06 Agosto 2009 Seguir en 
"No encontraron las PA3 ni las escopetas que andaban buscando. Solamente tenía algunas balas, porque soy armero y policía. ¿Qué iba a tener? ¿Cigarrillos y chocolates?", disparó el sargento (r) Carlos Alberto Arabow, de 57 años. De su casa del barrio Próspero Mena, en Tafí Viejo, la Justicia secuestró ayer ocho cartuchos para fusil automático liviano (FAL), uno de los tres tipos de armas que desaparecieron recientemente de la Unidad Regional Norte, donde Arabow trabajó hace algunos meses. "Eran balas de colección", dijo el hombre. Mientras tanto, la fiscala María de las Mercedes Carrizo supervisaba operativos en las casas de otros dos policías, en Villa Mariano Moreno y en barrio Oeste II.
En julio, los jefes de la fuerza, comisarios Hugo Sánchez y Nicolás Barrera, les ordenaron a los titulares de las cinco regionales de la provincia que realicen informes para constatar con qué bienes muebles e inmuebles contaban. En las Unidades Capital, Este, Oeste y Sur estaba todo en orden; sin embargo, en la Norte se detectó una anomalía. Según el informe oficial, de la armería faltaban cinco pistolas ametralladora PA3, dos escopetas y un FAL, además de varios cargadores. Por el hecho fueron trasladados los jefes de la regional, comisarios Julio López y Jorge Racedo, el titular de Infantería norte, subcomisario Manuel Véliz, y el armero de la dependencia, agente Carlos Manuel Juárez. Según fuentes cercanas a la pesquisa, los dos últimos eran los únicos que tenían acceso a la armería. Ayer, los investigadores allanaron la casa de Juárez, en la manzana E del barrio Oeste II, y secuestraron un teléfono celular. No había otros elementos relacionados con la causa, al igual que en la vivienda de otro agente de Infantería, Esteban Augusto González, ubicada en calle 24 al 400 de Villa Mariano Moreno. De allí, los investigadores también se llevaron un celular.
Algo de importancia
En la propiedad de Arabow, situada en la manzana 1 del barrio Próspero Mena, los investigadores encontraron "elementos de importancia para la causa". "Son balas de FAL que deberán ser peritadas. Quizás sean viejas, pero aparentemente sí podían ser utilizadas", afirmó una fuente judicial. "El 5 de mayo le entregué la llave de la armería a Véliz. No faltaba un alfiler. no faltaba nada. Después de tantos días me vienen a reventar la casa. Yo era un simple administrador. Todo lo que salía y entraba de la armería estaba a cargo del subcomisario", dijo el ex armero. Y añadió: "si hubiese faltado algo, él me debería haber denunciado. Es un cuarto chiquito y está todo a la vista. No sé cómo las sacaron, porque son armas grandes y hay que atravesar la guardia". Arabow protestó porque, según dijo, ahora sus vecinos tendrán una mala opinión suya. "Espero poder comprobar con esto que soy inocente. Si no hubiese sido así, me deberían haber llevado preso", dijo el hombre. Por último, aclaró que las armas que desaparecieron estaban listas para ser usadas. "Todas estaban operativas y en condiciones. Si dicen que no era así, están faltando totalmente a la verdad", señaló.
Comenzaron a peritar celulares para buscar pruebas
Los investigadores aún no pudieron constatar la veracidad de las informaciones que recibieron en las últimas semanas en torno a la causa iniciada por la desaparición de armas de la Unidad Regional Norte. Hasta ayer, la fiscala María de las Mercedes Carrizo no recibió los informes del Renar ni del Repar (registros nacional y provincial de armas, respectivamente). Con estos datos, la investigadora podrá constatar dónde están el FAL, las PA3 y las escopetas calibre 12/70, según los expedientes de esas instituciones. Hay rumores que indican que están en Buenos Aires. Mientras tanto, se comenzará a peritar los celulares secuestrados ayer por personal de la seccional 1ª, al mando del comisario Pastor Vallejo, en los operativos realizados en Villa Mariano Moreno, barrio Oeste II y Tafí Viejo.
En julio, los jefes de la fuerza, comisarios Hugo Sánchez y Nicolás Barrera, les ordenaron a los titulares de las cinco regionales de la provincia que realicen informes para constatar con qué bienes muebles e inmuebles contaban. En las Unidades Capital, Este, Oeste y Sur estaba todo en orden; sin embargo, en la Norte se detectó una anomalía. Según el informe oficial, de la armería faltaban cinco pistolas ametralladora PA3, dos escopetas y un FAL, además de varios cargadores. Por el hecho fueron trasladados los jefes de la regional, comisarios Julio López y Jorge Racedo, el titular de Infantería norte, subcomisario Manuel Véliz, y el armero de la dependencia, agente Carlos Manuel Juárez. Según fuentes cercanas a la pesquisa, los dos últimos eran los únicos que tenían acceso a la armería. Ayer, los investigadores allanaron la casa de Juárez, en la manzana E del barrio Oeste II, y secuestraron un teléfono celular. No había otros elementos relacionados con la causa, al igual que en la vivienda de otro agente de Infantería, Esteban Augusto González, ubicada en calle 24 al 400 de Villa Mariano Moreno. De allí, los investigadores también se llevaron un celular.
Algo de importancia
En la propiedad de Arabow, situada en la manzana 1 del barrio Próspero Mena, los investigadores encontraron "elementos de importancia para la causa". "Son balas de FAL que deberán ser peritadas. Quizás sean viejas, pero aparentemente sí podían ser utilizadas", afirmó una fuente judicial. "El 5 de mayo le entregué la llave de la armería a Véliz. No faltaba un alfiler. no faltaba nada. Después de tantos días me vienen a reventar la casa. Yo era un simple administrador. Todo lo que salía y entraba de la armería estaba a cargo del subcomisario", dijo el ex armero. Y añadió: "si hubiese faltado algo, él me debería haber denunciado. Es un cuarto chiquito y está todo a la vista. No sé cómo las sacaron, porque son armas grandes y hay que atravesar la guardia". Arabow protestó porque, según dijo, ahora sus vecinos tendrán una mala opinión suya. "Espero poder comprobar con esto que soy inocente. Si no hubiese sido así, me deberían haber llevado preso", dijo el hombre. Por último, aclaró que las armas que desaparecieron estaban listas para ser usadas. "Todas estaban operativas y en condiciones. Si dicen que no era así, están faltando totalmente a la verdad", señaló.
Comenzaron a peritar celulares para buscar pruebas
Los investigadores aún no pudieron constatar la veracidad de las informaciones que recibieron en las últimas semanas en torno a la causa iniciada por la desaparición de armas de la Unidad Regional Norte. Hasta ayer, la fiscala María de las Mercedes Carrizo no recibió los informes del Renar ni del Repar (registros nacional y provincial de armas, respectivamente). Con estos datos, la investigadora podrá constatar dónde están el FAL, las PA3 y las escopetas calibre 12/70, según los expedientes de esas instituciones. Hay rumores que indican que están en Buenos Aires. Mientras tanto, se comenzará a peritar los celulares secuestrados ayer por personal de la seccional 1ª, al mando del comisario Pastor Vallejo, en los operativos realizados en Villa Mariano Moreno, barrio Oeste II y Tafí Viejo.
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