Cristina cuestionó la subordinación entre países
La jefa de Estado ofreció a sus pares africanos el aporte de tecnología y de maquinarias "para que produzcan sus propios alimentos". Chávez dijo que la alianza entre América del Sur y Africa contribuirá al desarrollo. Lula llamó a erigir un mundo más justo.
27 Septiembre 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES/PORLAMAR.- La presidenta Cristina Fernández de Kirchner reclamó ayer relaciones de "cooperación" entre los países, en lugar de "vínculos de subordinación", al participar en la isla venezolana de Margarita de la II Cumbre América del Sur-Africa (ASA). La jefa de Estado argentina, además, destacó que el continente negro está destinado a ser un "importante proveedor de alimentos gracias a la potencialidad que tiene, al margen de ser, paradójicamente, una región asolada por el hambre".
Bajo el lema "Cerrando brechas, abriendo oportunidades", la cumbre arrancó tras las deliberaciones del Grupo de los 20, en Pittsburgh (EEUU). Los líderes de más de 60 países intentan estrechar la unión política y comercial entre ambas empobrecidas regiones para hacer frente a la agenda de la globalización, dominada por las grandes potencias mundiales.
En su contacto con la prensa, Cristina Kirchner ofreció a sus pares africanos el aporte intelectual, de tecnología y maquinaria "para que no dependan del grano que les dan caridades de misiones internacionales, para que ellos puedan producir sus alimentos". "Hoy tenemos la expectativa de plantear en este siglo XXI un nuevo tipo de vinculación entre los pueblos, basado en la cooperación y no en subordinación", enfatizó Fernández.
Antes, la presidenta argentina destacó que la última cumbre del G-20 significó un salto cualitativo respecto de la realizada en Londres. "Esta cumbre (la de Pittsburgh) comenzó defendiendo el trabajo decente y la necesidad de articular la recuperación económica dando la posibilidad de trabajo decente", afirmó a su arribo a la isla Margarita.
Cristina llego a la isla venezolana con una comitiva integrada por el canciller Jorge Taiana, los ministros Amado Boudou (Economía) y Carlos Tomada (Trabajo), el diputado José María Díaz Bancalari y el secretario de Legal y Técnica de la Presidencia, Carlos Zannini, entre otros.
Del anfitrión
Durante la inauguración de la cumbre, el presidente anfitrión, Hugo Chávez, afirmó que "en el siglo XXI el mundo no será más bipolar ni unipolar, sino que será un universo multipolar". Ante 28 jefes de Estado y de gobierno, y representantes de otros 33 países, Chávez dijo que la alianza entre ambos continentes podrá ayudar al desarrollo de las naciones pobres en las dos regiones, "expoliadas" por Europa y EEUU.
El segundo orador fue el presidente libio Muammar Gaddafi, quien advirtió que las "naciones poderosas quieren seguir siendo poderosas". "Cuando pudieron ayudarnos, nos trataron como animales, destruyeron nuestros países. Ahora debemos construir nuestro propio poder", dijo.
El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, se sumó al pedido de reforma de las Naciones Unidas que, a su criterio, perdió importancia en el esquema global. Resaltó que el intercambio comercial entre las dos regiones pasó de U$S 6.000 millones a los U$S 36.000 millones en los últimos seis años, lo que ilustra el dinamismo en la integración. Por eso, destacó que dos regiones que incluyen 66 países y 1.000 millones de habitantes deben decir al mundo que "estamos cada vez más unidos". "Los retos futuros no se pueden enfrentar sin América del Sur y sin Africa. La cooperación sur-sur es nuestra arma en la construcción de un mundo más justo", recalcó. (DyN-APF-NA-Reuters-Especial)
Bajo el lema "Cerrando brechas, abriendo oportunidades", la cumbre arrancó tras las deliberaciones del Grupo de los 20, en Pittsburgh (EEUU). Los líderes de más de 60 países intentan estrechar la unión política y comercial entre ambas empobrecidas regiones para hacer frente a la agenda de la globalización, dominada por las grandes potencias mundiales.
En su contacto con la prensa, Cristina Kirchner ofreció a sus pares africanos el aporte intelectual, de tecnología y maquinaria "para que no dependan del grano que les dan caridades de misiones internacionales, para que ellos puedan producir sus alimentos". "Hoy tenemos la expectativa de plantear en este siglo XXI un nuevo tipo de vinculación entre los pueblos, basado en la cooperación y no en subordinación", enfatizó Fernández.
Antes, la presidenta argentina destacó que la última cumbre del G-20 significó un salto cualitativo respecto de la realizada en Londres. "Esta cumbre (la de Pittsburgh) comenzó defendiendo el trabajo decente y la necesidad de articular la recuperación económica dando la posibilidad de trabajo decente", afirmó a su arribo a la isla Margarita.
Cristina llego a la isla venezolana con una comitiva integrada por el canciller Jorge Taiana, los ministros Amado Boudou (Economía) y Carlos Tomada (Trabajo), el diputado José María Díaz Bancalari y el secretario de Legal y Técnica de la Presidencia, Carlos Zannini, entre otros.
Del anfitrión
Durante la inauguración de la cumbre, el presidente anfitrión, Hugo Chávez, afirmó que "en el siglo XXI el mundo no será más bipolar ni unipolar, sino que será un universo multipolar". Ante 28 jefes de Estado y de gobierno, y representantes de otros 33 países, Chávez dijo que la alianza entre ambos continentes podrá ayudar al desarrollo de las naciones pobres en las dos regiones, "expoliadas" por Europa y EEUU.
El segundo orador fue el presidente libio Muammar Gaddafi, quien advirtió que las "naciones poderosas quieren seguir siendo poderosas". "Cuando pudieron ayudarnos, nos trataron como animales, destruyeron nuestros países. Ahora debemos construir nuestro propio poder", dijo.
El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, se sumó al pedido de reforma de las Naciones Unidas que, a su criterio, perdió importancia en el esquema global. Resaltó que el intercambio comercial entre las dos regiones pasó de U$S 6.000 millones a los U$S 36.000 millones en los últimos seis años, lo que ilustra el dinamismo en la integración. Por eso, destacó que dos regiones que incluyen 66 países y 1.000 millones de habitantes deben decir al mundo que "estamos cada vez más unidos". "Los retos futuros no se pueden enfrentar sin América del Sur y sin Africa. La cooperación sur-sur es nuestra arma en la construcción de un mundo más justo", recalcó. (DyN-APF-NA-Reuters-Especial)
NOTICIAS RELACIONADAS








