26 Mayo 2009 Seguir en 
Durante un curso de verano, una secretaria informó acerca de cómo se modificaron los roles de las asistentes ejecutivas en el mundo moderno. De viaje por China, un ejecutivo de una automotriz recibió uno de sus gerentes le pidió que tome una decisión que requería de su supervisión visual. La respuesta del directivo fue contundente: "tiene tres opciones. La primera, esperar mi regreso; la segunda, correr usted un alto riesgo; la tercera, y más coherente, consultar a mi secretaria para que sea ella quien decida".
El rol de la secretaria es cada vez más activo y poderoso en una empresa, por múltiples razones, entre ellas por toda la carga de información que pasa por sus manos y porque las personas pueden llegar a un jefe sólo a través de ella, dice Cristina Girado, rectora del Instituto Argentino de Secretarias Ejecutivas (IASE).
"Será el filtro implacable y el primer contacto que alguien tendrá antes de acceder a su o sus jefes (podrá tener varios) y dependerá de la secretaria reacomodar la agenda para otorgar una entrevista más rápidamente", acota. Y esto ocurre porque la secretaria ha pasado a asistirlos hasta el punto de ser capaz, inclusive, de asumir responsabilidades de ellos con credibilidad y confianza.
"Su poder radica en su intensa puntillosidad para ?estar en todo?, la ética del secreto profesional, la veracidad que facilita la confianza y fluidez en las comunicaciones de la empresa y la fortaleza para alentar en las dificultades y para perseverar en los objetivos y metas", remarca Girado. Gracias a la creciente complejidad de la vida empresarial, las secretarias cooperan con el ejecutivo de manera más directa. Y este fenómeno es lo que ha hecho que las asistentes ejecutivas hayan cambiado el rol que tenían. "Ahora, no sólo tienen que hacer las tareas que antes hacían, sino que sus funciones han crecido y han traspasado el ámbito meramente administrativo, hasta el punto de dominar competencias del mundo social, de las relaciones humanas e incluso del ámbito político, por lo cual su necesidad de conocimiento e información es cada vez más intensa", puntualiza la rectora del IASE.
Según la especialista, actualmente entre las aptitudes que las empresas esperan de las asistentes se encuentran.
La habilidad negociadora.
La gestión de un equipo de trabajo.
Liderar un pool de secretarias.
La actitud para tomar decisiones, tanto en lo profesional como en lo personal.
El rol de la secretaria es cada vez más activo y poderoso en una empresa, por múltiples razones, entre ellas por toda la carga de información que pasa por sus manos y porque las personas pueden llegar a un jefe sólo a través de ella, dice Cristina Girado, rectora del Instituto Argentino de Secretarias Ejecutivas (IASE).
"Será el filtro implacable y el primer contacto que alguien tendrá antes de acceder a su o sus jefes (podrá tener varios) y dependerá de la secretaria reacomodar la agenda para otorgar una entrevista más rápidamente", acota. Y esto ocurre porque la secretaria ha pasado a asistirlos hasta el punto de ser capaz, inclusive, de asumir responsabilidades de ellos con credibilidad y confianza.
"Su poder radica en su intensa puntillosidad para ?estar en todo?, la ética del secreto profesional, la veracidad que facilita la confianza y fluidez en las comunicaciones de la empresa y la fortaleza para alentar en las dificultades y para perseverar en los objetivos y metas", remarca Girado. Gracias a la creciente complejidad de la vida empresarial, las secretarias cooperan con el ejecutivo de manera más directa. Y este fenómeno es lo que ha hecho que las asistentes ejecutivas hayan cambiado el rol que tenían. "Ahora, no sólo tienen que hacer las tareas que antes hacían, sino que sus funciones han crecido y han traspasado el ámbito meramente administrativo, hasta el punto de dominar competencias del mundo social, de las relaciones humanas e incluso del ámbito político, por lo cual su necesidad de conocimiento e información es cada vez más intensa", puntualiza la rectora del IASE.
Según la especialista, actualmente entre las aptitudes que las empresas esperan de las asistentes se encuentran.
La habilidad negociadora.
La gestión de un equipo de trabajo.
Liderar un pool de secretarias.
La actitud para tomar decisiones, tanto en lo profesional como en lo personal.








