08 Agosto 2009 Seguir en 
El hallazgo de un cuerpo decapitado y calcinado en las inmediaciones de la localidad catamarqueña del Shincal, en Belén, hace presumir a los investigadores que podría tratarse de Sebastián Musacchio, el estudiante de luthería de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) que está desaparecido desde hace 10 días.
El caso tomó trascendencia nacional puesto que el muchacho es oriundo de Comodoro Rivadavia, Chubut, pero está radicado en esta provincia. Según fuentes judiciales, se maneja la hipótesis de que el crimen se cometió durante un ritual o luego de una pelea en que los atacantes estaban bajo los efectos de alucinógenos.
El diario "El Ancasti", de Catamarca, informó que un matrimonio de hippies que estaba en el mismo camping que Musacchio fue demorado. Anoche, la Policía le tomaba declaración a la novia, quien fue la última persona en verlo con vida.
El hallazgo de los restos se produjo ayer, mientras se hacían rastrillajes en las inmediaciones del camping. Un equipo del canal de televisión de Belén divisó una cabeza humana en le lecho del río Quimivil. A uno distancia de 500 metros, los investigadores encontraron más piezas óseas totalmente calcinadas.
Los familiares, que se trasladaron al lugar, aguardan los resultados de la autopsia. Según "El Ancasti", los parientes de Musacchio dijeron que era "raro" que el chico acampara solo. Además, señalaron que éste tenía un amplio conocimiento de campamentismo, puesto que sus padres son dos reconocidos geólogos del sur.
Musacchio era amante de la música y de las artes. A los 18 años viajó a Tucumán para estudiar Luthería. Sus compañeros de la universidad colgaron un blog en internet, desde donde motorizaron la búsqueda.
El relato de la novia
"El 19 de julio llegamos a Andalgalá. Después de unos días, yo volví a mi casa porque tenía que rendir una materia. El 23 de julio me mandó el último mensaje, en el que decía que estaba pensando en regresar a San Miguel de Tucumán porque hacía mucho frío. No volví a saber de él", dijo Cintia, la novia.
Pasaron 10 días sin respuestas hasta que Cintia decidió viajar para buscar a su pareja. Luego de preguntar en varios lugares, le indicaron que él había estado por última vez en el camping del Shincal. "Allí encontró una toalla y un pedazo de carpa que estaba quemada. Los reconoció de inmediato porque eran de Sebastián", dijo Lisia Musacchio, hermana de la víctima. LA GACETA ©
El caso tomó trascendencia nacional puesto que el muchacho es oriundo de Comodoro Rivadavia, Chubut, pero está radicado en esta provincia. Según fuentes judiciales, se maneja la hipótesis de que el crimen se cometió durante un ritual o luego de una pelea en que los atacantes estaban bajo los efectos de alucinógenos.
El diario "El Ancasti", de Catamarca, informó que un matrimonio de hippies que estaba en el mismo camping que Musacchio fue demorado. Anoche, la Policía le tomaba declaración a la novia, quien fue la última persona en verlo con vida.
El hallazgo de los restos se produjo ayer, mientras se hacían rastrillajes en las inmediaciones del camping. Un equipo del canal de televisión de Belén divisó una cabeza humana en le lecho del río Quimivil. A uno distancia de 500 metros, los investigadores encontraron más piezas óseas totalmente calcinadas.
Los familiares, que se trasladaron al lugar, aguardan los resultados de la autopsia. Según "El Ancasti", los parientes de Musacchio dijeron que era "raro" que el chico acampara solo. Además, señalaron que éste tenía un amplio conocimiento de campamentismo, puesto que sus padres son dos reconocidos geólogos del sur.
Musacchio era amante de la música y de las artes. A los 18 años viajó a Tucumán para estudiar Luthería. Sus compañeros de la universidad colgaron un blog en internet, desde donde motorizaron la búsqueda.
El relato de la novia
"El 19 de julio llegamos a Andalgalá. Después de unos días, yo volví a mi casa porque tenía que rendir una materia. El 23 de julio me mandó el último mensaje, en el que decía que estaba pensando en regresar a San Miguel de Tucumán porque hacía mucho frío. No volví a saber de él", dijo Cintia, la novia.
Pasaron 10 días sin respuestas hasta que Cintia decidió viajar para buscar a su pareja. Luego de preguntar en varios lugares, le indicaron que él había estado por última vez en el camping del Shincal. "Allí encontró una toalla y un pedazo de carpa que estaba quemada. Los reconoció de inmediato porque eran de Sebastián", dijo Lisia Musacchio, hermana de la víctima. LA GACETA ©







