzi. Todos los operadores consultados coincidieron en afirmar que no es de esperarse un alza de los precios de los televisores como consecuencia de esta norma y, además, porque la tendencia de los valores en períodos de alta competencia como durante las semanas previas a un mundial de fútbol es siempre hacia la baja.
La crisis económica, que aunque está menguando, puede incidir en forma negativa en la financiación. Es decir, es probable que no se implementen, como en los meses previos al Mundial de Alemania, de 2006, planes de pago de hasta 24 cuotas sin intereses. Operadores del rubro rememoraron que aquel año se produjo una alta renovación de televisores en los hogares, y que muchos consumidores llegaron a abonar el 50% de un equipo de pantalla de cristal líquido (LCD) con ahorros en efectivo y el otro 50% con tarjeta de crédito en dos años y a 0% de tasa. "Era increíble. Estos aparatos costaban entre $ 13.000 y $ 15.000 en esa época, y la gente lo mismo se daba maña para comprarlos. Casos como estos pasaron inclusive hasta ya comenzado el Mundial", comentó el ejecutivo de una cadena del sector de artículos para el hogar. Para este año, en cambio, anticipan que ni la financiación con tarjetas ni con planes de pago propios de cada comercio serán tan generosos, ni tampoco será tan extraordinaria la intención de consumo como en 2006, el año central del crecimiento económico del país.
Algunas medidas del Gobierno nacional tendientes a frenar las importaciones para proteger la industria nacional, debido a la crisis económica internacional.
La posible sanción y puesta en vigencia de la ley que modifica impuestos internos para gravar más una serie de artículos tecnológicos importados y atenuar la carga tributaria a los que se fabriquen en el complejo industrial de Tierra del Fuego. La propuesta del Gobierno nacional prevé la aplicación de tributos internos y duplicar el IVA que pagan productos electrónicos como celulares, televisores de pantalla LCD, equipos de aire acondicionado y GPS. La iniciativa elimina la exención de impuestos internos del 26% y eleva el IVA del 10,5% -que pagaban hasta ahora- al 21% para los productos electrónicos que se fabriquen fuera de Tierra del Fuego. Los empresarios del sector advirtieron que esos bienes podrían sufrir aumentos de precios de hasta un 34%.
Sin especulaciones
Los representantes de los negocios del rubro consultados por LA GACETA prefirieron no elaborar conjeturas sobre las futuras ventas de televisores, si el año próximo llagara a estar en vigencia esta nueva norma. "A grandes rasgos creo que causará buenas y malas. Si impulsamos la industria, está bien; pero trabamos la importación y no la impulsamos, no pasa nada. Vamos atener un incremento en los precios internos y nada más. Le falta maduración a este proyecto y este es un gobierno que quiere hacer caja. De todas formas, creo que a la gente no le va a terminar afectando muy mucho. Y menos en el caso de los televisores, porque los precios bajarán cuando se aproxime el Mundial, ya que todos vamos a querer vender más, y tenés que ofrecer precios competitivos", reflexionó el gerente de otra cadena nacional de artículos para el hogar.
Preparados, listos, ya
"La estrategia es la misma de siempre: tratar de vender la mayor cantidad, y para ello debemos buscar la forma de ser más competitivos. En esto ganará el que tenga la mayor financiación y el mejor precio", comentó Marcelo Amiel, gerente de Red Megatone. El ejecutivo reseñó que los precios de los televisores de pantalla LCD bajaron notablemente durante los últimos tres años.
En efecto, según una recorrida que realizó LA GACETA, un LCD de 32 pulgadas -el más vendido entre los televisores de alta gama- ronda los $ 5.000; y uno de 26 pulgadas, $ 4.200. Los valores de los LCD, todavía prohibitivos para una familia tipo, hacen que los televisores convencionales, los de tubo, sigan siendo los más vendidos. Un convencional de 21 pulgadas, en pantalla plana, cuesta $ 900, aunque hay marcas con precios más bajos, de $ 700 en adelante. Un 29 pulgadas puede valer $ 1.700. "En realidad, hay una tendencia creciente al LCD, pero los precios son condicionantes", reflexionó Sergio Finzi, vocero de Grupo Casino Libertad.
El ejecutivo aseveró que pronto aparecerán ofertas y descartó que, de implementarse, el impuestazo tecnológico vaya a provocar subas extraordinarias de precios. "Todo lo que tenga que ver con el desarrollo de la industria nacional y local va a ser muy bueno para el país. Si ese IVA va encarecer lo importado y va a beneficiar lo nacional, y estos productos tienen calidad global, bienvenida sea esta ley. Pero es un tema lejano aún", comentó Finzi. Todos los operadores consultados coincidieron en afirmar que no es de esperarse un alza de los precios de los televisores como consecuencia de esta norma y, además, porque la tendencia de los valores en períodos de alta competencia como durante las semanas previas a un mundial de fútbol es siempre hacia la baja.







