11 Agosto 2009 Seguir en 
Hace exactamente un mes, la Policía denunció en la Justicia que de la sede de la Unidad Regional Norte, ubicada en Tafí Viejo, habían desaparecido cinco pistolas ametralladoras, dos escopetas y un FAL. Hasta hoy la fiscala María de las Mercedes Carrizo no tiene ni una pista para descubrir quién sacó las peligrosas armas y, a pesar de algunas versiones, tampoco se sabe dónde están.
La denuncia había sido interpuesta por los entonces jefe de la Regional, comisario general Julio López y comisario mayor Jorge Racedo. A principios de julio, el Departamento Logística había ordenado una auditoría en todas las regionales para saber cuántas armas poseían. Cuando los miembros de la Regional Norte comenzaron a contar se dieron con que le faltaban armas. Al enterarse, los titulares de la fuerza, comisarios generales Hugo Sánchez y Nicolás Barrera dispusieron el traslado del que en ese momento era el jefe de Infantería, subcomisario Manuel Véliz, y del armero, agente Carlos Manuel Juárez. Posteriormente, el ministro de Seguridad Ciudadana, Mario López Herrera, ordenó que López y Racedo fueran reemplazados por los comisarios Luis Ibáñez y Juan Martínez, respectivamente.
A través de información extraoficial, la fiscala supo que algunas de las armas podrían estar en Buenos Aires, donde habrían sido secuestradas en poder de una banda delictiva. Carrizo solicitó informes para confirmar esta versión, pero hasta aquí no le respondieron. Pero más grave que eso fue la novedad que le transmitieron cuando solicitó que se informe cuántas armas tenía la Policía. "Ni el Renar (Registro nacional de armas) ni el Repar (Registro provincial de armas) están en condiciones de responder la requisitoria. Nadie sabe a ciencia cierta ese dato", explicaron en Tribunales.
La semana pasada, la fiscala solicitó allanamientos en casas ubicadas en barrio Próspero Mena, de Tafí Viejo, propiedad del ex armero de la Regional, sargento (r) Carlos Alberto Arabow, en calle 24 al 400, de Villa Mariano Moreno, donde reside otro agente de Infantería, Esteban Augusto González, y en la manzana E del barrio Oeste II, donde habita Juárez. Los investigadores secuestraron teléfonos celulares y algunos proyectiles de FAL(estos últimos de la casa de Arabow). Pero nada de esto fue importante para la investigación. La fiscal ya decidió que no llamará a nadie a declarar como imputado hasta que tenga pruebas certeras de lo que pasó. En el informe de la Policía se consignó que sólo Véliz y Juárez tenían acceso a la llave de Infantería. Arabow, además, le confirmó que cuando él se retiró en mayo, las escopetas, las ametralladoras y el FAL estaban en sus respectivas cajas. En consecuencia, la sustracción se concretó después.
La denuncia había sido interpuesta por los entonces jefe de la Regional, comisario general Julio López y comisario mayor Jorge Racedo. A principios de julio, el Departamento Logística había ordenado una auditoría en todas las regionales para saber cuántas armas poseían. Cuando los miembros de la Regional Norte comenzaron a contar se dieron con que le faltaban armas. Al enterarse, los titulares de la fuerza, comisarios generales Hugo Sánchez y Nicolás Barrera dispusieron el traslado del que en ese momento era el jefe de Infantería, subcomisario Manuel Véliz, y del armero, agente Carlos Manuel Juárez. Posteriormente, el ministro de Seguridad Ciudadana, Mario López Herrera, ordenó que López y Racedo fueran reemplazados por los comisarios Luis Ibáñez y Juan Martínez, respectivamente.
A través de información extraoficial, la fiscala supo que algunas de las armas podrían estar en Buenos Aires, donde habrían sido secuestradas en poder de una banda delictiva. Carrizo solicitó informes para confirmar esta versión, pero hasta aquí no le respondieron. Pero más grave que eso fue la novedad que le transmitieron cuando solicitó que se informe cuántas armas tenía la Policía. "Ni el Renar (Registro nacional de armas) ni el Repar (Registro provincial de armas) están en condiciones de responder la requisitoria. Nadie sabe a ciencia cierta ese dato", explicaron en Tribunales.
La semana pasada, la fiscala solicitó allanamientos en casas ubicadas en barrio Próspero Mena, de Tafí Viejo, propiedad del ex armero de la Regional, sargento (r) Carlos Alberto Arabow, en calle 24 al 400, de Villa Mariano Moreno, donde reside otro agente de Infantería, Esteban Augusto González, y en la manzana E del barrio Oeste II, donde habita Juárez. Los investigadores secuestraron teléfonos celulares y algunos proyectiles de FAL(estos últimos de la casa de Arabow). Pero nada de esto fue importante para la investigación. La fiscal ya decidió que no llamará a nadie a declarar como imputado hasta que tenga pruebas certeras de lo que pasó. En el informe de la Policía se consignó que sólo Véliz y Juárez tenían acceso a la llave de Infantería. Arabow, además, le confirmó que cuando él se retiró en mayo, las escopetas, las ametralladoras y el FAL estaban en sus respectivas cajas. En consecuencia, la sustracción se concretó después.
NOTICIAS RELACIONADAS







