30 Agosto 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Un impuesto a la herencia, otro a la carga y a la descarga de mercadería en puertos provinciales y cambios en el tributo a la compraventa de autos usados constituyen el eje de las reformas fiscales que impulsará Daniel Scioli, gobernador de la provincia de Buenos Aires, en 2010.
Estas medidas serían incluidas en el proyecto de presupuesto, que será enviado en octubre a la Legislatura, con el claro objetivo de mejorar los ingresos fiscales de la Provincia a raíz de la crítica situación financiera que atraviesa.
Estas iniciativas fueron diseñadas por el director de la ARBA, Rafael Perelmiter, y Scioli definirá si finalmente son enviadas a la Legislatura provincial.
En los últimos meses, Scioli salió en reiteradas ocasiones a aclarar que la Provincia no tiene previsto emitir bonos para pagar sueldos a la administración pública, pese a la situación fiscal, que terminará el año con un rojo de $ 5.500 millones. En el caso del impuesto a las sucesiones, será una alícuota de un 5% sobre todos los bienes -propiedades, autos, joyas- que se reciban a través de una herencia o una donación. Se aplicaría, por otra parte, un tributo de $ 20 a las mercaderías que se carguen en los 14 puertos de la Provincia y llegaría a $ 30 las que se descarguen, que apuntarían a recaudar unos $ 750 millones. Además, se reemplazará el impuesto a los Ingresos Brutos a la compraventa de autos usados por un gravamen a los sellos, ya que en este sector la evasión llega al 80%. En el paquete de medidas, figura un revalúo a 120.000 viviendas, que derivaría en un aumento de un 20%. (NA)
Estas medidas serían incluidas en el proyecto de presupuesto, que será enviado en octubre a la Legislatura, con el claro objetivo de mejorar los ingresos fiscales de la Provincia a raíz de la crítica situación financiera que atraviesa.
Estas iniciativas fueron diseñadas por el director de la ARBA, Rafael Perelmiter, y Scioli definirá si finalmente son enviadas a la Legislatura provincial.
En los últimos meses, Scioli salió en reiteradas ocasiones a aclarar que la Provincia no tiene previsto emitir bonos para pagar sueldos a la administración pública, pese a la situación fiscal, que terminará el año con un rojo de $ 5.500 millones. En el caso del impuesto a las sucesiones, será una alícuota de un 5% sobre todos los bienes -propiedades, autos, joyas- que se reciban a través de una herencia o una donación. Se aplicaría, por otra parte, un tributo de $ 20 a las mercaderías que se carguen en los 14 puertos de la Provincia y llegaría a $ 30 las que se descarguen, que apuntarían a recaudar unos $ 750 millones. Además, se reemplazará el impuesto a los Ingresos Brutos a la compraventa de autos usados por un gravamen a los sellos, ya que en este sector la evasión llega al 80%. En el paquete de medidas, figura un revalúo a 120.000 viviendas, que derivaría en un aumento de un 20%. (NA)







