06 Septiembre 2009 Seguir en 
Abraham Gak y Víctor Elías no se conocían personalmente. La admiración mutua se evidenció en el saludo de presentación. Gak, director del Proyecto Estratégico Plan Fénix (UBA), se sentó al lado del economista tucumano para hablar de algo que los convocó: una exposición conjunta sobre la crisis mundial y sus efectos en la Argentina. Fue ayer, en la Quinta Agronómica, en el marco de las Jornadas Nacionales sobre Contabilidad, Administración y Economía, organizadas por la agrupación estudiantil Franja Morada de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT.
Las visiones distintas sobre los orígenes de la crisis y sobre el impacto en el país quedaron al desnudo en el anfiteatro A 3 de la Quinta. Gak expuso que la Argentina no entró en recesión y hasta se animó a proyectar que este año cerrará con un crecimiento inferior a los de años de vacas gordas. Elías no fue tan optimista. Dijo que la recesión se evidenció en la economía nacional y que es posible que este año cierre con una caída del 4%. Uno basó su exposición en indicadores de la Universidad Torcuato Di Tella. El otro en el trabajo que realiza el economista Juan Mario Jorrat. Según Elías, la recesión se asomó a mediados de 2008 y sigue presente. "Indicadores líderes muy negativos se observan en la demanda de empleo, confianza del consumidor y en coincidentes como la actividad industrial", expuso el doctor en Economía. Y destacó que, mientras en la Argentina no se admite este escenario, hubo otros países, como Chile, Brasil o México que sí declararon oficialmente la recesión.
Gak señaló que la crisis global arrancó por errores del sector privado. Elías consideró, a su vez, que gran parte de la responsabilidad la tuvieron las regulaciones estatales. Gak defendió el rol del Estado en la economía. Elías descree del intervencionismo estatal. No obstante, ambos coincidieron en algo: en la falta de credibilidad de las estadísticas oficiales.
El profesor de la UBA siguió su exposición sobre la crisis. Según Gak, los países centrales plantearán dos cuestiones para superar la crisis. Por un lado, dijo, "tendrán una clara posición proteccionista, consolidando la relación de países emergentes, proveedores de materias primas, y países centrales, proveedores de productos industrializados. Por otro lado, vaticinó, asignará a los países periféricos, "la condición de proveedores de materias primas, porque tienen que dar trabajo a su gente y desmantelarán las maquilas, como sucedió en México".
Las visiones distintas sobre los orígenes de la crisis y sobre el impacto en el país quedaron al desnudo en el anfiteatro A 3 de la Quinta. Gak expuso que la Argentina no entró en recesión y hasta se animó a proyectar que este año cerrará con un crecimiento inferior a los de años de vacas gordas. Elías no fue tan optimista. Dijo que la recesión se evidenció en la economía nacional y que es posible que este año cierre con una caída del 4%. Uno basó su exposición en indicadores de la Universidad Torcuato Di Tella. El otro en el trabajo que realiza el economista Juan Mario Jorrat. Según Elías, la recesión se asomó a mediados de 2008 y sigue presente. "Indicadores líderes muy negativos se observan en la demanda de empleo, confianza del consumidor y en coincidentes como la actividad industrial", expuso el doctor en Economía. Y destacó que, mientras en la Argentina no se admite este escenario, hubo otros países, como Chile, Brasil o México que sí declararon oficialmente la recesión.
Gak señaló que la crisis global arrancó por errores del sector privado. Elías consideró, a su vez, que gran parte de la responsabilidad la tuvieron las regulaciones estatales. Gak defendió el rol del Estado en la economía. Elías descree del intervencionismo estatal. No obstante, ambos coincidieron en algo: en la falta de credibilidad de las estadísticas oficiales.
El profesor de la UBA siguió su exposición sobre la crisis. Según Gak, los países centrales plantearán dos cuestiones para superar la crisis. Por un lado, dijo, "tendrán una clara posición proteccionista, consolidando la relación de países emergentes, proveedores de materias primas, y países centrales, proveedores de productos industrializados. Por otro lado, vaticinó, asignará a los países periféricos, "la condición de proveedores de materias primas, porque tienen que dar trabajo a su gente y desmantelarán las maquilas, como sucedió en México".







