07 Septiembre 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El ministro de Economía, Amado Boudou, advirtió que no permitirá que el Fondo Monetario Internacional (FMI) envíe misiones para auditar las cuentas fiscales y macroeconómicas "como históricamente lo hizo". Señaló que la Argentina es un país soberano y que no necesita "que venga ningún virrey a contarle las costillas".
"Argentina es un país soberano y no necesitamos que venga ningún virrey a contarnos las costillas", sostuvo Boudou sobre las misiones del Fondo. Reiteró que se está llevando adelante "una política de mucha apertura" en el Indec, y afirmó que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, no controla ese organismo.
Consultado sobre el conflicto con el campo, el ministro consideró que es un sector importante de la economía, pero aclaró: "lo que el Gobierno tiene que hacer es administrar el presupuesto de todos los argentinos, no de un sector".
En una entrevista concedida al diario "Clarín", en el marco de las reuniones que mantuvo en Londres con sus pares del G-20, Boudou defendió además los recursos que destinó el Estado para Aerolíneas Argentinas, y para el negocio del fútbol, al remarcar: "lo que hacemos es buscar la mejor asignación posible".
Sobre la relación con el FMI, señaló que se está encarando "una tarea muy importante de diálogo" con las autoridades del organismo. "No estamos yendo al Fondo a buscar plata, sino para llevar nuestra voz política e institucional a un organismo del cual formamos parte", insistió. Boudou indicó que aún no está decidido que uso se le dará a los U$S 2.300 millones en derechos especiales de giro que Argentina recibió del FMI el 28 de agosto, en concepto de la ampliación de capital que se decidió para los países miembros del organismo.
En cuanto a la posibilidad de llevar adelante una negociación con los bonistas que no entraron al canje de deuda de 2005, y con el Club de París, aseveró: "tenemos estrategias para todos los temas", y acotó que en todos los casos "tenemos que llegar a una solución consistente y sostenible en el tiempo", aunque no brindó detalles. Además, dijo que hay que distinguir a los llamados fondos buitres, que compraron deuda "a precios muy bajos con el solo objetivo de llevar adelante juicios contra la Argentina, y que juegan a no arreglar", de los inversores que quedaron fuera de la operación por "una mala decisión o consejo".
"Anunciaremos las medidas cuando las tengamos listas. En este momento estamos llevando adelante un canje de deuda de corto plazo para lograr un manejo más eficiente de los pasivos del país".
Consultado sobre el comunicado que emitió el Consejo Académico integrado por universidades públicas que controlarán la tarea del Indec, en el cual manifiestan que no cuentan con la capacidad para realizar esa supervisión, sino que debería estar en manos de un ente auditor, el ministro aseguró: "los rectores no cuestionan".
En otro orden, garantizó que el país no tiene problemas con el superávit. "Nos vienen diciendo nuestros compromisos internacionales desde noviembre del año pasado. Y acá estamos, cumpliendo con todas y cada una de las obligaciones", concluyó. (DyN)
"Argentina es un país soberano y no necesitamos que venga ningún virrey a contarnos las costillas", sostuvo Boudou sobre las misiones del Fondo. Reiteró que se está llevando adelante "una política de mucha apertura" en el Indec, y afirmó que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, no controla ese organismo.
Consultado sobre el conflicto con el campo, el ministro consideró que es un sector importante de la economía, pero aclaró: "lo que el Gobierno tiene que hacer es administrar el presupuesto de todos los argentinos, no de un sector".
En una entrevista concedida al diario "Clarín", en el marco de las reuniones que mantuvo en Londres con sus pares del G-20, Boudou defendió además los recursos que destinó el Estado para Aerolíneas Argentinas, y para el negocio del fútbol, al remarcar: "lo que hacemos es buscar la mejor asignación posible".
Sobre la relación con el FMI, señaló que se está encarando "una tarea muy importante de diálogo" con las autoridades del organismo. "No estamos yendo al Fondo a buscar plata, sino para llevar nuestra voz política e institucional a un organismo del cual formamos parte", insistió. Boudou indicó que aún no está decidido que uso se le dará a los U$S 2.300 millones en derechos especiales de giro que Argentina recibió del FMI el 28 de agosto, en concepto de la ampliación de capital que se decidió para los países miembros del organismo.
En cuanto a la posibilidad de llevar adelante una negociación con los bonistas que no entraron al canje de deuda de 2005, y con el Club de París, aseveró: "tenemos estrategias para todos los temas", y acotó que en todos los casos "tenemos que llegar a una solución consistente y sostenible en el tiempo", aunque no brindó detalles. Además, dijo que hay que distinguir a los llamados fondos buitres, que compraron deuda "a precios muy bajos con el solo objetivo de llevar adelante juicios contra la Argentina, y que juegan a no arreglar", de los inversores que quedaron fuera de la operación por "una mala decisión o consejo".
"Anunciaremos las medidas cuando las tengamos listas. En este momento estamos llevando adelante un canje de deuda de corto plazo para lograr un manejo más eficiente de los pasivos del país".
Consultado sobre el comunicado que emitió el Consejo Académico integrado por universidades públicas que controlarán la tarea del Indec, en el cual manifiestan que no cuentan con la capacidad para realizar esa supervisión, sino que debería estar en manos de un ente auditor, el ministro aseguró: "los rectores no cuestionan".
En otro orden, garantizó que el país no tiene problemas con el superávit. "Nos vienen diciendo nuestros compromisos internacionales desde noviembre del año pasado. Y acá estamos, cumpliendo con todas y cada una de las obligaciones", concluyó. (DyN)







