La primera vez

Por Tomás Eloy Martínez

30 Agosto 2009
Compré un libro de T.S. Elliot el mismo día que llegó a Tucumán. Lo leí laboriosamente en una noche. A la mañana siguiente escribí una reseña crítica  y pensé, con audacia,  que podría publicarla en la página literaria de LA GACETA.
Sólo años después supe lo que aquella página significaba para los escritores de la generación anterior. Era uno de los pocos espacios no contaminados por la obsecuencia de un país obsecuente, uno de los últimos bastiones donde la escritura no perdía su imprescindible dignidad. Me lo dirían, años después, Martínez Estrada y Sabato, Ricardo Molinari y Vicente Barbieri, César Fernández Moreno y Mallea. Pero para mí no era nada de eso. Para mí era, lisa y llanamente, el único lugar posible de la literatura.
Como yo tenía entonces dieciséis años y pensaba -con razón- que los recepcionistas no me llevarían el apunte, convencí a mi padre para que me concertara una cita con el mitológico director de la página, Daniel Alberto Dessein. No sé qué hizo mi padre. Sólo recuerdo que una tarde, a eso de las siete, Dessein nos recibió a los dos en una oficina del primer piso de LA GACETA?
Aquella reseña no salió nunca, pero al segundo intento tuve éxito. Compré una novela de Vasco Pratolini -ya ni me acuerdo cuál era-, escribí a toda velocidad la consabida crítica y se la dejé a Dessein en la recepción del diario. Tres semanas después tuve la sorpresa de verla publicada?
Dessein fue uno de los mejores amigos que he tenido en la vida. Mucho tiempo después cuando vivíamos ya en ciudades distintas y yo escribía reportajes a los narradores del "boom" o largas crónicas sobre la muerte en Hiroshima, me descubría a mí mismo preguntándome si aquellos ejercicios periodísticos le gustarían a Daniel Alberto. Tanto confiaba en la inteligencia de sus lecturas que durante años - creo - escribí sólo para que él me leyera?
Una historia final: hacia 1964 o 1965, solíamos reunirnos a comer con Daniel Alberto en un restaurante de Callao cerca de Melo, en Buenos Aires. Aunque rara vez hablábamos del pasado, una noche me atreví a preguntarle qué lo había movido a publicar aquella reseña sobre Pratolini en la página literaria.
 "Tengo la impresión de que mi lenguaje era confuso en aquel tiempo, lleno de metáforas inútiles", le dije.
"Se te entendía muy poco", admitió él. "Tardaste mucho en ser claro".
"¿Por qué fuiste tan hospitalario entonces?", insistí. "Yo en tu lugar hubiera tirado mi reseña al canasto".
"Había un adjetivo", respondió Dessein. "Había una manera de adjetivar que me movió a darte otra oportunidad".
Todas las semanas de ahora, cuando la página ya convertida en un suplemento admirable llega a mis manos, la imagen de aquellos comienzos pasa por mí como una ráfaga dulce.
Yo sería alguien mucho más inseguro y más inhábil de lo que soy si Daniel Alberto no me hubiese abierto las puertas de LA GACETA. Estas líneas tratan, torpemente, de reconocer esa deuda impagable.
(23 de agosto de 1992)


Julio Cortázar
Acerca de la manera de viajar de Atenas a Cabo Sunion

"Está la noche de Delfos en que sentí lo numinoso y no supe morir, es decir nacer? Y además está el viaje de Atenas a Cabo Sunion, y sigue siendo la plaza de Carlos y el autocar de Carlos, inventados una noche en París mientras él me aconsejaba llegar con tiempo para encontrar asiento; son su plaza y su autocar, y los que busqué y conocí en Atenas no existen para mí, desalojados, desmentidos por esos fantasmas más fuertes que el mundo, inventándolos por adelantado para destruirlos mejor en su último reducto, la falsa ciudadela del recuerdo".
(11 de setiembre de 1966)
                                                                                                              
Eduardo Mallea
La novela
"La intrínseca unidad de una obra poderosa opera el milagro de hacer valer imperativamente la unidad de su lenguaje. Un novelista no debe tender sino a que su concepción y su obra sean grandes por la pujanza armónica de su estructura. Si el lenguaje demasiado especializado o demasiado regional domina en esa estructura, la estructura sufre de ello y el lector no puede abarcarla entera".
(25 de setiembre de 1966)

Silvina Bullrich
Los argentinos

"Nosotros, los argentinos, no tenemos a nuestras espaldas siglos de civilizaciones incaicas ni podemos vanagloriarnos de descender de los mayas o los moctezumas, por lo tanto reclamamos el derecho de ser los hijos de los hijos de los enciclopedistas, de haber heredado el espíritu de los liberales del siglo XIX, de asignarle al mundo del espíritu y de la mente el lugar que a nuestro entender le corresponde: el primero".  
(11 de marzo de 1967)

Amelia Biagioni
Manifiesto

"Yo me resisto, / Entre las muelas del fracaso, / A cumplir la ley de cansarme, / De resignarme, / De sentarme en la foto del mundo / Mortecina de una espada lánguida, / Esperando el marasmo".
(25 de junio de 1967)

Arturo Ponsati
El humanismo antihumano

"Solamente la conquista de un nuevo y auténtico humanismo que no intente arrancar al hombre de sus raíces trascendentales sino procure su realización integral en todos los niveles y en todas las potencias de su ser, es capaz de llevar a buen término toda la esperanza, aun la biológica, de la humanidad".
(13 de agosto de 1967)

Arturo Jauretche
Repensar el país

"La intelligentzia dirá ?aluvión zoológico? o ?libros contra alpargatas? como dijo ?chusma incivil?, de la multitud, en cuanto reaparece como actora de la historia? No importa que esa intelligentzia sea liberal, anarquista o marxista: ella profesa la religión de la cultura y parte de un supuesto status al que pertenecen todos sus miembros y en el que el debate se hace en el terreno de la ideología importada".
(3 de diciembre de 1967)
                                                                                                             
Víctor Massuh
La soledad de Nietzsche

"Nietzsche pacta con el demonio y lo pone de parte suya. Acepta la soledad porque reconoce que ella es el precio a pagar por el resguardo de su naturaleza. Su soledad es la  cueva silenciosa y oculta donde trabaja, actúa y se libera lo mejor de sí mismo".
(16 de marzo de 1969)

Augusto Roa Bastos  
Ración del león

"Sí, todavía había tiempo. Inútil. No me oían, no me veían. Supe entonces que el despinte de la desgracia nos hace invisibles a los ojos de los que son dichosos".
(23 de marzo de 1969)
 
Lucía Piossek Prebisch
El rebelde

"El primer momento de rebeldía es siempre noble. El rebelde no es un realista que calcule con minucia las consecuencias prácticas de sus actos. La cuestión es cómo se mantiene luego en la acción, la fidelidad al valor descubierto".
(13 de setiembre de 1970)
                                                                                                      
Jorge Estrella
Apuntes sobre el absurdo

"La realidad externa y nuestra interioridad ostentan un orden provisional. En el encuentro de estos dos universos cabalga nuestra vida. Desde ella consentimos habitualmente en reconocer aquellas significaciones estables. Desde ella también, abruptamente, solemos suspender esos principios de orientación. Porque hay un mundo (el de cada uno) que alguna vez se muestra sin justificación, sin sostén, y es, por eso, un mundo insostenible".
(13 de junio de 1971)

Victoria Ocampo
Proust

"No nos deja recetas para curar nuestras penas fuera de una que exige talento: expresarlas. Y tan pocas personas en el mundo tienen ese privilegio que sospechamos que otro remedio ha de existir. Por ejemplo, el de aceptar con alivio y hasta alegría expresarlas por intermedio de quienes han recibido el don del verbo hecho carne".
(8 de agosto de 1971)
     
Gerardus van Mameren
Hijo

"No quiero que respetes / hijo / lo que yo siento / como verdades / que lo son / únicamente para mí / y por hoy. / Para vos  / son las tuyas / las que sientas / que vienen / de tus días / de tus gentes / de tu cuerpo / y en tus verdades / soy paisaje".
(3 de octubre de 1974)

Joaquín Morales Solá
Carta a Pablo Neruda

"Los poemas insepultos, el grito desgarrado de esta América desigual y el canto parejo y leve de una legión de fantasmas lanzados a andar por los océanos y los pueblos del mundo, no la dejaron dormir. No la dejarán, Pablo".
(13 de julio de 1975)

Jorge Luis Borges
La luna

"Hay tanta soledad en ese oro. / La luna de las noches no es la luna / Que vio el primer Adán. Los largos siglos. / De la vigilia humana la han colmado / De antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo".
(25 de julio de 1976)     
          
Atahualpa Yupanqui
La guitarra

"Te contemplo, guitarra, y sé que entiendes / El minuto en que nosotros nos morimos cada día / Si yo tuviera que decir amor, o paz, o adiós, o espérame, / Ya no podría decirlo junto a ti. Ya no podría? / Tan alto es tu universo. Tan pequeña es mi casa?"
(30 de marzo de 1980)

Ray Bradbury
Habla el joven Galileo

"El universo está poblado de fuegos y de luz / Y no somos más que soles más pequeños, / Envueltos en piel y atrapados, / Mantenidos en altares de sangre y de valiosos huesos, / Que rechazan la noche".
(7 de diciembre de 1980)

Arturo Alvarez Sosa
Fantasmas para siempre

"Somos los navegantes de la vida y el cumplimiento de nuestro destino, en tanto que la vida es un principio de orden en el desorden, parece ser salir de la tierra llevando a los otros soles y galaxias el impulso de la creación incesante".
(7 de diciembre de 1980)

Abel Posse
La poesía
"Esquiva y mercurial, la poesía siempre escapará de quien quiera atraparla, apresarla. Esperará escondida hasta que pasen quienes pretendan darle excesiva importancia para usarla con otros fines. Resistirá a todas las morales de época".
(29 de abril de 1984)

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