18 Octubre 2009 Seguir en 
Definición.- Los bonos de deuda pública son títulos que representan un flujo futuro de capital y rentabilidad que el Estado nacional argentino (en este caso), debe abonar al tenedor del título según las condiciones de emisión (amortizaciones, renta, plazo, indexación) por haber recibido en su momento de parte de los inversores fondos frescos para obras y para el pagos de obligaciones o por haber refinanciado una deuda. Por lo tanto, en una primera aproximación y sin tomar en cuenta las condiciones temporales del mercado de capitales y la economía, lo que primero impacta en el precio de un bono de deuda pública es la percepción que tiene el mercado (inversores, empresas, comunidad en general) sobre la capacidad de pago del deudor, en este caso el Estado y mas precisamente el gobierno de turno. Si creemos que el Estado no podrá pagar, el precio de los bonos bajará. Y si por el contrario creemos que sí cumplirá con sus obligaciones, el precio subirá hasta acercarse a su valor técnico (capital más rentabilidad devengada menos amortizaciones y rentabilidad percibida) e inclusive superarlos en algunos casos (por ejemplo, los bonos indexados por CER, o sea la inflación).
Alivio.- Los bonos públicos son desde marzo de 2009 una de las inversiones que mas rindió. No importa si son bonos de corto, de mediano o de largo plazo: la mayoría tuvo un recorrido positivo, aun en el escenario de alta incertidumbre política de hasta el 28 de junio. A esto le agregamos el pase de los vencimientos de capital de los próximos años, lo que da alivio de caja al Gobierno nacional. El tema del Indec sigue marcando a fuego el precio de los bonos que indexan y también del resto de la deuda.
Negocios en pesos.- Volvieron los negocios en pesos, lo que se tradujo en: a) una suba de precios de las acciones, b) una suba de precio de los títulos públicos, c) una renovación de los plazos fijos y un avance de los depósitos, d) una baja de las tasas pasivas a un promedio de un 10%, e) una movilidad de cartera desde el dólar hacia inversiones en pesos y una caída de la demanda de monedas, f) la apertura de plazos de inversión promedio de 60 días.
Dólar quieto.- Con un dólar contenido en la plaza nacional, y con expectativas de una devaluación administrada manejada por el Banco Central, que implica una baja rentabilidad en términos porcentuales, los negocios en pesos -fundamentalmente con títulos de deuda pública y con acciones que cotizan en Buenos Aires-, representaran buenas opciones de inversión.
"Riesgo Cristina".- Sin embargo, no se debe olvidar la coyuntura política (el cambio del Congreso en diciembre), a la hora de preferir opciones que aseguren una puerta de salida frente a las turbulencias que puedan generarse. Los bonos de corto plazo están expuestos al "riesgo Cristina" (en referencia a la presidenta de la Nación), pero también son los de menor volatilidad: si suben o bajan no debería ser con gran amplitud. Se puede pensar negocios en pesos para aprovechar la coyuntura y las opciones de tasa de algunas inversiones, pero no plantearse un largo plazo, que no permita despegar del contexto argentino si es necesario.
Buenos augurios.- Este mismo escenario (de alta especulación) se mantendrá hasta el 2011. Luego se debería ir hacia un incremento generalizado de precios, sostenido -en buena medida- por la reactivación económica internacional y nacional.
u contexto.- En este negocio no sólo hay que analizar el bono y sus condiciones, sino también el momento de la operación, por lo que debe hacer una administración activa de sus posiciones o contratar un profesional, que sepa elegir el bono, pero también el momento de entrar, de salir, y de cambiar de activo.
Alivio.- Los bonos públicos son desde marzo de 2009 una de las inversiones que mas rindió. No importa si son bonos de corto, de mediano o de largo plazo: la mayoría tuvo un recorrido positivo, aun en el escenario de alta incertidumbre política de hasta el 28 de junio. A esto le agregamos el pase de los vencimientos de capital de los próximos años, lo que da alivio de caja al Gobierno nacional. El tema del Indec sigue marcando a fuego el precio de los bonos que indexan y también del resto de la deuda.
Negocios en pesos.- Volvieron los negocios en pesos, lo que se tradujo en: a) una suba de precios de las acciones, b) una suba de precio de los títulos públicos, c) una renovación de los plazos fijos y un avance de los depósitos, d) una baja de las tasas pasivas a un promedio de un 10%, e) una movilidad de cartera desde el dólar hacia inversiones en pesos y una caída de la demanda de monedas, f) la apertura de plazos de inversión promedio de 60 días.
Dólar quieto.- Con un dólar contenido en la plaza nacional, y con expectativas de una devaluación administrada manejada por el Banco Central, que implica una baja rentabilidad en términos porcentuales, los negocios en pesos -fundamentalmente con títulos de deuda pública y con acciones que cotizan en Buenos Aires-, representaran buenas opciones de inversión.
"Riesgo Cristina".- Sin embargo, no se debe olvidar la coyuntura política (el cambio del Congreso en diciembre), a la hora de preferir opciones que aseguren una puerta de salida frente a las turbulencias que puedan generarse. Los bonos de corto plazo están expuestos al "riesgo Cristina" (en referencia a la presidenta de la Nación), pero también son los de menor volatilidad: si suben o bajan no debería ser con gran amplitud. Se puede pensar negocios en pesos para aprovechar la coyuntura y las opciones de tasa de algunas inversiones, pero no plantearse un largo plazo, que no permita despegar del contexto argentino si es necesario.
Buenos augurios.- Este mismo escenario (de alta especulación) se mantendrá hasta el 2011. Luego se debería ir hacia un incremento generalizado de precios, sostenido -en buena medida- por la reactivación económica internacional y nacional.
u contexto.- En este negocio no sólo hay que analizar el bono y sus condiciones, sino también el momento de la operación, por lo que debe hacer una administración activa de sus posiciones o contratar un profesional, que sepa elegir el bono, pero también el momento de entrar, de salir, y de cambiar de activo.









