02 Septiembre 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, advirtió ayer que el Estado podría intervenir en el mercado de las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART), si empresarios y sindicalistas no logran llegar a un acuerdo por las indemnizaciones.
Consideró que, ante la necesidad de contar con una nueva ley de ART, como reclama el sector empresario, "hay que tener en cuenta que es necesario que el derecho indemnizatorio contemple los derechos de los trabajadores y la subsistencia de las empresas".
La jefa de Estado se expresó así en el acto por el Día de la Industria (se conmemora hoy), que la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) realizó en Parque Norte, con la presencia 1.100 delegados industriales PyME, representantes de las 23 provincias y de la Capital Federal. Del almuerzo también participaron los ministros de Economía, Amado Boudou; de Producción, Débora Giorgi; de Trabajo, Carlos Tomada, y de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao.
Cristina consideró que la indemnización no puede constituir una apropiación de los derechos del trabajador y no puede ser un negocio donde sólo ganan las empresas. "Hay que discutirlo en esos términos", recomendó.
"Por eso, con el ministro de Economía estamos explorando que si no hay posibilidad de acuerdo con las ART, vamos a tomar medidas desde el Estado", advirtió, y aseveró: "las rentabilidades que se obtuvieron con una economía creciendo al 8% no pueden desatar una puja por parte del empresariado".
"Aquí de lo que se trata es de no desconocer los derechos de los trabajadores a una indemnización, pero a la vez definir claramente que tampoco se puede favorecer un negociado donde los únicos que ganan son los aseguradores y pierden los empresarios y los trabajadores por la llamada industria del juicio", dijo la Presidenta.
"Una gran empresa no se funde por tener que pagar un juicio, pero una empresa pequeña tal vez sí se funda por un accidente de trabajo; por eso hay que sentarse a una mesa empresarios, sindicatos y las Aseguradoras de Riesgo de Trabajo, para definir con claridad que el seguro no puede constituir ni una apropiación de los derechos a una indemnización, pero tampoco ser un negocio", remarcó Cristina.
Solicitud empresaria
Por su parte, el presidente de CAME, Osvaldo Cornide, hizo un llamado al diálogo y al consenso entre Gobierno y oposición, para que se sustituyan los enfrentamientos. "Los problemas que nos preocupan requieren respuestas urgentes como para que la dirigencia especule con la próxima elección. El 2011 está muy lejano", advirtió. Además, el dirigente empresario indicó que las prioridades de las PyME en la coyuntura actual pasan por una serie de medidas que debe impulsar el Gobierno, como la sanción de una ley de accidentes del trabajo que -afirmó- proteja al trabajador en lugar de motorizar una industria del juicio, y que cubra a los empresarios PyME en lugar de amenazarlos con la posibilidad de juicios millonarios, según consideró.
Cornide también dijo que es urgente la necesidad de contar con un sistema financiero privado que sostenga un modelo de desarrollo industrial y, al mismo tiempo, abrir las puertas al capital extranjero para multiplicar las fuente de trabajo, pero no para especular. (DyN-NA-Télam)
Consideró que, ante la necesidad de contar con una nueva ley de ART, como reclama el sector empresario, "hay que tener en cuenta que es necesario que el derecho indemnizatorio contemple los derechos de los trabajadores y la subsistencia de las empresas".
La jefa de Estado se expresó así en el acto por el Día de la Industria (se conmemora hoy), que la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) realizó en Parque Norte, con la presencia 1.100 delegados industriales PyME, representantes de las 23 provincias y de la Capital Federal. Del almuerzo también participaron los ministros de Economía, Amado Boudou; de Producción, Débora Giorgi; de Trabajo, Carlos Tomada, y de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao.
Cristina consideró que la indemnización no puede constituir una apropiación de los derechos del trabajador y no puede ser un negocio donde sólo ganan las empresas. "Hay que discutirlo en esos términos", recomendó.
"Por eso, con el ministro de Economía estamos explorando que si no hay posibilidad de acuerdo con las ART, vamos a tomar medidas desde el Estado", advirtió, y aseveró: "las rentabilidades que se obtuvieron con una economía creciendo al 8% no pueden desatar una puja por parte del empresariado".
"Aquí de lo que se trata es de no desconocer los derechos de los trabajadores a una indemnización, pero a la vez definir claramente que tampoco se puede favorecer un negociado donde los únicos que ganan son los aseguradores y pierden los empresarios y los trabajadores por la llamada industria del juicio", dijo la Presidenta.
"Una gran empresa no se funde por tener que pagar un juicio, pero una empresa pequeña tal vez sí se funda por un accidente de trabajo; por eso hay que sentarse a una mesa empresarios, sindicatos y las Aseguradoras de Riesgo de Trabajo, para definir con claridad que el seguro no puede constituir ni una apropiación de los derechos a una indemnización, pero tampoco ser un negocio", remarcó Cristina.
Solicitud empresaria
Por su parte, el presidente de CAME, Osvaldo Cornide, hizo un llamado al diálogo y al consenso entre Gobierno y oposición, para que se sustituyan los enfrentamientos. "Los problemas que nos preocupan requieren respuestas urgentes como para que la dirigencia especule con la próxima elección. El 2011 está muy lejano", advirtió. Además, el dirigente empresario indicó que las prioridades de las PyME en la coyuntura actual pasan por una serie de medidas que debe impulsar el Gobierno, como la sanción de una ley de accidentes del trabajo que -afirmó- proteja al trabajador en lugar de motorizar una industria del juicio, y que cubra a los empresarios PyME en lugar de amenazarlos con la posibilidad de juicios millonarios, según consideró.
Cornide también dijo que es urgente la necesidad de contar con un sistema financiero privado que sostenga un modelo de desarrollo industrial y, al mismo tiempo, abrir las puertas al capital extranjero para multiplicar las fuente de trabajo, pero no para especular. (DyN-NA-Télam)







