26 Mayo 2009 Seguir en 
Los líderes más efectivos entienden que la mejor manera de lograr el mejor desempeño de cada uno de los miembros de su equipo es a través de crear un ambiente que motive a las personas a dar lo mejor de sí, señala un informe del Instituto Dale Carnegie Argentina. Estos son los pasos a seguir:
Dejar saber a las personas que se interesa por ellas. Conozca a cada miembro de su equipo, sus metas y aspiraciones específicas. Hable con ellos acerca de su vida fuera del trabajo, especialmente situaciones que puedan estar afectando su desempeño laboral.
Ayudar a las personas a entender cómo su trabajo se ajusta a las metas de la empresa. Es natural el querer contribuir y hacer la diferencia en su empresa. Es por ello que es tan importante para los gerentes que indiquen claramente la manera cómo cada persona en el equipo añade algo al panorama total. Explicando cómo cada miembro del equipo ayuda en el avance.
Asegurar que su equipo fije metas realistas. Metas de períodos inspiran a las personas a la excelencia, pero esos objetivos deben ser alcanzables.
Indicar a las personas cómo se beneficiarán con una alta performance. Cada vez que rendimos buenos resultados para la empresa, mejora el estatus. Las recompensas pueden llegar como una compensación financiera o una invitación a unirse al club de ejecutivos.
Escuchar las sugerencias, opiniones e ideas. Los gerentes que no valoran lo que su equipo piensa, aplastan la motivación. Como un líder, es su trabajo propiciar una atmósfera en la cuál las personas se sientan libres de expresarse. Esté abierto a todas las perspectivas. Explore cada lado de una propuesta antes de tomar una decisión. Esto muestra que respeta los puntos de vista de todos y genera confianza.
Cambiar de puesto a las personas que no están aportando. Algunos líderes cometen el error de mantener a personas que no aportan, en un equipo al cual no apoyan.
Dejar saber a las personas que se interesa por ellas. Conozca a cada miembro de su equipo, sus metas y aspiraciones específicas. Hable con ellos acerca de su vida fuera del trabajo, especialmente situaciones que puedan estar afectando su desempeño laboral.
Ayudar a las personas a entender cómo su trabajo se ajusta a las metas de la empresa. Es natural el querer contribuir y hacer la diferencia en su empresa. Es por ello que es tan importante para los gerentes que indiquen claramente la manera cómo cada persona en el equipo añade algo al panorama total. Explicando cómo cada miembro del equipo ayuda en el avance.
Asegurar que su equipo fije metas realistas. Metas de períodos inspiran a las personas a la excelencia, pero esos objetivos deben ser alcanzables.
Indicar a las personas cómo se beneficiarán con una alta performance. Cada vez que rendimos buenos resultados para la empresa, mejora el estatus. Las recompensas pueden llegar como una compensación financiera o una invitación a unirse al club de ejecutivos.
Escuchar las sugerencias, opiniones e ideas. Los gerentes que no valoran lo que su equipo piensa, aplastan la motivación. Como un líder, es su trabajo propiciar una atmósfera en la cuál las personas se sientan libres de expresarse. Esté abierto a todas las perspectivas. Explore cada lado de una propuesta antes de tomar una decisión. Esto muestra que respeta los puntos de vista de todos y genera confianza.
Cambiar de puesto a las personas que no están aportando. Algunos líderes cometen el error de mantener a personas que no aportan, en un equipo al cual no apoyan.









