
ILUSIONES. Andrés, de Sacro, se identifica con los vampiros y la magia. ARCHIVO

Muchos músicos tucumanos se maquillan discretamente, como para resaltar algunos rasgos, aunque otros tienen el rímel junto a la guitarra, y forma parte de su forma de presentarse en público. Lo mismo ocurre con la vestimenta, a pesar de que algunos terminan adoptándola para todos sus necesidades, y no sólo para actuar.
"Me meto en el personaje vampiresco, me lookeo, lo acompaño con la magia y trato de generar con el público esa complicidad que necesita mi música", asegura Andrés Martínez, cantante de la banda de metal gótico Sacro.
El estilo de su banda nació en los países del norte de Europa y está vinculado con el satanismo. "El origen de todo esto está en el black metal de Noruega y Finlandia, donde se presentan así para protestar contra la iglesia y la sociedad en general", explica Andrés, quien además es ilusionista y acompaña sus shows con pases de magia que incluyen fuego, vuelos y otras locuras. "La música está relacionada con lo vampiresco, con lo frío de esos países, y con la magia simulo esos poderes sobrenaturales que tienen los vampiros
El, además, tomó como ejemplos a la banda precursora del metal, Black Sabath. "Ozzy Osbourne (su primer cantante) se maquillaba sin razón aparente, para darle más fuerza a su personaje", señala.
Trapos sobre la piel
En los últimos meses surgió en nuestra provincia la banda Honky Tonky, por ejemplo, que interpreta grandes clásicos del rock de los 50 y 60, y sus integrantes se usan trajes de época para ambientar sus shows.
Otra banda que se identifica fácilmente por sus atuendos es Bogardus, que haya ya un largo tiempo que adoptó la ropa de trabajo para actuar en vivo. A tal punto se da esta identificación, que el grupo se presenta usando la marca Grafa anexada a su nombre.
Otros prefieren usar diferentes remeras en sus shows, con leyendas impresas especialmente para la ocasión, que aluden a sensaciones personales o a reivindicaciones puntuales (tope horario, aniversario de golpe de Estado, y otras alternativas) como hace, por ejemplo, Tony Molteni de Karma Sudaca.







