10 Agosto 2009 Seguir en 
POSADAS.- Dos argentinos fueron detenidos mientras transportaban más de 11 kilos de piedras de "crack" en una combi con la que transitaban por la ciudad de Londrina, en el sur de Brasil.
La Policía brasileña realizó el operativo el sábado, cuando el transporte, perteneciente a una firma de turismo de la ciudad misionera de Puerto Iguazú, pasaba por una estación de servicio de esa localidad. En el procedimiento, también se apresó a un brasileño.
Los argentinos fueron identificados como Ovidio Urbina, de 31 años, y Miguel Angel Benítez, de 38. En la camioneta se encontraron 11,3 kilos de crack, divididos en 45.000 piedras, con un valor estimado en $ 415.000. De acuerdo con la investigación, los hombres usaban el vehículo para vender droga sin conocimiento del propietario de la empresa, en la que uno de ellos se desempeñaba como guía de turismo.
También se estableció que en el momento del operativo, los argentinos realizaban una transacción con el brasileño, a quien iban a proveer de estupefacientes.
Más barato y más nocivo
De la misma forma que el "paco", el "crack" surgió en los Estados Unidos, en la década del 80, como un derivado de la cocaína, con costo inferior y efectos nocivos superiores. Es consumido en los barrios más humildes.
La sustancia se elabora macerando las hojas de coca con querosene, para que surja una pasta a la que se le agrega bicarbonato de sodio, para aumentar el volumen y disminuir su costo.
El alto grado de impurezas que posee el crack -nombre que hace alusión al ruido que hacen las piedras en que se forma la droga al quemarse-, hace imposible su consumo por vía nasal o intravenosa, por lo que se ingiere en forma pulmonar.
Una vez fumado, ingresa en el torrente nervioso y produce una sensación de euforia y pánico, entre otras sensaciones. De acuerdo con estudios médicos, eleva considerablemente el riesgo de sufrir accidentes cardio y cerebro vasculares. (NA)
La Policía brasileña realizó el operativo el sábado, cuando el transporte, perteneciente a una firma de turismo de la ciudad misionera de Puerto Iguazú, pasaba por una estación de servicio de esa localidad. En el procedimiento, también se apresó a un brasileño.
Los argentinos fueron identificados como Ovidio Urbina, de 31 años, y Miguel Angel Benítez, de 38. En la camioneta se encontraron 11,3 kilos de crack, divididos en 45.000 piedras, con un valor estimado en $ 415.000. De acuerdo con la investigación, los hombres usaban el vehículo para vender droga sin conocimiento del propietario de la empresa, en la que uno de ellos se desempeñaba como guía de turismo.
También se estableció que en el momento del operativo, los argentinos realizaban una transacción con el brasileño, a quien iban a proveer de estupefacientes.
Más barato y más nocivo
De la misma forma que el "paco", el "crack" surgió en los Estados Unidos, en la década del 80, como un derivado de la cocaína, con costo inferior y efectos nocivos superiores. Es consumido en los barrios más humildes.
La sustancia se elabora macerando las hojas de coca con querosene, para que surja una pasta a la que se le agrega bicarbonato de sodio, para aumentar el volumen y disminuir su costo.
El alto grado de impurezas que posee el crack -nombre que hace alusión al ruido que hacen las piedras en que se forma la droga al quemarse-, hace imposible su consumo por vía nasal o intravenosa, por lo que se ingiere en forma pulmonar.
Una vez fumado, ingresa en el torrente nervioso y produce una sensación de euforia y pánico, entre otras sensaciones. De acuerdo con estudios médicos, eleva considerablemente el riesgo de sufrir accidentes cardio y cerebro vasculares. (NA)







