Adiós a un ángel

Adiós a un ángel

A los 62 años, la rubia actriz de "Los ángeles de Charlie" perdió ayer su amarga batalla contra el cáncer. Estaba acompañada por el actor Ryan O'Neil, con quien no llegó a casarse, pero no pudo despedirse de su hijo Redmond, que está detenido por un problema con las drogas. La artista comenzó su carrera como modelo y se convirtió en un ícono de los años 70. En el cine, en cambio, no tuvo mucho éxito aunque trabajó con grandes directores y compartió cartel con actores de la talla de Kirk Douglas. Un final anunciado e irreversible.

UN ICONO DE LOS 70. Dueña de unos impactantes ojos azules y de una elegancia innata, Farrah Fawcett será recordada como el ángel de Charlie más sensual. REUTERS UN ICONO DE LOS 70. Dueña de unos impactantes ojos azules y de una elegancia innata, Farrah Fawcett será recordada como el ángel de Charlie más sensual. REUTERS
26 Junio 2009
LOS ANGELES.- La actriz estadounidense Farrah Fawcett, de 62 años, falleció ayer víctima de cáncer en un hospital de Santa Mónica, donde estaba internada, sin haber cumplido el sueño de casarse nuevamente, que albergaba su compañero Ryan O'Neal.
El ángel rubio de la exitosa serie "Los ángeles de Charlie" y símbolo sexual de los años 70, estaba acompañada en su lecho de muerte por O'Neal, aunque no pudo despedirse de su único hijo, Redmond, de 24 años, quien se encuentra detenido y en tratamiento de rehabilitación por su adicción a las drogas, según dijo la agencia DPA.
Farrah había vuelto al hospital esta semana y la noticia del agravamiento de su estado de salud se había conocido ayer temprano, al saberse que había recibido la extremaunción, según lo reveló la periodista Barbara Walters en su programa "Good Morning America".
Hace unos días O'Neal reveló que Fawcett, considerada una de las mujeres más atractivas del Hollywood de los años 70, había aceptado casarse con él, después de repetidas negativas a lo largo de los años. Fawcett ya había perdido el pelo, se encontraba muy débil y sólo recibía la visita de algunas amistades íntimas, como Jaclyn Smith y Kate Jackson, que fueron sus compañeras de reparto en "Los ángeles de Charlie".
Farrah era la rubia de la serie, dueña de unos ojos celestes descomunales y un modo elegante, aunque por momentos su belleza anglosajona resultaba un tanto gélida para el gusto latino. Nacida en Corpus Christi, Texas, el 2 de febrero de 1947, fue una destacada atleta en su época estudiantil y a finales de la década de 1960 ingresó al mundo de la publicidad, donde descolló en avisos de champúes.

Una bella en la TV

Pero su fama no llegó hasta 1976, cuando se convirtió en la Jill Monroe de la serie "Los ángeles de Charlie", un auténtico fenómeno televisivo mundial, en el que junto a Jaclyn Smith y Kate Jackson desplegó un erotismo muy de la época. Al parecer por problemas con el productor Aaron Spelling, Fawcett renunció a la serie al finalizar la primera temporada, y Cheryl Ladd entró en su lugar. Demandada por el productor, debió actuar en seis capítulos de otras temporadas, en los que aparecía como Farrah Fawcett Majors, por estar casada con el actor Lee Majors -intérprete de otra serie muy famosa, "El hombre nuclear"-  de quien se divorció en 1982.
El cine, sin embargo, nunca le dio las satisfacciones esperadas, ni aun cuando fue dirigida por Stanley Donen en "Saturno 3" (1978), acompañada por Kirk Douglas y Harvey Keitel, ni cuando estuvo en "El doctor T y las mujeres" (2000), de Robert Altman, con Richard Gere.
Luego de separarse de Lee Majors se unió a Ryan O'Neal, quien se transformó en el hombre de su vida y padre de su hijo Redmond en 1985.
La tranquilidad de la pareja nunca fue completa, porque Redmond se dedicó a los excesos desde muy joven. Luego, llegó el cáncer. Los tratamientos con cirugía y quimioterapia minaron su físico y su ánimo, y por más que haya viajado a Alemania para someterse a un tratamiento con células madre prohibido en los Estados Unidos.
En los últimos días las agencias de noticias informaron que Ryan O'Neal se iba a casar con Farrah en cuanto ella "pudiera darle el sí".
La noticia tenía una doble cara: por un lado la intención romántica del actor y, por el otro, la imposibilidad de la actriz de aceptarlo, en su sendero inevitable hacia la muerte. (Télam)

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios