30 Agosto 2009 Seguir en 
El FMI estima que, durante el segundo trimestre de este año, la caída libre se detuvo y el mundo volvió a crecer. La economía mundial se habría expandido a una tasa anual del 1,4%, tras haber acumulado una caída cercana al 7% anual durante los dos trimestres previos. Para el segundo semestre del año se espera una recuperación aún mayor; de modo que 2009 cerraría con una contracción de sólo 1,4% a nivel mundial. Un crecimiento moderado se experimentaría en 2010.
Si estos pronósticos efectivamente se verifican, la economía global habría superado la crisis más grande de los últimos setenta años concentrada en poco más de un semestre. Sin embargo las consecuencias en materia de desocupación y redistribución del ingreso no se revertirán tan rápidamente. La asombrosa velocidad de recuperación que ha exhibido el sistema responde a la eficacia de las políticas económicas implementadas tanto por los países centrales como por los emergentes. Los países desarrollados duplicaron su déficit fiscal como porcentaje del producto. Adicionalmente la FED duplicó la base monetaria norteamericana sin que esto se tradujera en inflación gracias a la expansión en la demanda de dólares por motivo del denominado "flight to quality". No haberlo hecho habría amplificado la caída como sucedió durante la Gran Depresión.
Un gesto trascendente
El voto de confianza del presidente Obama a Bernanke para un segundo mandato al frente de la FED trae tranquilidad a los mercados justamente por el éxito de esta política monetaria. Bernanke, de extracción republicana, deberá esperar ahora la confirmación del Senado para no tener que abandonar su puesto en enero del año próximo. Dos desafíos importantes le esperan al próximo gobernador de la Reserva Federal. Por un lado, consolidar la recuperación en un marco de equilibrio macro.
Por el otro, velar por las nuevas regulaciones de los mercados financieros de las plazas bursátiles globales. Es sabido que el mercado siempre le gana la carrera a la regulación; de modo que el objetivo es tratar de conciliar la presión política con una mayor con prudencia económica.
En términos geográficos son los países emergentes quienes lideran la reactivación. China, India, Brasil, Rusia y los países del sudeste asiático han sido los primeros en reponerse. Brasil y Rusia presentan perspectivas promisorias para el segundo semestre, a pesar de lo cual cerrarían el 2009 con una caída del 1,2% y del 8,9% respectivamente. En tanto China e India crecerían un 7% y 5% este año. En 2010, los cuatro BRICS crecerían de modo importante. El resto de los emergentes en Latinoamérica y Africa siguen con muy buenas perspectivas también para el segundo semestre. Europa aparece cómo la región que más demorará en superar la recesión aunque Alemania está reactivando con firmeza. De este modo, los países en vías de desarrollo continúan expandiendo su participación en la economía mundial. La teoría de la convergencia se está verificando. Es una muy buena noticia para la Argentina considerando que se trata de nuestros principales socios comerciales.
Lo peor de la recesión parece haber pasado. El desafío ahora es consolidar el despegue y velar por un crecimiento moderado pero sano para los próximos años. Con el repunte de los precios de los commodities y el despegue de la economía mundial una ventana de oportunidad se abre para la Argentina y la región. El interrogante es si esta vez podremos aprovecharla.
Si estos pronósticos efectivamente se verifican, la economía global habría superado la crisis más grande de los últimos setenta años concentrada en poco más de un semestre. Sin embargo las consecuencias en materia de desocupación y redistribución del ingreso no se revertirán tan rápidamente. La asombrosa velocidad de recuperación que ha exhibido el sistema responde a la eficacia de las políticas económicas implementadas tanto por los países centrales como por los emergentes. Los países desarrollados duplicaron su déficit fiscal como porcentaje del producto. Adicionalmente la FED duplicó la base monetaria norteamericana sin que esto se tradujera en inflación gracias a la expansión en la demanda de dólares por motivo del denominado "flight to quality". No haberlo hecho habría amplificado la caída como sucedió durante la Gran Depresión.
Un gesto trascendente
El voto de confianza del presidente Obama a Bernanke para un segundo mandato al frente de la FED trae tranquilidad a los mercados justamente por el éxito de esta política monetaria. Bernanke, de extracción republicana, deberá esperar ahora la confirmación del Senado para no tener que abandonar su puesto en enero del año próximo. Dos desafíos importantes le esperan al próximo gobernador de la Reserva Federal. Por un lado, consolidar la recuperación en un marco de equilibrio macro.
Por el otro, velar por las nuevas regulaciones de los mercados financieros de las plazas bursátiles globales. Es sabido que el mercado siempre le gana la carrera a la regulación; de modo que el objetivo es tratar de conciliar la presión política con una mayor con prudencia económica.
En términos geográficos son los países emergentes quienes lideran la reactivación. China, India, Brasil, Rusia y los países del sudeste asiático han sido los primeros en reponerse. Brasil y Rusia presentan perspectivas promisorias para el segundo semestre, a pesar de lo cual cerrarían el 2009 con una caída del 1,2% y del 8,9% respectivamente. En tanto China e India crecerían un 7% y 5% este año. En 2010, los cuatro BRICS crecerían de modo importante. El resto de los emergentes en Latinoamérica y Africa siguen con muy buenas perspectivas también para el segundo semestre. Europa aparece cómo la región que más demorará en superar la recesión aunque Alemania está reactivando con firmeza. De este modo, los países en vías de desarrollo continúan expandiendo su participación en la economía mundial. La teoría de la convergencia se está verificando. Es una muy buena noticia para la Argentina considerando que se trata de nuestros principales socios comerciales.
Lo peor de la recesión parece haber pasado. El desafío ahora es consolidar el despegue y velar por un crecimiento moderado pero sano para los próximos años. Con el repunte de los precios de los commodities y el despegue de la economía mundial una ventana de oportunidad se abre para la Argentina y la región. El interrogante es si esta vez podremos aprovecharla.







