Ruidos que perturban al poder

Los síntomas de descontento ponen de relieve que existen situaciones que el Gobierno no controla. El malestar de los médicos con el discurso del Día de la Lealtad. Se acaba el disenso en el mundo del oficialismo.

Por Abrehu Carlos 25 Octubre 2009
Algo está pasando en la sociedad tucumana. Al Gobierno que pretende sucederse a sí mismo, a imagen del matrimonio presidencial, hay asuntos que se les van de las manos. La erosión que causa el ejercicio del poder en forma continuada es un dato de la realidad. Con (Antonio) Estofán en la presidencia de la Corte y (Sergio)  Mansilla en la de la Legislatura, José copó el partido institucional, razonaba un opositor peronista curtido en mil batallas. Las dos caras de la moneda. Realidad de fines de octubre de 2009 que muestra a José Alperovich aferrado al timón del barco gubernamental, sin opciones alternativas por delante.
¿Pero esta fotografía del paisaje político se mantendrá inmutable en los meses próximos hasta las elecciones de 2011? De la sociedad emergen síntomas de desacuerdo con el manejo alperovichista de las políticas públicas,    que encienden luces amarillas. En ese sentido, las organizaciones profesionales y empresarias no ocultaron sus diferencias con la Casa de Gobierno.
La jornada del viernes mostró al oficialismo con un rostro bicéfalo. Ese estado de ánimo oscilante no es obra de la casualidad sino de una compleja cadena de causas, algunas de reciente data y otras de mayor maduración. En las elecciones de representantes de los abogados de la capital que integrarán el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM) triunfó el dueto Antonio Bustamante-Marcelo Fajre, en disputa polarizada con Julio Rougés-Jorge Chehín. Tercera terminó la lista de Jorge Posse Ponessa y Mirna Dip, a la que se identificó con la Casa de Gobierno.
Bustamante motorizó la resistencia contra los planes alperovichistas en materia judicial,  desde que el Gobierno liquidó el Consejo de la Magistratura en diciembre de 2003. Además, fue un impugnante pertinaz en la Justicia de las cláusulas de la Constitución de 2006, que desequilibraban acentuadamente la balanza institucional en favor de los poderes políticos.
Uno de esos cuestionamientos acabó con la creación del CAM por decreto, por lo cual debió ser instituido por ley. Por esa acción desplegada desde el Colegio de Abogados, Bustamante se granjeó las antipatías de la Casa de Gobierno.
El y Jorge Cinto, por el sur, se alternarán en el CAM, con roles acotados, pero expresarán las voces independientes dentro del organismo que seleccionará los candidatos a fiscales, jueces y camaristas.

Los días de Miranda
La marcha de los sectores de la salud revela que el descontento con el Gobierno no se disipó. La protesta ganó en masividad, lejos de diluirse con el curso de las semanas. Muchas familias se sumaron a la marcha de las antorchas del viernes, al punto que se agotaron las velas en la zona céntrica, como cronicó LA GACETA. La pegatina de afiches en comercios del microcentro exhibía el perfil de que algo distinto se gestaba.
Algunos observadores del mundo político comparaban la multitudinaria marcha del viernes con las manifestaciones de apoyo al entonces fiscal Anticorrupción Esteban Jerez durante el gobierno de Julio Miranda, y otros con la recordación del 17 de octubre de 1987 que presidió Fernando Riera cuando era gobernador. Coincidían todos en que hubo más de 8.000 personas, cálculo que provino de los organizadores. El discurso pronunciado por la presidenta del PJ y senadora electa, Beatriz Rojkés de Alperovich, en el Día de la Lealtad, echó más nafta al fuego.
Cayó muy mal que haya calificado de desleales a quienes ejercían el derecho constitucional de reclamar mejores condiciones salariales. Se erigió, así, en el blanco del disgusto de los representantes de los médicos y de los sectores movilizados. Fue un discurso desafortunado, aun cuando trasunta el pensamiento íntimo del entorno gobernante. La Mesa de Enlace Agropecuaria, además de objetar el transfuguismo político y el modo de conducción kirchnerista de la república, destinó un párrafo filoso a la senadora sin nombrarla.
En una solicitada, la Sociedad Rural de Tucumán, la Federación Agraria Argentina y los productores autoconvocados consignaron su rechazo a que la lealtad al PJ "sea el exclusivo criterio para el nombramiento de médicos" para el Siprosa. Inaceptable discriminación. Así calificó, por su parte, la Federación de Entidades Profesionales Universitarias (Feput) al requisito enunciado por la diputada Rojkés.
La buena voluntad de la mediación eclesial resulta insuficiente para destrabar un problema que tiende a agravarse.

Pleito liquidado
Alperovich abortó cualquier intento de despegue de Domingo Amaya. La Casa de Gobierno recelaba desde hace tiempo del diputado Germán Alfaro, principal asesor político del intendente. Seguramente (Claudio) Viña se sentirá representado por Alperovich, había disparado el diputado. Esas declaraciones rememoraban el pacto entre la Casa de Gobierno y Fuerza Republicana, que le significó al oficialismo sumar el voto de Carlos Salazar en el Senado a la aprobación de la ley de Medios.
A partir del lunes, Alperovich desató una ofensiva sin cuartel contra Alfaro y embretó a Amaya. Sólo Antonio Guerrero consideró que Alfaro acertó en su diagnóstico. Concejales de otras municipalidades no dejaron de ensalzar su identidad con Alperovich. La elección de autoridades del Concejo sólo sirvió para precipitar el desenlace.
El propio gobernador subió la apuesta tras elogiar públicamente la sinceridad de Alfaro al declararse antialperovichista. El jueves, Alperovich emplazó a Amaya a deshacerse de Alfaro y sus colaboradores. Es él o yo, habrían sido los términos del ultimátum.
Alfaro se allanó a dejarle libre el camino al intendente. El ministro de Desarrollo Productivo, Jorge Gassembauer, pactó la reestructuración con Amaya. La cabeza de Walter Berarducci fue la primera que rodó, dentro de una lista de casi 100 funcionarios alfaristas que la Casa de Gobierno tiene en la mira. Amaya salvó la ropa, designando a un hombre de su confianza en la Secretaría de Gobierno, pero su suerte está sellada. El criterio de selección será la obediencia al gobernador, como antes lo era a Alfaro. Mientras se diseñaba la operación contra la intendencia, en las esferas del poder se barajaba un plan B para el supuesto de que la re-reeelección se complicara. José a la intendencia de la capital y (Juan Luis ) Manzur a la gobernación sería la fórmula ganadora de 2011, deslizó un allegado a la cúspide del Ejecutivo. Rolando Alfaro y Hugo Balceda, dos socios de Gerónimo Vargas Aignasse, siguen sus tejidos territoriales. En el encuentro de estos tres se disparó la ofensiva antiamayista.

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