Condenaron a siete años de prisión a un profesor, por abusar de tres alumnas

El hombre, de 33 años, enseñaba folclore en una zona de Leales, y fue denunciado a fines de 2000 por el ataque a las tres niñas. En principio el sujeto había sido acusado de violación, pero eso no se llegó a probar. Las víctimas fueron manoseadas.

AUN NO IRA A PRISION. José López (de frente), escucha la sentencia junto a su abogado. Si la sentencia queda firme, deberá ser alojado en la cárcel. LA GACETA / JOSE NUNO
AUN NO IRA A PRISION. José López (de frente), escucha la sentencia junto a su abogado. Si la sentencia queda firme, deberá ser alojado en la cárcel. LA GACETA / JOSE NUNO
13 Agosto 2009
Pasaron una casi nueve años de angustiosa espera. Por eso, rompieron en llanto y se abrazaron al escuchar que el profesor al que acusaron de haber abusado de ellas cuando sólo eran unas niñas era condenado a siete años de cárcel. "Se ha hecho justicia. Ese hombre va a pagar por todos los daños que les hizo a mi hija y las otras chicas", dijo la madre de una de las tres jovencitas que sufrieron el ataque en 2000, cuando tenían entre 10 y 11 años.
El condenado, José Alberto López, de 33 años, permanecerá en libertad mientras los tribunales superiores no confirmen el fallo dictado ayer por la sala I de la Cámara Penal, ya que el hombre ya pasó más de dos años preso bajo el régimen de prisión preventiva.
A fines del 2000, López enseñaba folclore en el club Manuel García Fernández, ubicado en Leales. Allí acudían varias niñas de una escuela de la zona. Entre ellas, las tres víctimas. Dos tenían 11 años; la restante, 10. Según la Justicia, el 21 de noviembre de ese año, entre las 18 y las 20, López llevó a las jovencitas a un pequeño cuarto del club. "Allí obligaba a una de ellas a tumbarse, mientras le ordenaba a las otras dos que mirasen hacia afuera para ver que no llegue nadie. Abusaba de ellas, y lo hacía organizada y planificadamente", sostuvo el fiscal de Cámara, Daniel Marranzino. Según detalló el representante del Ministerio Público, López las encremaba y comenzaba a tocarlas. Una de ellas relató que el hombre la violó en dos ocasiones; algo similar dijo otra menor. Sin embargo, esto no pudo ser probado por los tres peritos que intervinieron en la causa, por lo que Marranzino se limitó a acusar a López por abuso sexual simple. "Cabe destacar que este tipo de hechos suelen tener consecuencias más graves a nivel psíquico que físico", destacó el fiscal durante los alegatos, antes de pedir una pena de siete años de prisión para el profesor imputado.

La denuncia
Luego del ataque, las niñas les contaron lo sucedido a sus padres, quienes radicaron la denuncia. López fue detenido en diciembre de 2000 y pasó casi dos años y medio tras las rejas. Como se habían excedido los plazos máximos para la prisión preventiva, la Justicia ordenó su libertad en 2002. Siete años después, en junio pasado, comenzó el juicio, que culminó ayer.
En su alegato, la representante de la querella, Mónica González de Escobedo, solicitó 12 años de prisión para el acusado, pues entendió que sí hubo acceso carnal. "Las obligaba a morderse el pollerín para que no se escucharan sus gritos; las amenazaba de muerte; las violaba; las obligaba a cambiarse de ropa delante suyo. Era entonces cuando las sometía a sus bajos instintos", dijo la abogada. "Estas jovencitas van a sufrir de por vida lo que padecieron, pero están luchando hace casi nueve años para obtener justicia", agregó González de Escobedo.
Por su parte, el defensor de López, Gustavo Morales, pidió la absolución del acusado. "Según las pericias, (las jóvenes) no han sido violadas. Tampoco se pudo probar que las hubieran tocado", argumentó el abogado mientras las madres de las menores miraban hacia el piso como intentando no escucharlo. Antes, el letrado había presentado dos planteos de nulidad, pero finalmente ambos fueron desestimados por los vocales Carlos Ernesto Norry (presidente), Julio Armando Espíndola Aráoz y Pedro Roldán Vázquez.
Después de los alegatos, López tuvo la oportunidad de decir sus últimas palabras. Caminó sereno hasta el banquillo y miró fijo hacia el tribunal. "Me gustaría tener confianza en ustedes -dijo-. Pero no lo puedo decir. Sólo tengo confianza en Dios. Acá se dijeron muchas mentiras, y las pericias avalan lo que digo", sentenció con voz firme. Tras esto, el acusado se levantó. Detrás suyo, las víctimas rompieron en llanto, como sucedió durante varios tramos de la audiencia. "¿Cómo puede ser que hable así de Dios?", susurró una de ellas.
Finalmente, los jueces condenaron -en fallo unánime- a López por abuso sexual simple en concurso real en tres oportunidades. Sin embargo, el profesor de folclore no irá a la cárcel hasta que el fallo no esté firme. La lectura de los fundamentos de la sentencia será el 17 de agosto; tras esto, el defensor presentará la apelación.

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