26 Mayo 2009 Seguir en 
Si no hay metas claras, no habrá motivación. Si la actividad se torna rutinaria, es posible que baje la autoestima y crezca esa sensación de inutilidad laboral. Por eso, especialistas en gestión de Recursos Humanos consideran necesaria cierta dosis de adrenalina para que los empleados alcancen y hasta superen las metas de la empresa. Pero aclaran que la clave está en reforzar las aptitudes laborales y que los jefes deleguen responsabilidades.









