09 Agosto 2009 Seguir en 
Milagros Valenzuela llegó corriendo a su casa, agitada y sosteniéndose el vientre hinchado por el embarazo. "¡Me acaban de asaltar!", dijo llorando la joven de 21 años, presa de una crisis de nervios. Su hermano, Miguel Dante Ceferino Suárez, no lo dudó un instante. "Esto no puede quedar así", dijo. Llamó a su hijo Cristian, a su tío Juan Carlos Suárez y los tres partieron en busca del ladrón, un tal "Pecoso", que le había robado a Valenzuela una cartera que contenía medicamentos y una campera.
Los vecinos de esa zona del barrio Alejandro Heredia se despertaron aterrados por los estruendos de la balacera. Suárez, de 38 años, apenas había llegado a esbozar un reclamo cuando dos balas calibre 38 le atravesaron el pecho; el hombre cayó al suelo de tierra, presionándose el pecho. Murió antes de llegar al Hospital Padilla. "Ese 'Pecoso' nos tenía aterrados, pero nadie nos hizo caso. Ahora, ¿quién me devuelve a mi hijo?", dijo Leonor Suárez, madre de la víctima.
A las 7.30, Valenzuela salió de la casa de su suegra, ubicada en barrio Salvador, rumbo hacia su vivienda, situada en pasaje Gaspar de Medina al 300. A pocos metros de las vías por donde pasaba el tren, a la altura de calle Entre Ríos al 3.100, fue interceptada por un asaltante. "Ese infeliz la vio sola y aprovechó para robarle una cartera, donde tenía remedios que toma para su embarazo. Para colmo, le dio dos cachetazos. Llegó aterrada a mi casa", relató Leonor Suárez.
Los familiares de Valenzuela se enfurecieron. "Estamos hartos de que 'El Pecoso' y 'El Mudo' nos amarguen la vida. Por eso fuimos a reclamarle que nos devuelva lo que le había robado a Milagros", dijo Liliana de Suárez, tía de la víctima. La mujer presenció el tiroteo a pocos metros de distancia; incluso, resultó herida.
"¿Por qué le quitaste eso a mi hermana?", le preguntó Miguel Suárez al "Pecoso", según testigos.
"Yo no robé nada. Siempre me acusan a mí de todo", contestó él.
La discusión subió de tono hasta que un tal "Abel", que estaba a unos metros de allí, sacó una "tumbera" que tenía escondida entre sus ropas, según Juan Carlos Suárez, y comenzó a disparar. "Sentí los tiros y alcancé a sacar mi arma para defenderme. Pero todo pasó demasiado rápido. Vi que 'el Pecoso' salía corriendo y mi sobrino caía al piso. Me acerqué, le vi la herida en el corazón y supe que no iba a aguantar demasiado", dijo amargado el tío de Miguel. El fue quien hizo parar un auto que pasaba por allí, cargó a su sobrino y le pidió al conductor que lo llevara al Padilla. "Se nos murió en el camino", se lamentó el hombre.
La familia Suárez había llamado a la Patrulla Motorizada para hacer la denuncia. Los policías, al mando de los comisarios Miguel Gutiérrez y Luis Mansilla, llegaron al lugar segundos después del tiroteo y lograron arrestar al "Pecoso", que es el principal acusado del homicidio. En su poder, tenía un revólver calibre 38 largo con dos cartuchos percutados. En el lugar del crimen, policías de la División Homicidios, al mando del subcomisario Jorge Dip, encontraron varias vainas servidas de diferentes armas, además de marcas de disparos en las fachadas de las casas del vecindario. Personal de Infantería y de la seccional 4ª, supervisado por el comisario Mario Rojas, permaneció en el lugar durante varias horas para evitar otros conflictos. Juan Carlos Suárez y Miguel Angel Quiroga, también fueron arrestados.
"El se defendió porque le pegaron un tiro. Ellos habían ido a buscar roña (sic)", afirmó José, primo del "Pecoso". Sin embargo, todos los indicios señalan al sospechoso como autor del crimen, dijo la Policía. "Ese tipo en cualquier momento iba a matar a alguien. Esto pasó porque nos ignoraron siempre", dijo llorando Leonor Suárez.
Los vecinos de esa zona del barrio Alejandro Heredia se despertaron aterrados por los estruendos de la balacera. Suárez, de 38 años, apenas había llegado a esbozar un reclamo cuando dos balas calibre 38 le atravesaron el pecho; el hombre cayó al suelo de tierra, presionándose el pecho. Murió antes de llegar al Hospital Padilla. "Ese 'Pecoso' nos tenía aterrados, pero nadie nos hizo caso. Ahora, ¿quién me devuelve a mi hijo?", dijo Leonor Suárez, madre de la víctima.
A las 7.30, Valenzuela salió de la casa de su suegra, ubicada en barrio Salvador, rumbo hacia su vivienda, situada en pasaje Gaspar de Medina al 300. A pocos metros de las vías por donde pasaba el tren, a la altura de calle Entre Ríos al 3.100, fue interceptada por un asaltante. "Ese infeliz la vio sola y aprovechó para robarle una cartera, donde tenía remedios que toma para su embarazo. Para colmo, le dio dos cachetazos. Llegó aterrada a mi casa", relató Leonor Suárez.
Los familiares de Valenzuela se enfurecieron. "Estamos hartos de que 'El Pecoso' y 'El Mudo' nos amarguen la vida. Por eso fuimos a reclamarle que nos devuelva lo que le había robado a Milagros", dijo Liliana de Suárez, tía de la víctima. La mujer presenció el tiroteo a pocos metros de distancia; incluso, resultó herida.
"¿Por qué le quitaste eso a mi hermana?", le preguntó Miguel Suárez al "Pecoso", según testigos.
"Yo no robé nada. Siempre me acusan a mí de todo", contestó él.
La discusión subió de tono hasta que un tal "Abel", que estaba a unos metros de allí, sacó una "tumbera" que tenía escondida entre sus ropas, según Juan Carlos Suárez, y comenzó a disparar. "Sentí los tiros y alcancé a sacar mi arma para defenderme. Pero todo pasó demasiado rápido. Vi que 'el Pecoso' salía corriendo y mi sobrino caía al piso. Me acerqué, le vi la herida en el corazón y supe que no iba a aguantar demasiado", dijo amargado el tío de Miguel. El fue quien hizo parar un auto que pasaba por allí, cargó a su sobrino y le pidió al conductor que lo llevara al Padilla. "Se nos murió en el camino", se lamentó el hombre.
La familia Suárez había llamado a la Patrulla Motorizada para hacer la denuncia. Los policías, al mando de los comisarios Miguel Gutiérrez y Luis Mansilla, llegaron al lugar segundos después del tiroteo y lograron arrestar al "Pecoso", que es el principal acusado del homicidio. En su poder, tenía un revólver calibre 38 largo con dos cartuchos percutados. En el lugar del crimen, policías de la División Homicidios, al mando del subcomisario Jorge Dip, encontraron varias vainas servidas de diferentes armas, además de marcas de disparos en las fachadas de las casas del vecindario. Personal de Infantería y de la seccional 4ª, supervisado por el comisario Mario Rojas, permaneció en el lugar durante varias horas para evitar otros conflictos. Juan Carlos Suárez y Miguel Angel Quiroga, también fueron arrestados.
"El se defendió porque le pegaron un tiro. Ellos habían ido a buscar roña (sic)", afirmó José, primo del "Pecoso". Sin embargo, todos los indicios señalan al sospechoso como autor del crimen, dijo la Policía. "Ese tipo en cualquier momento iba a matar a alguien. Esto pasó porque nos ignoraron siempre", dijo llorando Leonor Suárez.







