Aniversario deslucido

Por Enrique J. Martínez - Analista Bursátil.

29 Agosto 2009

En la celebración de los 155 años de la Bolsa de Buenos Aires, la institución reclamó flexibilizar el encaje del 30% de los fondos que ingresan del exterior y la presidenta Cristina Fernández sólo mencionó dejar libres a los que vengan y  no sean especulativos.
El sistema bursátil argentino está calificado desde marzo como fronterizo, un nivel por debajo de la categoría de los mercados emergentes. No es para menos: la institución fue permisiva con el manipuleo de los títulos públicos con índices falsos, a los que debió haber aplicado el reglamento y suspender en las pizarras. De este modo hubiera frenado -oportunamente- el avance estatal sobre los fondos de la jubilación privada que eran su principal inversor institucional. Caro le cuesta a la Bolsa argentina su relación con el kirchnerismo: el reducido volumen de negocios diarios se agrava también con el suspendido fondeo a los emprendimientos e inversiones que necesitan de socios en vez de acreedores. Muy atrás quedaron los años en que cotizaban centenares de empresas entre bodegas, ingenios, molinos y mineras, y las economías regionales se financiaban desde el mercado de capitales porque canalizaban el ahorro directamente hacia las fuentes productivas.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios