07 Agosto 2009 Seguir en 
Domingo René Donato Soria no aparece. Desde abril una orden de detención emitida por el juez de Instrucción Alfonso Zottoli tiene su nombre. Pero, a pesar de que la Policía lo buscó varias veces en su casa y en la de sus familiares, no pudieron encontrarlo. El fiscal Arnoldo Suasnábar lo acusa de liderar una asociación ilícita que estafaba a personas a través de la aseguradora trucha "Prudenxia". El abogado de Soria, Juan Roberto Robles, no tiene dudas de la inocencia de su cliente: "él no cometió ningún delito", afirma.
Según la Superintendencia de Seguros de la Nación, "Prudenxia" no existe. Sin embargo, en Tucumán tiene cientos de clientes. "Ellos venden seguros mensuales para autos viejos, algo que no hacen todas las empresas. Hasta ahora nadie denunció que no le hubieran pagado tras un siniestro", afirmó Robles.
La investigación se inició a pedido de Julio César Olleta, cuyo auto fue chocado por otro vehículo que era conducido por un hombre de apellido Juárez, uno de los asegurados por "Prudenxia". "A este hombre (Olleta) se le pagaron más de $ 4.000 por la rotura de una óptica", afirmó Robles, mostrando un documento que, según él, certificaba sus dichos. "Todos los siniestros se pagaron, ¿dónde está la estafa?", se preguntó Robles.
En el marco de la investigación están detenidos la hija de Soria, María Valeria, el esposo de ella, Gustavo Contreras, y los empleados Pablo Bazzano y las hermanas Karina y Paulina Andrade, estos tres últimos bajo el régimen de prisión preventiva.
Mientras algunas aseguradoras cobran pólizas de hasta $ 100 (según el pedido del cliente), "Prudenxia" cobraba $ 30. La firma tenía 14 sucursales en la capital y el interior de la provincia. Pero se cree que habría sedes en varios puntos del país. Robles solicitó una eximición de prisión. "Si nos la conceden, él se va a presentar a declarar. Si no, veremos qué hacemos", finalizó Robles.
Según la Superintendencia de Seguros de la Nación, "Prudenxia" no existe. Sin embargo, en Tucumán tiene cientos de clientes. "Ellos venden seguros mensuales para autos viejos, algo que no hacen todas las empresas. Hasta ahora nadie denunció que no le hubieran pagado tras un siniestro", afirmó Robles.
La investigación se inició a pedido de Julio César Olleta, cuyo auto fue chocado por otro vehículo que era conducido por un hombre de apellido Juárez, uno de los asegurados por "Prudenxia". "A este hombre (Olleta) se le pagaron más de $ 4.000 por la rotura de una óptica", afirmó Robles, mostrando un documento que, según él, certificaba sus dichos. "Todos los siniestros se pagaron, ¿dónde está la estafa?", se preguntó Robles.
En el marco de la investigación están detenidos la hija de Soria, María Valeria, el esposo de ella, Gustavo Contreras, y los empleados Pablo Bazzano y las hermanas Karina y Paulina Andrade, estos tres últimos bajo el régimen de prisión preventiva.
Mientras algunas aseguradoras cobran pólizas de hasta $ 100 (según el pedido del cliente), "Prudenxia" cobraba $ 30. La firma tenía 14 sucursales en la capital y el interior de la provincia. Pero se cree que habría sedes en varios puntos del país. Robles solicitó una eximición de prisión. "Si nos la conceden, él se va a presentar a declarar. Si no, veremos qué hacemos", finalizó Robles.







