10 Agosto 2009 Seguir en 
CONCEPCION.- El asesinato de un menor en el barrio 1 de Mayo I de esta ciudad, a manos de un hombre al que le habría intentado robar en su casa, desató la ira de un numeroso grupo de vecinos de vecinos que, indignados, atacaron a pedradas a la Policía.
A las 10.30, un grupo de jóvenes llegó a una obra en construcción ubicada en el pasaje Madre Teresa de Calcuta sin número. Según el informe oficial, entre esos muchachos estaba Cristian Velardez, de 15 años. Los investigadores sospechan que los muchachos comenzaron a agredir a un hombre que estaba en los techos, aparentemente para robarle. De pronto, el individuo sacó un pistolón y comenzó a realizar disparos.
Velardez recibió un balazo en la pierna y otro en la espalda. El adolescente murió prácticamente en el acto, informó la Policía. A metros de allí fue arrestado un sospechoso, de 33 años. En su poder tenía un pistolón calibre 32.
En pocos segundos, el lugar se pobló de manifestantes que provenían del barrio 1 de Mayo II, lugar adonde residía la víctima. La mayoría de ellos eran menores.
Llegaron justo cuando la Policía estaba realizando las pericias para lograr obtener pruebas que permitan esclarecer el caso.
Una formación de unos 15 agentes al mando del segundo jefe de la Regional Sur, comisario mayor Carlos Carabajal, replegó a los allegados a Velardez con disparos de balas de gomas. Las pedradas que provenían de los manifestantes alcanzaron a algunos de los uniformados; hubo heridos, pero ninguno de ellos sufrió lesiones de gravedad.
Enardecidos
A su paso, los vecinos incendiaron una motocicleta. "No entienden que el homicida está detenido. Esta gente es muy revoltosa", le dijo un oficial a LA GACETA, mientras se producía el enfrentamiento. "Esa zona se convirtió en un nido de ladrones que, en muchos casos, vienen desde 'La Bombilla' (en la capital). Aquí estamos cansados de esa gente", comentó un vecino que sólo se identificó como Luis Antonio, del 1 de Mayo I. Este complejo está separado del II por un canal ancho canal que corre de oeste a este. La Policía se retiró recién cuando los vecinos volvieron a su barrio. Las circunstancias en que se perpetró el crimen aún son confusas, dicen los investigadores. (C)
A las 10.30, un grupo de jóvenes llegó a una obra en construcción ubicada en el pasaje Madre Teresa de Calcuta sin número. Según el informe oficial, entre esos muchachos estaba Cristian Velardez, de 15 años. Los investigadores sospechan que los muchachos comenzaron a agredir a un hombre que estaba en los techos, aparentemente para robarle. De pronto, el individuo sacó un pistolón y comenzó a realizar disparos.
Velardez recibió un balazo en la pierna y otro en la espalda. El adolescente murió prácticamente en el acto, informó la Policía. A metros de allí fue arrestado un sospechoso, de 33 años. En su poder tenía un pistolón calibre 32.
En pocos segundos, el lugar se pobló de manifestantes que provenían del barrio 1 de Mayo II, lugar adonde residía la víctima. La mayoría de ellos eran menores.
Llegaron justo cuando la Policía estaba realizando las pericias para lograr obtener pruebas que permitan esclarecer el caso.
Una formación de unos 15 agentes al mando del segundo jefe de la Regional Sur, comisario mayor Carlos Carabajal, replegó a los allegados a Velardez con disparos de balas de gomas. Las pedradas que provenían de los manifestantes alcanzaron a algunos de los uniformados; hubo heridos, pero ninguno de ellos sufrió lesiones de gravedad.
Enardecidos
A su paso, los vecinos incendiaron una motocicleta. "No entienden que el homicida está detenido. Esta gente es muy revoltosa", le dijo un oficial a LA GACETA, mientras se producía el enfrentamiento. "Esa zona se convirtió en un nido de ladrones que, en muchos casos, vienen desde 'La Bombilla' (en la capital). Aquí estamos cansados de esa gente", comentó un vecino que sólo se identificó como Luis Antonio, del 1 de Mayo I. Este complejo está separado del II por un canal ancho canal que corre de oeste a este. La Policía se retiró recién cuando los vecinos volvieron a su barrio. Las circunstancias en que se perpetró el crimen aún son confusas, dicen los investigadores. (C)







