Las desigualdades crecen, según Bergoglio

El cardenal disertó junto al rabino Bergman y a "Chiche" Duhalde, en un seminario organizado por tres organizaciones académicas. El arzobispo afirmó que no sólo por el terrorismo y por la represión se violan los derechos humanos: "por la pobreza extrema también".

TAMBIEN HABLO DE ECONOMIA. Bergoglio (de pie, en el centro) advirtió acerca del daño que le produce al país la transferencia de dineros al exterior. DYN
TAMBIEN HABLO DE ECONOMIA. Bergoglio (de pie, en el centro) advirtió acerca del daño que le produce al país la transferencia de dineros al exterior. DYN
01 Octubre 2009
BUENOS AIRES.- Jorge Bergoglio, el primado argentino, advirtió que los derechos humanos se violan no sólo por el terrorismo, por la represión, por los asesinatos, sino también por la extrema pobreza, y advirtió acerca del nivel de fuga de capitales y el agravamiento de las desigualdades.
"No podemos acostumbrarnos a vivir con excluidos y sin equidad social", afirmó el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, y criticó la primacía de la lógica mercantilista que, según dijo, no permite valorar el serio daño que la transferencia de capitales al extranjero ocasiona en las condiciones económicas y en la estabilidad política del país.
Dijo que son U$S 150.000 millones que están en el exterior y pertenecen a argentinos, sin contar los que están en el país fuera del circuito financiero, y llamó a reflexionar sobre los alrededor de U$S 2.000 millones más que, según los medios de prensa, se van por mes del país. "Me pregunto, les pregunto: ¿qué podemos hacer para que estos recursos sean puestos al servicio del país en orden a saldar la deuda social y a generar las condiciones para un desarrollo integral para todos?", consultó, cuando disertó junto al rabino Sergio Bergman y la senadora Hilda "Chiche" González de Duhalde, en un Seminario de Políticas Públicas organizado por la Escuela de Posgrado Ciudad Argentina, por la Universidad del Salvador y por la Carlos III, de Madrid. "La deuda social son millones de argentinas y argentinos, la mayoría niños y jóvenes, que nos exigen una respuesta ética, cultural y solidaria", aseveró. Y estimó que esto obliga a todos los actores sociales, pero en particular al Estado, a trabajar para cambiar las causas estructurales y las actitudes personales o corporativas.
El purpurado porteño aseveró, además, que la realidad dolorosa de la deuda social sólo podrá modificarse a través de un diálogo que permita lograr acuerdos para transformarla, y recordó que la deuda social exige la realización de la justicia social.
En otro momento de su exposición, Bergoglio apeló a un texto de los obispos latinoamericanos para advertir que los derechos humanos se violan no sólo por el terrorismo, la represión, los asesinatos, sino también por la existencia de condiciones de extrema pobreza y de estructuras económicas injustas que originan grandes desigualdades.
El arzobispo porteño dijo que es necesario reconstruir el tejido social para no violar los derechos de los ciudadanos de poder desarrollar una vida plena, activa y digna. "No podremos erradicar la exclusión y la pobreza  -advirtió-, si los pobres siguen siendo objetos, destinatarios de la acción del Estado y de otras organizaciones en un sentido paternalista y asistencialista, y no sujetos, donde el Estado y la sociedad generan las condiciones sociales que promuevan y tutelen sus derechos y les permitan ser constructores de su propio destino", aseveró. (DyN)

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