31 Agosto 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La economía argentina correrá serios riesgos de desacoplarse de la recuperación económica de los demás países emergentes en 2010 si no soluciona sus problemas internos, como la elevada inflación, la presión tributaria récord y fuga de capitales. Así lo advirtió ayer un informe de la consultora privada Ecolatina, que además señaló que el país "no puede desaprovechar" el arrastre que provocará el crecimiento de Brasil y China, dos países importadores de productos argentinos.
Los signos de estabilización de la economía global ya no se acotan a los indicadores financieros. La actividad moderó su caída y en algunos países incluso ya se observan leves repuntes. Esto se explica principalmente por los paquetes de estímulo fiscal, la estabilización del sistema financiero y el agotamiento de los inventarios, según la consultora.
Hacia el corto y mediano plazo es necesario que el sector privado vuelva a impulsar la demanda, para que la actividad reaccione. La recuperación global en 2010 será lenta por problemas en los mercados de crédito y un consumo privado anémico.
Lo importante es que incluso en un escenario que no se resuelvan rápidamente los desbalances globales, la "brisa externa" continuará soplando para la Argentina.
En ese sentido, la recuperación de Brasil y el dinamismo de China, dos países importadores de productos argentinos, por lo que resultarán clave para el repunte local.
Sin embargo, la falta de resolución de los problemas internos de la economía local puede anular los efectos positivos del contexto externo en 2010. (NA)
Los signos de estabilización de la economía global ya no se acotan a los indicadores financieros. La actividad moderó su caída y en algunos países incluso ya se observan leves repuntes. Esto se explica principalmente por los paquetes de estímulo fiscal, la estabilización del sistema financiero y el agotamiento de los inventarios, según la consultora.
Hacia el corto y mediano plazo es necesario que el sector privado vuelva a impulsar la demanda, para que la actividad reaccione. La recuperación global en 2010 será lenta por problemas en los mercados de crédito y un consumo privado anémico.
Lo importante es que incluso en un escenario que no se resuelvan rápidamente los desbalances globales, la "brisa externa" continuará soplando para la Argentina.
En ese sentido, la recuperación de Brasil y el dinamismo de China, dos países importadores de productos argentinos, por lo que resultarán clave para el repunte local.
Sin embargo, la falta de resolución de los problemas internos de la economía local puede anular los efectos positivos del contexto externo en 2010. (NA)
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