La puerta de Cromagnon se abrió a días del final del juicio

La Justicia permitió el acceso de los periodistas al boliche en el que murieron 194 personas el 30 de diciembre del 2004. Todo está como la noche en la que tocaba Callejeros. Las marcas del horror.

14 Agosto 2009
BUENOS AIRES- Zapatillas quemadas, restos de la media sombra que transformó al boliche República de Cromagnon en una trampa mortal y desgarradores vestigios de quienes no lograron escapar de ese infierno se destacaron ayer entre las imágenes más conmovedoras que pudo registrar la prensa en una recorrida por la disco de Once.
Días antes de que se conozca la sentencia por la tragedia del 30 de diciembre de 2004, la Justicia habilitó por primera vez el ingreso de fotógrafos y cámaras de televisión al local  donde fallecieron 194 personas durante un recital del grupo de rock Callejeros.
El fallo se conocerá el miércoles. Las marcas de quienes no consiguieron huir esa noche de la hoguera quedaron cinceladas en las paredes, en las escaleras y en cada uno de los recovecos como prueba el dantesco escenario de la peor tragedia del país. (NA)

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