La carta de la buena onda

09 Agosto 2009
Que lo bueno se generalice
Hace aproximadamente ocho años, circunstancialmente me encontré caminando por una calle de la ciudad de La Plata. Además del intenso y ordenado tránsito me llamó la atención la forma en que se respetaban las normas vigentes, especialmente el sonido raro y chillón de una suerte de chicharra que emitían los semáforos, especialmente diseñados para el paso de las personas con discapacidad. Ahora por fin nuestra provincia tiene un aparato de este tipo en nuestra plaza Independencia. Será esta una obra que beneficiará a una de las franjas de la sociedad más desprotegidas, la de las personas con discapacidad. Esto es parte de la tan nombrada accesibilidad que se declama y no se cumplía. ¡Bien! Estos son los mejores servicios que se le devuelven al pueblo, al igual que las rampas de los últimos colectivos de líneas urbanas, que vienen acondicionados para dar comodidad al discapacitado. Esperamos que lo bueno se repita y se generalice.

Francisco Amable Díaz                                    
Pedro G. Sal 1.180
B° 20 de Junio

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