10 Agosto 2009 Seguir en 
Dos tragedias viales producidas el sábado calaron hondo en el ánimo de los tucumanos. Ayer, en medio de expresiones de profundo dolor, fue sepultado en Concepción el empresario Francisco Edgardo Silva, accidentado en la ruta 38. También fueron velados en la capital los restos del médico Adolfo Héctor Maturana Rubio y de su esposa Viviana, ambos fallecidos en la ruta 9, en Santiago del Estero. En tanto, la Policía trabaja para esclarecer las circunstancias que produjeron ambas colisiones.
Silva, quien era propietario de un hotel y de una radio en Concepción, murió durante la madrugada del sábado al chocar en su automóvil Honda Accord contra la parte trasera de una rastra cañera. El empresario, de 38 años, viajaba desde Buenos Aires hacia su casa cuando protagonizó el terrible siniestro. Según fuentes judiciales, el fiscal Edgardo Sánchez busca establecer si el acoplado (que era tirado por un Massey Ferguson conducido por Miguel Angel Luna) tenía las luces en condiciones. Según las primeras pericias, el conducto eléctrico del carro contra el que chocó Silva estaba desconectado. Sin embargo, los especialistas aclararon que el circuito puede haberse desprendido como consecuencia del impacto.
Además, el fiscal recibió el informe con la pericia de alcoholemia realizada tanto a Silva como a Luna. Según fuentes judiciales, ambos estudios dieron negativo. Por otra parte, Sánchez le solicitó a Transporte de la Provincia que le remita las documentaciones relacionadas con el vehículo cañero involucrado en el siniestro.
Una actividad habitual
Según allegados al médico Maturana Rubio, era habitual que él viajase en las rutas argentinas. "El volvía de un congreso. Era frecuente que asista a este tipo de eventos", afirmó Luis Bazán, allegado al fallecido jefe de servicio de Traumatología del Centro de Salud. El sábado, poco después de las 18, el médico conducía un Chevrolet Astra a la altura de El Naranjito, a unos 10 kilómetros de Termas de Río Hondo.
El informe de la Policía indica que, por causas que aún no fueron establecidas, se desprendió el acoplado de un camión que era conducido por Nicolás Santos. Al parecer, esto se debió a la rotura de uno de los ejes a los que se sujetaba el carro, que estaba cargado con batatas. El impacto fue tremendo, según las pericias. Tras la colisión, el Astra se prendió fuego. La Policía y los Bomberos de Santiago del Estero trabajaron durante horas para rescatar los cuerpos.
Silva, quien era propietario de un hotel y de una radio en Concepción, murió durante la madrugada del sábado al chocar en su automóvil Honda Accord contra la parte trasera de una rastra cañera. El empresario, de 38 años, viajaba desde Buenos Aires hacia su casa cuando protagonizó el terrible siniestro. Según fuentes judiciales, el fiscal Edgardo Sánchez busca establecer si el acoplado (que era tirado por un Massey Ferguson conducido por Miguel Angel Luna) tenía las luces en condiciones. Según las primeras pericias, el conducto eléctrico del carro contra el que chocó Silva estaba desconectado. Sin embargo, los especialistas aclararon que el circuito puede haberse desprendido como consecuencia del impacto.
Además, el fiscal recibió el informe con la pericia de alcoholemia realizada tanto a Silva como a Luna. Según fuentes judiciales, ambos estudios dieron negativo. Por otra parte, Sánchez le solicitó a Transporte de la Provincia que le remita las documentaciones relacionadas con el vehículo cañero involucrado en el siniestro.
Una actividad habitual
Según allegados al médico Maturana Rubio, era habitual que él viajase en las rutas argentinas. "El volvía de un congreso. Era frecuente que asista a este tipo de eventos", afirmó Luis Bazán, allegado al fallecido jefe de servicio de Traumatología del Centro de Salud. El sábado, poco después de las 18, el médico conducía un Chevrolet Astra a la altura de El Naranjito, a unos 10 kilómetros de Termas de Río Hondo.
El informe de la Policía indica que, por causas que aún no fueron establecidas, se desprendió el acoplado de un camión que era conducido por Nicolás Santos. Al parecer, esto se debió a la rotura de uno de los ejes a los que se sujetaba el carro, que estaba cargado con batatas. El impacto fue tremendo, según las pericias. Tras la colisión, el Astra se prendió fuego. La Policía y los Bomberos de Santiago del Estero trabajaron durante horas para rescatar los cuerpos.







